
Foto de Mireia Sentis, Walden Pond, Concord. De izda. a dcha: José María Parreño, Alan Smith, Graciela Baquero y José Luis Gallero.
Patrocinado por Boston University y su Humanities Foundation y el Consulado de España en Boston, tuvo lugar la semana pasada una sesión especial del congreso de la NeMLA (Northeast Modern Language Association).
Tuve la fortuna de conocer a tres poetas españoles que no sólo nos dedicaron una velada de variada poesía sino que nos sorprendieron con su acogedora personalidad.
Graciela Baquero y su exuberante gracia ganaron al público: “¿de verdad que no estáis cansados?”… “bueno, uno más”… “ya os dejo en paz”. Acabó la sesión regalando una elegante cartulina con uno de sus poemas firmado por ella.
A mí me tocó este.
Nos leyó de su libro
Cronicas de Olvido, inspirado por aquella desarrapada alcohólica que una noche le increpó en la calle aquello de: “ya no me conoces…, ya no quieres conocerme. Pero yo soy tu hermana…, yo soy tu hermana Olvido”. No sabía Graciela que este sombrío incidente le inspiraría uno de sus mejores
libros.
José Luís Gallero, que cerraba los ojos mientras escuchaba a sus compañeros, nos leyó unos
aforismos, o sentencias, como estas:
Ultimo: el último exceso será la contención.
Inocencia: todo lo que no es inocencia es ignorancia.
Ligero: ve ligero aunque te pese.
Investigar: investigar los pasos de alguien es investigar sus tropiezos. Dedicó a Alan Smith, organizador de la velada, un poema de la serie
Titulcia Suite. Desapareció su aparente timidez en la cervecería alemana donde nos reunimos después.
José Maria Parreño, hojeaba su libro regalándonos: amor,
ausencia, desengaño, desesperación y esperanza, con un tono de descuido y cansancio… Fue después de la lectura - en persona - cuando uno se encuentra con un hombre de fina ironía; un seductor casi infantil que reparte cariño y sonrisas a los que le rodean.
Les dejo aquí unos poemas de mis favoritos, no necesariamente los que fueron leídos por los autores.
Graciela BaqueroDe
Crónicas de Olvido (selección)
1.Olvido y yo entramos a la vida en un mismo golpe de labios convulsivos. La madre no percibió el doble nacimiento y lloró por el hecho de habernos perdido, y lloró por su cuerpo como casa de nadie, bramó como las bestias en noches imprevistas.
Sin embargo nacimos… La sangre cubrió nuestro único cuerpo y las laderas de una inmensa montaña.
7.Ella me dice: “Has de estar a bien con tu tarea”. Y lo repite insistentemente por que no me malogre. Sé que nada le importa lo que escribo, pero no me deja desistir. A veces enloquezco.
Para aliviarme, me enseñó a enhebrar agujas, a reconocer el sabor en el olor de las comidas y a hacer la cama como quien ordena la guarida de un planeta.
19.
En invierno solemos pasar muchas horas en los bares. Nos gustan los bares. Nos gusta fumar en los bares. Tomar café, vino, ginebra a pierna suelta. Nos gusta confesarnos, dar la espalda, dar las gracias en los bares. Nos gusta ensombrecernos, besarnos, desaparecer, dormir niños, cantar, jugar a alguna cosa, hacer cuentas, reír, arrepentirnos de todos los excesos y sin embargo volver a intentarlo, una vez más, en las mismas circunstancias.
Olvido es quien se empeña y yo… me dejo hacer.
43.“Que la suerte te acompañe”. Ese es el mensaje que ella tiene para mí durante el tiempo continuo de los viajes.
Ella va a desaparecer entre lo indecible. Va a evadirse hasta de su nombre, como en nuestro primer día cuando, naturalmente, su sangre se deshizo de mi cuerpo para ser su propio acontecer.
Olvido no hace concesiones, no me abraza sabiendo que lo imploro. Sujeta la gravedad de la noticia en mi cabeza y dice: “No tiembles. Todo saldrá bien”.
José Luis Gallero 
PETRARCA EN TITULCIA
real demasiado real es el lugar
al que nos han conducido nuestros sueños
un valle devastado y un río en cuyas aguas
ensucia la luna su sonrisa
ya no duermen las garzas en el cañaveral
no anidan en el cantil las gaviotas
pero patrulla el grajo la línea de ribera
un ánade risueño chapotea entre escombros inauditos
ulula el chotacabras medra la retama
afila sus uñas el esparto
señal de alarma entre las siemprevivas
una amapola solitaria se ha encendido
bajo la alta estela de un avión juega el milano
contra el viento del norte una hilera de cigüeñas remonta la corriente
mudas un instante las graveras
dejan escuchar el traqueteo de un tren de cercanías
prende entonces el murciélago las luces de Titulcia
senda del buen amor frontera de la mala guerra
jamás el Jarama discurrirá tan veloz
como se aleja bajo sus puentes el tiempo de la vida
MEDITACIÓN DE MARCO AURELIOnadie pierde otra vida que la que vive
ni vive otra vida que la que pierde
la tierra entera es un punto
y allí donde habitas qué diminuto recodo
cultiva la disposición de abrazar cuanto acontece
en la incesante mudanza mantente imperturbable
dificultades obstáculos escollos se tornan favorables
desfavorable a menudo el camino expedito
más que a una danza
el arte de vivir se asemeja a un combate
enseña a los hombres o aprende a soportarlos
sólo quien se aleja de la justicia fracasa
Señales de humo
al este
el sol
un pan
crujiente
el alto
norte
duerme
vela
lento
río
el tiempo
al sur
oeste
de luz
amiga
del alma
[Los Angeles, 1994]
José María ParreñoDe
Poemas de amor y no (1981-2005)

sin sueño ni apetito
solo dispuesto al dolor vivía
en todas partes veía tradición
y tejía mis pasos la locura
me olvidaron mis amigos
mis enemigos
me cubrían de calumnias
perdí mi dinero
perdí mi confianza
cada día era un sepulcro
un puñado de tierra caía en mi rostro
cada día que pasaba
hoy todo lo bendigo
porque fue mi dolor lo que te atrajo
como la fruta al pájaro goloso
aunque estabas lejos regresaste
como tormenta de almíbar regresaste
y con tus labios refrescaste mi frente
y con mi cabeza apoyada en tu pecho
vi a mis enemigos convertidos en niños
has trocado mi sollozo en aliento
dentro de mi boca
tu lengua borró mis maldiciones
y cantó
a tu lado la miel
no sabe dulce.
***
platón asegura que el tiempo es circular
que volverá a afirmarlo que esto mismo
ya lo ha repetido
san agustín refuta esta doctrina
en su civitas dei
mas yo la creo
yo quiero creerla
porque aunque sea precisa mi vejez
y otra vez
los océanos hirviendo bajo un sol inminente
la plegaria ante el fuego
platón y la escolástica la muerte de mi padre
con el asombro de la primera vez
te besaré en los labios
***LLUVIADe todo lo que vuela y nos hace sufrir,
nada más compasivo y simple que la lluvia,
nada tan frágil y a la vez tan invicto
y nada con su misma promesa de frutos y verdor.
Mírala,
como un mar derrumbado,
como ruinas de una atmósfera de agua que existió.
Muchas veces me empapa de nostalgia y me hace nudos
que escuecen al tragar.
Será porque la lluvia
cubre bosques que has amado conmigo,
nos ha mojado juntos, imparcial, minuciosa,
en lejanas provincias junto al mar.
Y para siempre tendrás lo que te he dado,
de mi regalo nunca podrás huir
ni devolvérmelo.
Y cuando llueva, cada gota en tu cuerpo será un beso,
un beso que no pude nada a cambio,
que atravesará los impermeables, los paraguas,
diciéndote con su idioma monótono y dormido
que te quiero.