jueves, marzo 17, 2011

SHIH TZUS

A M O R E S DE P E R R O S

La primera Tana de la familia y mi hijo Dan en su primer cumpleaños
Inventé miles de excusas para no tener ese perro que tanto deseaban mis hijos desde pequeñitos. A los catorce años uno de ellos pasó un semestre en España, por aquello de que no olvidara su español y refrescara las costumbres maternas. Parece que lo que mejor hizo durante el semestre fue cuidar a Cher, una perra Shih Tzu a la que mimaba y bañaba los fines de semana. Cuando el chaval volvió a casa, mi familia - desde España - insistió que un perro sería la solución para convertir a 'the wild Yankee' en un cariñoso y disciplinado niño español. Aunque yo sospechaba -- vaya, estaba segura-- que los cuidados y cariños a Cher no eran otra cosa que haber echado de menos a su "mamá", nos fuimos sin pérdida de tiempo en busca de nuestro primer Shih Tzu, Toby, ahora camino de sus 17 años.

Aquel verano Toby paso más tiempo en mis brazos y en los de mi hijo Pab que en el suelo. En septiembre todos teníamos que volver al colegio. ¿Qué haría este cachorrillo tantas horas solo en casa? Se me partía el corazón. Después de un par de días de rondarme esta pregunta, solucioné el problema: le encontré una hembrita blanca y color canela a la que llamamos Tana. Felices vivieron por un tiempo, esperando diariamente nuestra vuelta a casa, hasta que le llegó a Tana su primer celo. Era penoso ver lo desquiciados que andaban los dos, y el resto de la familia también, evitando lo que parecía inevitable. Tana era muy joven para quedarse preñada. Pero ella no se daba cuenta y perseguía -- con sus ojillos como lunas llenas y su lengüita fuera-- al extenuado de Toby que, por mucho que deseara la unión, a veces se escondía debajo del sofá cuando veía venir a la pelirroja. Era demasiada la lucha que mantenía, entre el reclamo y la prohibición que nosotros le imponíamos.
Decidimos que esta situación no se podía volver a repetir. Había que castrarlos. El veterinario lo recomendaba, aludiendo incluso a los beneficios médicos del procedimiento: evitar el cáncer de mama y el de próstata. Yo
estaba a favor de hacerlo lo antes posible, pero los hombres de la casa se ablandaron arguyendo aquello de "lo cruel para Tana de no pasar por la experiencia de ser madre". Me mantenía firme; después de haber tenido yo dos partos difíciles, no creía que la experiencia fuera nada especial. En fin, que como a los cachorros no se les debe separar de la madre durante los primeros dos meses, y sabía que me tocaría todo un verano de intenso trabajo y cuidado: son en esos primeros meses cuando se les entrena a salir fuera para hacer sus necesidades, a comer y respetar los espacios de la casa etc., me resistía. Pero vencieron ellos.

Así nos encontramos Tana y yo una larga noche, mientras los hombres dormían, pariendo. Me había instruido bien sobre el asunto. Tana fue una parturienta ejemplar. No supo qué hacer con el primer cachorro: se lo limpié y se lo puse delante; ella lo lamió y se lo acurrucó. Los siguientes fueron llegando espaciados casi una hora, a todos le rompió la membrana y los limpió diligentemente. Ni un gemido. Cada vez que se acercaba la llegada de uno me miraba entre suplicante y agradecida. Esa noche se produjo un vínculo especial entres las dos que ni con su muerte ha desaparecido.

Después de dos meses con este manojo de juguetes vivientes no pude darlos todos. Nos quedamos con Chiqui y una de las hembras--la más inquieta y saltarina--se la dimos a nuestra amorosa tía Florence. Florence tuvo en su juventud uno de los primeros Shih Tzus que llegaron a América desde Inglaterra. La historia de estos perros es interesante, siendo favoritos del emperador, estuvieron a punto de desaparecer con la revolución comunista.
A sus ochenta años le ofrecí a Florence la adorable perrita. Ya había jurado ella que nunca más tendría otro perro. Cuando la vio, emocionada y llena de dudas, insistía en "cómo, a mi edad, podría cuidarla" y otros lamentos parecidos. Quedamos en que probara un par de semanas y si no podía me la traería.

Hace años de esto.

Estas últimas semanas Florence las ha pasado en una clínica de rehabilitación física, sus piernas empiezan a fallar, nada serio para - por lo demás - una joven de 95 años. Más preocupante es la salud de su querida Tara. Su corazón se debilita y el veterinario piensa que no durara mucho más. Esta noticia nos llegó mientras Florence estaba hospitalizada y nos alarmamos. Existía la posibilidad de que la perrita muriera antes de que ella fuera dada de alta. Había que prepararla y temíamos lo peor.

Nos ha sorprendido. Asomándole unas lagrimas ha dicho: "hemos tenido 15 buenos años juntas". Este sereno comentario sobre la cercana muerte de su compañera me confirma lo que sospechaba, la aceptación de su propia muerte. También en el gran apego a este animal que tanta compañía y cariño le ha dado. Cientos de veces me ha hecho prometer que si le pasara algo a ella yo me encargaría de la perra. Ahora, la posibilidad de que Tara muera antes parece ser un alivio para Florence.

Morir sabiendo que no dejas nada tras ti que te retenga debe de ser un gran regalo

Gringo, un perro sevillano (ver comentarios)

30 comentarios:

Laika dijo...

Naces para morir y mientras tanto vives como puedes.
Los que viven lamentándose mueren lamentándose pero los que viven con entusiasmo mueren con dignidad.
Florence y su perrita han tenido una vida plena que se les acaba, pero están preparadas. Que lloren los que no lo están.
Tus perros son preciosos. Y afortunados por la dueña que les ha tocado.

amalia dijo...

Chiqui ya no sé más que decir. Debes tener el aura más violeta posible:
"Su presencia en el aura revela grandeza y mereci­miento. La gente destacada por su amor desinteresado y su sabiduría irradia hermosas tonalidades de violeta."

Y un detalle: tengo 2 tortuguitas, y si bien no puedo decir que sean de lo más expresivas, me consuela el saber que me van a sobrevivir y no tendré que lamentar su pérdida...

Chiqui dijo...

Laika, sabia observación. Los lamentos son una pérdida de tiempo, yo soy más aficionada a las quejas y protestas; pero ninguna de estas actitudes nos sirve en el tramo final. Tenemos que aprender de los buenos ejemplos que se nos adelantan. En mi caso, por desgracia, son bastantes.

Chiqui dijo...

Nada, Amalia, de aura nada...pero he visto que necesito malamente un corte de pelo.
Has pensado a quién le vas a dejar las tortuguitas en herencia?

Anónimo dijo...

Estrella, recuerdo tus adorables ppupies como si fuera ayer y las cuentas que hacias del dinero que ibas a ganar vendiendolos, luego nos reimos porque los repartiste entre amigos y familia. Hace unos anios vi a los de los Gilmor y estaban lindos.
Gran suerte la de Florence y Tara, quien pudiera llegar a su edad con esa paz. Mis mejores deseos para las dos. Angela.

Elvi dijo...

"Que lloren los que no lo están", dices Laika. Jo. Tiens toda ña razón, pero suena duro. Claro que también debe de ser duro darte cuenta tarde de que has hecho el canelo en tu vida. Que no has aprendido nada, a pesar de los años vividos. Debe de ser muy duro. Esos perritos son la monda, Chiqui. Ellos y tu estáis confundidos en un solo ser: pequeño y peludo, bondadoso y divertido. Ojito con el corte de pelo. A ver si te vas a hacer un trasquilón. ¿Qué dirían los shih tzus?

Elvi dijo...

Jolines: yo no he pensado en dejar en herencia a mis gatazos. Son capaces de vivir más que yo. Se dice que tienen 7 vidas y aún no han gastado la primera, los muy malandrines. ¿Se ofrecen voluntarios?

Chiqui dijo...

Si no fuera porque yo hare el viaje antes que tú (según ley de vida) me ofrecería a adoptar a Dante.

Voy a la peluquería cada 3 meses. Yo me hago menos trasquilones que mi peluquera; una rusa de armas tomar, no se le puede sugerir nada...y como ella tiene las tijeras...

Chiqui dijo...

Ángela, no vi tu comentario anoche cuando contesté a Elvi! Sí, el negocio de los perros como el cuento de la lechera, verdad? Hace tiempo que no se de los Gilmor y sus perritos ya tienen 14 años, ojala sigan vivos, pero después de los 12 empiezan los problemas. Toby, el padre, todavía tiene pinta de puppy, nadie diría que tiene 17 años. Tú, sabia mujer, nunca te animaste. Quizás con la jubilación...

Elvi dijo...

Adjudicado Dante a Chiqui (ya que nadie ha pujado con más voluntad). Ya sabes dónde lo tienes, cada día más gordinflón y mimoso.

Elvi dijo...

Me encantan los dos cachorros, el canino y el humano, que aparecen en la segunda foto, Chiqui.

Elvi, que insiste dijo...

Estrella, que o te toque el pelo esa rusa tan walkiriamente peligrosa. Quédate con las greñas puestas hasta que te lleve a Takahi, en Madrid, en cuanto pises suelo patrio. Hazme caso, chiquitina.

Elvignorante dijo...

Amalia, ¿qué es eso del aura violeta? Perdona mi ignorancia.

amalia dijo...

Elvi según los místicos, las personas emanan un aura que es de distintos colores según su personalidad. Sabiduría google nomás, que no tengo idea. Pero es que lo que cuenta Chiqui me hizo pensar que su calidad humana sobrepasa los límites de su persona tangible. Por eso pensé en el aura. Googleé los distintos colores de aura y el que más se adaptaba era el violeta.

Sila dijo...

Ayyy, Chiqui, directo al corazón con tu relato. No solo porque soy apasionada de los perros. Sino por lo que la historia representa para mi.
Veo a mi madre en tía Florence. Y la veo durante infinidad de años diciendome periódicamente; Sila, vaya herencia que te voy a dejar.. se estaba refiriendo a mi hermana mayor, que ha padecido esquizofrenia desde los 14 años de edad y que es dependiente. Mi madre siempre me decía, que antes de morirse ella, que la noche anterior le pedía a dios que, se llevase a mi hermana. Ella no me quería dejar esa carga. Llegó un momento en que esas palabras me ofendían y herían tremendamente y, la dije que, si repetía esa frase otra vez, no me volvería a ver el pelo.

Mi madre murió hace 2 años y, curiosamente, durante el mes que estuvo hospitalizada, jamás hablamos de mi hermana. Creo que en aquel momento, cuando la dije aquellas palabras y vio mi mirada, dejó a un lado su sentido de culpabilidad. Se que se fue muy tranquila. Y yo, hago lo que tengo que hacer, tranquilamente ya que efectivamente, es mi herencia, es mi hermana.

Chiqui dijo...

Sila, veo que tenemos bastante en común.
La esquizofrenia hoy día, bien tratada, es cosa del pasado. Un par de mis estudiantes, que en su adolescencia fueron casos difíciles, ahora en sus 30 están estabilizados: trabajan y viven independientes de la familia. Eso sí, no pueden dejar de tomar los medicamento y ser revisados paródicamente.
Pero qué te voy a contar a ti... Sé que se requiere paciencia y cariño.

pingüino despistado dijo...

historias dd vidas y muertes, finalmente, que es lo que vale.

Elvi anteojos dijo...

Gracias, amalia. Me voy a echar una ojeada a la wiki.

camelot dijo...

Chiqui, es Tana la perrita del video? Creo que no pero la recuerdo tal como se ve. Ya sabes la historia de mi perro. Algun dia, cuando me quede mas de dos semanas en el mismo lugar voy a adoptar dos, uno chiquito y otro grande.

Chiqui dijo...

Sí, Camelot, espera a ese día que vendrá. Cuando tengas niños, que disfrutan mucho de ellos.
No, no es Tana! Aunque podría serlo porque es exactamente igual que cuando ella era un cachorro.
Los Cachorros Shih tzus son de lo más tierno durante el primer año. Anímate!

Lola dijo...

Hermoso relato, me ha llegado al corazón, comprendo muy biéna a Florence, ha sido una contestación llena de amor, porque eso es lo que ella se lleva de su camino por la vida, los años vividos con ese amor incondicional que los animales nos dan y nosotros compartimos con ellos.
Yo también tuve un perro, llamado Dan, lo tuvimos que sacrificar por un tumor en una pata que no tenía solución, el veterinario nos lo dijo varias veces, pero nos resistiamos a perderlo, pero llegó el momento y tuvo que ser asi; fué un un gran dolor después de trece años, compartiendo todo, tuvimos que aceptar, le dije a mis hijas y a mi marido, que nos quedásemos con todo lo bueno que él nos había dado y los momentos felices que compartimos, Dan está en nosotros mientras vivamos, ha sido parte de nuestras vidas y pienso que el amor no muere,perpetua a lo largo del tiempo; estoy de acuerdo con Amalia las personas que emanan de su interior ese amor incondicional tienen un aura violeta, y este lo llevas tú Estrella desde que te conozco. Besos Lola.

tu prima dijo...

Tana, Toby, Chiqui, Tara, Yuma, Sancho, Luna, Kenia ... y Gringo; mi Gringo. El único perro que he tenido a pesar de haber cuidado a otros que ha habido, y hay, en casa. Me asustó el dolor que sentí cuando murió y ya nunca he vuelto a tener perro, en el sentido que tiene que tener el tener un perro de una. Mi aura debe ser decididamente negra, Amalia.
Pero tus perrillos me encantan, prima, y me gusta su historia porque me entusiasman tus historias.
Espero que Tara y Florence disfruten más tiempo de su mutua compañía en plenitud.

Chiqui dijo...

Lola, ya te echaba de menos. No me sorprende tu respuesta a lo del "aurea". No pierdes oportunidad para mostrar tu favoritismo (hay amores que ciegan!) Pero que quieres que te diga, estoy cambiando y me voy dejando querer. Recuerdo la historia de tu perro Dan, pero se me había olvidado que tenía el mismo nombre que mi hijo mayor.Te escribo. Besos

Chiqui dijo...

Querida prima, vaya cantidad de perros que han pasado por casa, aunque con la mitad no me he encariñado con ellos por estar ya por estas tierras. Pero ahora, cuando vuelvo, me encanta jugar con Alba y Coque.
Verás que he puesto la foto de Gringo al final del Post. Se ve la catedral desde la terraza. La foto está movida pero se ve lo noble que era.
Te has olvidado de mencionar que mi Tana shih tzu se llama así por aquel cachorro (mastín de los Pirineos) que lleve a casa de 'visita' y todos os enamorasteis de ella...total que la adoptamos. En la foto que he puesto en la entrada ya estaba crecidísima.
También, mi Toby lleva el nombre de otro Toby que tuvisteis y que Pablo recordaba mucho del semestre que pasó en Madrid.

Tengo fotos de Recluta, Yuma, Sancho...pero están con miembros de la familia y he decidido no ponerlos.

Filoloca dijo...

Because everybody dies, but not everybody lives... Beautiful story, Chiqui.

Anónimo dijo...

¡Qué sorpresa tan agradable, prima! No me acordaba de esa foto de Gringo. Y la de Daniel con Tana es preciosa. Hacían una pareja digna de una película de Tarzán.
Y ya veo que no sabes que Alba ha pasado a mejor vida bajo las ruedas de un coche. Una lástima, la verdad.

tu prima dijo...

El anónimo soy yo, claro, que me he equivocado de botón

Chiqui dijo...

Como es posible?No,sabia nada.

tu prima dijo...

Pues esas son cosas que pasan y que, aunque parece que con un mínimo cuidado serían evitables, al final suceden inexorablemente. Mejor no entro en detalles. Papá y mamá se llevaron un disgusto enorme, eso sí.

Mosca dijo...

Great story. I like the word "saltarina"-- pretty great name for a dog.