sábado, agosto 27, 2011

A LA ESPERA DE IRENE


8 comentarios:

Anisia Serendipia dijo...

Irene, que significa PAZ, que "Suave como el peligro atraviese el día..." Y como la naturaleza es la que manda pues ¡Suerte!
Un saludo

pinguino despistado dijo...

Tremendo. ¿No había tantos antes o no nos enterábamos?
De un viaje a Baltimore recuerdo que me preguntaba sobre la resistencia de las casas, que tenían muros, suelos, techo, etc. de madera, al parecer con escasos cimientos.
Suerte, también.

Chiqui dijo...

Anisia, creo que esta Irene que nos quita el sueño ha debido de leer tu comentario. El viento ha amainado, y los dos árboles de detrás de la casa que amenazaban los cristales se han calmado, no sin dejar un rastro de ramas y hojas por todas partes. Las lluvias torrenciales se han retirado al oeste de Mass.
A quién citas?
Sí, el peligro se disfraza de Paz continuamente...

Chiqui dijo...

Pingüino, yo me sigo preguntando lo mismo. Las inundaciones son un desastre para cualquier tipo de casa, pero el viento parece que lo aguantan mejor las casas de madera antiguas que las que hacen ahora (de madera también)
Claro que a un huracán de categoría 3 -- como anunciaban-- se le resisten pocas cosas. Al menos por aquí todo parece haber quedado en una "tormenta tropical".
La mayor preocupación para una casa antigua son los árboles, esos sí que la pueden destruir en un segundo.

Anisia Serendipia dijo...

El verso es de un poema de Leopoldo María Panero pero veo que lo he versionado.

A Francisco

Suave como el peligro atravesaste un día
con tu mano imposible la frágil medianoche
y tu mano valía mi vida, y muchas vidas
y tus labios casi mudos decían lo que era el pensamiento.
Pasé una noche a ti pegado como a un árbol de vida
porque eras suave como el peligro,
como el peligro de vivir de nuevo.

LM Panero

Chiqui dijo...

http://ireport.cnn.com/open-story-stories/655725

estrella dijo...

Muy bueno el poema, Anisia. Gracias por traerlo!

Elvi dijo...

Aunque no haya dado señales de vida -por razones ajenas al blog que ya te contaré, dear- estaba muy preocupada por esos huracanes malgnos que os azotan, Chiqui. Alegría de ver que ya pasó todo.