miércoles, diciembre 29, 2010

IN Glenn Gould OUT James Dean


No sé qué día es hoy. La casa ha vuelto a la tranquilidad de siempre y sin buscarlo, como ocurren estas cosas, me he vuelto a enamorar.
Un amor imposible. Son los que más duran y los que más disfruto. No sé cuántos tengo pero este último reemplazará a James Dean. Creo que es la primera vez que traiciono a uno de mis amores eternos por otro, pero el joven James lo entenderá. Los dos tienen bastante en común: Glenn Gould tiene más talento, sin lugar a duda.
Echémosle la culpa al azar, ¿por qué no? Me iba a la cama cuando aparece en pantalla la figura enigmática del pianista: su desgarbo, el flequillo y los ojos entreabiertos, grandes zancadas, su encantadora forma de hablar...Y luego, sentado en su silleta, extiende sus bellas manos y acaricia las techas del piano. Despierta en mí esas emociones que sólo sentía en mi adolescencia; y cuando eso ocurre sé que pasará a la lista de amores imposibles y eternos, que no es muy larga, ¿eh? No crean que soy tan boba. Aclararé que todos están muertos. Pero es mejor así.
Les voy a dejar tres videos: el que anuncia el documental que acabo de ver . Acaba esta entrada con un excelente ensayo de Pablo Jauralde.

Genius within: The inner life of Glenn Gould



Bernstein habla sobre la adaptación de Gould del Concerto No.1 en D minor de Bach







Para los valientes: el documental en su extensión que pueden ver hasta el 11 de enero, día de mi cumpleaños, fecha en que PBS lo quita de la circulación


Watch the full episode. See more American Masters.


GLENN GOULD (REC II) Variación y Creación
Pablo Jauralde.

Devolví los primeros discos que había adquirido de Glenn Gould (1932-1982) porque tenían un ruido de fondo; si se escuchaban religiosamente, se oían los tarareos con que alguien acompañaba la grabación. Solo más tarde supe que era una de las características de las interpretaciones del pianista canadiense, tenido hace treinta o cuarenta años como un iconoclasta de poco valor, que canturreaba mientras grababa. Luego aprendí a degustar las diferencias con grabaciones consagradas, sobre todo en los casos de Mozart, Bach, Richard Strauss… Cuando RNE, la clásica, le dedicó todo un ciclo, entendí muchas más cosas sobre el arte de la interpretación y dejé de buscar grabaciones de los nocturnos de Chopin. Glen Gould no interpretaba a Chopin y se horrorizaba con los Beatles. Con respecto a los de Liverpool no le había dado tiempo a un desplazamiento estético que le permitiera aceptar el nuevo canon de la estridencia. Lo de Chopin tiene más enjundia y está relacionado con sus exquisitas y obsesivas interpretaciones de las variaciones Goldberg, de Bach, o de algunas páginas beethovenianas, a las que sí que volvió, y con su estética musical.
El arte de la variación resulta un principio de creación que puede convertirse en algo mecánico o puede desarrollarse de modo casi infinito. Es decir: la variación parte de un lugar conocido y se enhebra, riza, reproduce hasta fronteras cada vez más alejadas, más ricas. El arte de la variación controla, por tanto, los límites de la creación, sabe cómo se originó, hacia dónde puede ir y expandirse: produce una sensación potencial de libertad inconmensurable, pero desde una raíz conocida y un desarrollo racional, que puede contabilizarse, como en las matemáticas, ciencia con la que se emparenta íntimamente. A quien le gusta ese ámbito para la creación puede producirle vértigo, desazón o disgusto el gesto creador contrario: el arte de la inspiración abierta que comienza instalándose –o pretendiéndolo—en terreno virgen y va, a cada paso, elaborando un discurso nuevo: por eso Gould no interpretaba a Chopin, ejemplo sublime casi de lo que con “romanticismo”, llamamos arte de la inspiración. O por eso prefería a Paul Hindemitch y no a los vanguardistas: el final de la tradición frente a la experimentación.
En realidad al arte de la variación le gustaría llegar tan lejos, tan lejos que la variatio final pudiera tomarse como el final de la inspiración, la cumbre de desasosiego, perversión lógica, hondura metafísica y otras lindezas a las que llega el mejor de los románticos.

Sobre el arte de la variación, ya conformado, se ha llegado a crear todo un universo literario, que Borges es quien mejor lo ejemplifica, y toda una teoría estética, que he visto desarrollarse a mi alrededor, venida de los oulipianos, con llamativas incursiones hacia la narrativa, la poesía, la teoría estética… Es a veces difícil de distinguir de la obsesión estética, que reitera un motivo de mil maneras distintas (las catedrales de Monet; los álamos machadianos, el concierto en re de Stravinsky…); pero otras muchas se manifiesta paladinamente como credo (las variaciones estéticas de Quenau, los anagramas, el último libro de Roubaud, etc.) que al cabo se manifiesta también como obsesión. De manos de la variatio vuelve la métrica, el juego, la novela policiaca, el desafío del suspense o las trabas para el lector… La teoría estética de la variación absorbe todo, fagocita todo, bien sea como impulso creador, bien como reflexión crítica que encuentra sus huellas por doquier Y esta querencia estética, ¿a qué se debe? ¿Opera mecánicamente en Ravel o en Bolaño? ¿O es más bien el resultado de un posicionamiento ideológico que esté en la base de la creación? Al creador que ejerce su tarea como el resultado de un juego potencial parece que le gusta partir de su mundo físico, controlado, seguro y que solo admite un más allá razonado, al que retraerse o que descubrir, y parece sugerir que esa expansión es más rica y valiosa que el alarido metafísico o el llanto romántico. Incluso muchas veces, sobre todo en relatos, tiene una marcada preferencia por el relato cercano al reportaje o la crónica (las 600 páginas de mujeres muertas en Ciudad Juárez, de Bolaño), prefiere retraerse a los límites de una objetividad, que tomada con rigor, le permite alcanzar grados de libertad de los que probablemente desconfía si se va por otros caminos. Es una fenomenología muy peculiar.

Parece que hemos hablado de Glen Gould y de los oulipianos y, sin embargo, nos hemos ido al quicio de toda teoría del conocimiento bien trajeada, pues sobre esa disyunción de lo objetivo y lo subjetivo vienen a caer todas las meditaciones: digo o veo, hablo o callo, escribo poesía de la experiencia o metafísica, me borro como autor o me entrego a mi obra, y así hasta el infinito, sea cual sea el ventanuco al que me asome. Por eso hemos e volver al lugar de la creación, nuevamente: paso a paso desde aquí o a saltos intentando llegar lo más lejos posible, incluso a donde no se puede llegar.
Glen Gould se ajusta en este sentido al prototipo de artista a quien perturba tanto como atrae la sensación de creación abierta; la reciente biografía, minuciosamente trazada por Kevin Bazzana, y sin demasiadas concesiones hagiográficas, pero con evidentes ramalazos de admiración, nos le muestra casi siempre aferrado a un quehacer artístico controlado, en cuyas manifestaciones se ha huido de contagios románticos y sentimentales, que, sin embargo, continuamente le atraen, y entonces intenta desvirtuar las interpretaciones clásicas, o que disfraza mediante un artilugio diabólico: la interpretación controlada de las músicas románticas; o la modernización inusitada jugando a crear efectos controlados sobre obras que se crearon apasionadamente. Es decir, aun asumiendo la estética de la variación, el arte sabe romper esquemas, encender expresiones y recorrer caminos nuevos.
El número 6 de la REC, bajo la batuta de un oulipiano fervoroso, Pablo Moíño, es una excelente demostración.


http://hanganadolosmalos.blogspot.com/

47 comentarios:

sofia simões dijo...

Estupendo post para empezar el nuevo año y amenizar el espirito... Gracias.

sofia simões dijo...

Para tí, música divina para noches insomnes -- Glenn Gould y Bach en Goldberg Variations, BWV 988 [Aria - 11]:
http://www.youtube.com/watch?v=MQoK0Pwams4

Es la gravación de 1955, me parece.

Elvira dijo...

Chiqui amorosa, lo de "acariciar las teclas del piano" me recuerda esas canciocillas tontas de reprimidos sexuales de cuando éramos tú y yo adolescentes, jajaja
Glen Gould el maldito, sí. Mucha clase, sí. Iré esccuchando para hacer el camino a tu cumple. Abrazo largo y cálido.

Chiqui dijo...

Sofía, espero que estés pasando unas buenas fiestas. Yo te regalo esta, un video bastante cercano a su muerte.

http://www.youtube.com/watch?v=g7LWANJFHEs

Chiqui dijo...

Elvi ,Elvi...no sé tú pero yo sigo tan reprimida como cuando tenía 18 años. Con la única diferencia de que ahora sé que es una enfermedad con cura.
Por que llamas a Gould 'maldito' ( me lo imagino) para mi estos días es bendito.

tex dijo...

Estrella, Feliz y Prospero anio nuevo para ti y los tuyos!
Felicidades a todos los del blog tambien.

Excelente documental.Gracias

Chiqui dijo...

Gracias, Tex. Qué todo lo que desees, o al menos tres cosas - como en la canción - se cumplan.
Un abrazo.

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=sVZsei5rHZ4
Otra para usted, Doña Chiqui, para entrar en su año con un "arcobaleno",tendrá un feliz año dentro de sí, no importa lo de fuera.
...Me he convertido, sabes, en el ocaso de la tarde
y hablo como las hojas de abril
y viviré dentro de cada voz sincera
y con los pájaros vivo el canto sutil
y mi ensayo más bello y más denso
expresa su sentido con el silencio.

Cuántas cosas yo no había comprendido
que son claras como estrellas fugaces
y he de decirte que es un placer infinito
llevar estas pesadas maletas mías.

Te echo tanto de menos, amigo querido, de verdad,
y tantas cosas han quedado por decir
escucha siempre y sólo música verdadera
y trata siempre, si puedes, de comprender.
...

Chiqui dijo...

A n ó n i m o! Bella canción y fantástica la animación. Curioso, después de oír a Ornella Vanoni, L'appuntamento. Empecé a pensar en Celentano. Creía que el también interpretó la canción de Vanoni.
Anónimo, un honor tenerlo por aquí! Quizás no tenga que buscarlo por los rincones de "Han ganado los malos" (?)

Mis mejores deseos para el 2011

tu prima dijo...

Que el Año Nuevo os traiga a cada uno de vosotros lo que cada uno prefiera, y eso a manos llenas. También os deseo que paséis una buena y divertida noche, sin sobresaltos y con mucha alegría, aunque sea un tópico, siempre es bueno reirse un rato y mucho más si se está bien acompañado para brindar muchas veces. Besos a todos y brindo a vuestra salud.

Anónimo dijo...

Existe un par de páginas estupendas sobre Glenn Gould y su reciente biografía en una revista española (la REC) de hace un año o así, creo que son de su director, P. Jauralde. Se acaba de reeditar la versión de las variaciones, la mítica...

El Concierto Desconcertado dijo...

Después de un año
llega otro, viene rápido y
ya es pasado, como los que se
fueron y no dejaron más rastro
que unos pocos recuerdos sueltos
en las eternas espirales de los deseos humanos, siempre insatisfechos, siempre expectantes, siempre avaros.

El Director de la orquesta dijo...

Hip! Hip! Buen hombre arriba ese ánimo que le ha dado a usted un aire un poco raro.

Esther dijo...

Feliz 2011, Chiqui, ya tus perritos. Te copio un poema de Walt Whitman.

Creo que podría volverme a vivir con los animales.
¡Son tan plácidos y tan sufridos!
Me quedo mirándolos días y días sin cansarme.
No preguntan,
ni se quejan de su condición;
no andan despiertos por la noche,
ni lloran por sus pecados.
Y no me molestan discutiendo sus deberes para con Dios...
No hay ninguno descontento,
ni ganado por la locura de poseer las cosas.
Ninguno se arrodilla ante los otros,
ni ante los muertos de su clase que vivieron miles de siglos
antes que él.
En toda la tierra no hay uno solo que sea desdichado o venerable.


Me muestran el parentesco que tiene conmigo,
parentesco que acepto.
Me traen pruebas de mi mismo,
pruebas que poseen y me revelan.
¿En dónde las hallaron?
¿Pasé por su camino hace ya tiempo y las dejé caer sin darme cuenta? .....

Alfa dijo...

Sí que se arrodillan. Los machos omega de la manadas de lobos se humillan continuamente ante los machos alfa, de la forma más denigrante y servil, extremidades flexionadas, vientre al suelo, rabo entre las piernas, en fin, puritita jerarquía social.

Chiqui dijo...

Anónimo, no he encontrado nada de P.Jauralde sobre Glen Gould, pero si existe estoy segura que Pablo nos dejara el enlace aquí. Lo que si he encontrado es este artículo sobre el documental que puede ser de interés para los lectores.

http://lacosastessa.blogspot.com/2010/10/cultura-un-filme-sobre-el-toque-magico.html

Chiqui dijo...

Concierto y Director

"los deseos humanos, siempre insatisfechos, siempre expectantes, siempre avaros."

Los "deseos" no son "siempre" avaros; todo lo contrario, hay deseos generosos y la mayoría de las personas los sienten, especialmente en estas fiestas...suena usted un poco a Scrooge. Venga, hombre, de más y pida menos de los demás.

Chiqui dijo...

Esther, me he prometido nunca en mi vida tener más perros que los que tengo. Menos mal que esas tres criaturitas están en foto porque si me las hubieran ofrecido hoy con ellas me habría quedado. Quizás acabe mi vida como una de esas viejas gruñonas que se aísla de los humanos y se comunica sólo con animales. Gracias por el poema que invita a lo que acabo de decir.

Chiqui dijo...

Y sí, Alfa, lleva razón. Pero hasta los perros Alfa acaban perdiendo esa agresividad cuando se les trata con cariño y se dan cuenta que nadie les va a quitar la comida o el lugar donde duermen. Mis dos machos, ahora en su vejez y muerta la madre, se acurrucan en el sofá para darse calor. Así pasan horas, uno de ellos era, en su principio, Alfa (el hijo) el padre omega. Ahora son iguales.

Chiqui dijo...

Prima, presiento que este será un año interesante para ti. Qué nos visites más y nos cuentes....Un beso.

camelot dijo...

Chiqui, hoy es el 1 del 1 del 11! Este va a ser tu año. Harás todas esas cosas que nunca te has atrevido a hacer. Por ejemplo, paracaidismo!. Feliz año a todos ustedes!!!!

http://bit.ly/gag1wW

tu prima dijo...

Por lo pronto, lo interesante ha sido la despedida del 2010, que me ha sacado del camino que tenía trazado y que parecía bastante seguro. Eso sí, el año nuevo lo tiene todo por demostrar y, como dice Camelot, el 11 es un número muy prometedor. Espero que tenga razón y que acometas todas esas cosas que nunca te has atrevido a hacer, prima, siempre que te apetezca hacerlas, claro. No se lanza uno en paracaídas solo por hacer algo extravagante.

pingüino despistado dijo...

Se ha ido desviando la conversación lejos de Glenn Gould..., del que sí, sí que existe una curiosa reseña de ese tal Jaoralde, lo único que no creo que sea tan excelente. Es curioso que se reanime ahora su figura, porque las biografías de hace unos años eran demoledoras... como persona, creo. Y luego está la cuestión de su versión tan peculiar de drogas medicinales, de su huida del sexo, de su animadversión hacía Chopin.... ¿Que qué tiene que ver eso con sus interpretaciones? Pues mucho. Y con sus composiciones. Creo que excepto el cuarteto (es el opus 1) y el "So you want to write a Fugue?, tampoco muy allá, no ha quedado nada. Pero yo creo que lo que dice Chiqui iba más hacia la vertiente humana.

Klaus dijo...

Iba a e intervenir, precisamente, para señalar que aquí, en Alemania, le tenemos por intérprete algo, algo... bueno, algo heterodoxo y poco afortunado.

Chiqui dijo...

Pingüino, cuando un hombre critica a otro - que posee talento innegable - y saca a relucir su vida sexual, el crítico pierde para mi toda su credibilidad.
Además, si las piezas que toca Gould, me hace sentir 'viva', qué más me da lo que una docena de 'expertos' digan de él. Lo importante es que "para lo que yo lo quiero" no hay otro, en este momento, como Glenn Gould.
Espero que Yo-Yo Ma no lea este comentario. No quiero que se me ponga celoso.

Chiqui dijo...

Klaus, algo, algo bueno?
A qué se dedica usted (profesor de español?) para poder juzgar de una forma tan casual y condescendiente a este hombre que , evidentemente, ha dejado honda huella...cosa que ninguno de nosotros haremos.
Imaginase lo que Gould pensaría de todos ustedes, machos, que le perdonan la vida a alguien que la vivió tan intensamente...aunque fuera a fuerza de ansiolíticos y antidepresivos...Quizás fue eso lo que no le hizo recurrir al suicidio, como muchos genios han hecho.

Chiqui dijo...

Perdonen mi tono pero tengo por costumbre defender a los muertos cuando lo merecen; no soy nada sentimental.

Chiqui dijo...

Camelot, hablando de muertos: si quieres siempre podrás esparcir mis cenizas desde las alturas!

Quizás me atreva a un par de travesuras este año...pero en tierra firme!

tu prima dijo...

Hmmm, prima. Creo que el 2011 te ha puesto de lo más dogmática. ¿Defender a los muertos que lo merecen? ¿A ojos de quién lo merecen? No conozco a tu ídolo actual, pero supongo que lo que para tí está fenomenal, para otros será espantoso.
Y si los señores utilizan mucho su vena de machos, nosotras también utilizamos demasiado el recurso de echárselo en cara en cuanto nos faltan otros argumentos.
Deja que no les guste tu Glenn, así te toca más para ti sola.
A mi no me ha gustado nunca James Dean.

Chiqui dijo...

Prima, no entiendo tu ataque. No me creo dogmatica en absoluto.
Claro, defiendo a todo el que lo merece 'ante mis ojos y juicio'; no faltaría más. Y que cada cual haga otro tanto aunque no coincidamos. Creo que la palabra "macho" nunca la he usado como insulto.Y Cuando me faltan argumentos me callo.
Lo que notas en mi comentario es mal humor. Me ha picado el pingüino (que me conoce bien) con eso de:
" Y luego está la cuestión de su versión tan peculiar de drogas medicinales, de su huida del sexo,"

Medicamentos tomaba; tenía fama de hipocondriaco. Después de su muerte descubrieron que padecía del síndrome de Asperger.
En cuanto a la aversión al sexo: cómo algo tan íntimo puede ser tan público? Y aunque así lo fuera, quE tiene que ver con la capacidad artística. Hay que saber separar al hombre de su obra. Y si no que se lo pregunten al profesor Jauralde (poeta) que no quiere que se confundan sus versos con su vida; como debe de ser.
Precisamente la mujer del mejor amigo de Gould abandono a su marido por él. Se llevo a sus dos hijos y vivieron los tres con el pianista casi diez años. Todo está en el documental, contado por ellos mismos.

Chiqui dijo...

Bueno, lo de "ídolo" te lo perdono. No soy persona de ídolos sino de pequeñas pasiones. Gould me ha interesado desde hace años pero el documental, que está lleno de su persona, me ha fascinado. Gracias a estas pequeñas cosas no me vuelvo loca.

tadeusz dijo...

Chiqui, estás en España o has madrugado?. Hombre, la vuelta de tu prima añade al blog un condimento indispensable. No os peleéis!. Yo de música, fuera de tangos, no opino. Feliz año nuevo. Prometo volver para tu cumple.

Klaus dijo...

Yo me mantenía en un plano estrictamente musical, como intérprete; en realidad lo que leí al comienzo era un entusiasmo hacia la persona, pro tanto está justificado hablar de las condiciones de la persona. Y reitero que los juicios musicales sobre las interpretaciones de Gould suelen ser negativos, al menos en medios musicales clásicos, que es en los que yo me muevo.
Feliz año a todos.

Elvira dijo...

Lo me gustó de Gould, when young, es precisamente su malditismo, Chiqui. Eterna adolescente...

adolfo dijo...

Está bien lo de mantenerse en un plano estrictamente musical. Alguien, no sé si en este blog, pidió hace semanas que separáramos al poeta de carne y hueso (con todas sus virtudes y defectos) del sujeto lírico o “la voz poética” o “el yo del poema” , llámese como se llame. Y no cabría hacer lo mismo en el caso el célebre y excéntrico —y maldito—pianista canadiense? No me muevo en los mismos círculos clásicos alemanes que Klaus, pero... uno de los que descubrieron a Gould en Europa fue Herbert von Karajan y los conciertos de Gould con la filarmónica de Berlín fueron triunfales. Lo mismo pasó con los rusos. Para Ashkenazy, por ejemplo (temperalmente opuesto) el Bach de Gould constituyó una revelación. La actitud de Bernstein me parece admirable: aunque se sentía totalmente ajeno a la interpretación de Gould de Brahams, habló con emoción y humildad de su espíritu de aventura, su originalidad, y su curiosidad intelectual, su “astonishing freshness and conviction”. Era, para LB, un “artista extraordinario y un “thinking performer”. Supongo que es esto último—su racionalidad, su capacidad analítica—lo que repugna a los que asocian la música con lo sentimental. Por curiosidad eché un vistazo al Grove Encyclopedia of Music, a ver por dónde anda la reputación. de G hoy en día. Su biografo Kevin Bazzana intenta resumir sus buenas cualidades: “widely admired for his virtuosity, probing intellect, command of musical architecture, rhythmic dynamism, precise fingerwork and extreme clarity of part-playing”.

Chiqui dijo...

Bueno, esto ha dada comentarios interesantes. Sólo pretendía que vieran el documental y lo escucharan. Los que están formados en música clásica, como Adolfo, que es un excelente pianista, están en su derecho de criticar las interpretaciones de Gould. Por supuesto, Klaus, vamos sabiendo más de usted. Sólo nos había dicho que enseñaba español en Alemania.
Si leen mi entrada de nuevo verán que está cargada de flirteo adolescente, que no me imaginaba se tomaran en serio.
Se salva Elvira porque ella misma practica con frecuencia el juego de no tomarse en serio.
Les puedo asegurar que cuando me tomo en serio (no sé hacerlo muy bien) soy una persona bastante aburrida.

tu prima dijo...

Pues yo, que no tengo ni idea de música, ni clásica ni moderna, también reivindico mi derecho de criticar a Don Glenn. Como bien dices, prima, faltaría más. Pues por eso, hija. Y no ha sido ningún ataque, simple placer de polemizar y de defender al Pingüino y a Klaus, a pesar de que no necesitan ninguna defensa. No nos peleamos Sr. Tadeusz. Solo disentimos con vehemencia y amistosamente. Hay que ponerle un fondo jocoso, como también dice Chiqui, que ha abandonado miserablemente a su amor de toda la vida, el pobre James.

Chiqui dijo...

Gracias, Prima. Qué bien haces lo de abogado del diablo. Una aclaración, el amor de toda mi vida es Bécquer. Cuando imitaba sus rimas tú bien que te las tragabas como auténticas...claro que tendrías unos 10 años.

Mi atracción hacia James Dean era puramente maternal, incluso cuando no sabía yo lo que era ser madre. Ahora me doy cuenta de que desde niña he tenido ese instinto que tanto atrae a algunos jóvenes.
Voy por ahí abrochando el último botón del abrigo, anudando bufandas y hasta aplastando el pelo a los que se quitan el gorro y se les queda el pelo de punta...Algunas personas se resisten y otras se dejan mimar con una sonrisa.

Chiqui dijo...

Gracias, Prima. Qué bien haces lo de abogado del diablo. Una aclaración, el amor de toda mi vida es Bécquer. Cuando imitaba sus rimas tú bien que te las tragabas como auténticas...claro que tendrías unos 10 años.

Mi atracción hacia James Dean era puramente maternal, incluso cuando no sabía yo lo que era ser madre. Ahora me doy cuenta de que desde niña he tenido ese instinto que tanto atrae a algunos jóvenes.
Voy por ahí abrochando el último botón del abrigo, anudando bufandas y hasta aplastando el pelo a los que se quitan el gorro y se les queda de punta...Algunas personas se resisten y otras se dejan mimar con una sonrisa.

Chiqui dijo...

Perdón Tadeusz, te he saltado. Ya sé que bromeas con lo de las peleas. No es que seas nuevo por aquí y debes estar curado de estos prontos que no son otra cosa que buen rollo.
Y sí, vuelve para mi cumpleaños, pero sin tarta!

Chiqui dijo...

He añadido a la entrada esas páginas sobre Gould, de las que se ha hablado en los comentarios, escritas por Pablo Jauralde. Excelente ensayo...Ahora habrá que agradecer al pingüino el haberlas mencionado.
Gracias pingüinito y perdone mis exabruptos; pero ya ve que tiene en mi prima una buena defensora.

Anisia Serendipia dijo...

"Todos los amores imposibles son eternos,
el tiempo no los toca
y no existen traiciones entre los amores imposibles.
Amo con toda intensidad, amo sin límites
a cada uno de mis amores imposibles.
A veces el olor del café trastoca el orden de los años
y voy a dar a la madrugada
de un resplandor que a mí me alumbra
o de pronto la voz de Janis Joplin
me ensarta en una noche cítrica,
de alambre,
la noche del hechizo,
puede ser una forma precisa de mecerse el viento entre los árboles
y la danza del cuerpo,
la eterna danza de un cuerpo eterno
entre la eterna danza de la brisa.
Los eternos amores imposibles
no se tocan, no se cruzan, no pueden verse entre sí,
no existen los celos entre los amores imposibles,
son perfectos los amores imposibles."
Dario jaramillo

tu prima dijo...

Completamente de acuerdo, Anisia. Y lo mejor de los amores imposibles es que son tan perfectos que se pueden tener miles, sin que se toquen, sin que existan celos y sin que te puedan hacer una faena porque de imposibles ya no pueden pasar a peor... Ni siquiera pueden dejarte. Son tuyos, les guste o no. Perfectos. Mira prima, puedes quedarte con Glenn y con James y nadie puede hacer nada por impedirlo. Genial.

Chiqui dijo...

Anisia, creía que Jaramillo contestaba con ese intenso poema a mi comentario...por lo de imposibles y eternos! Qué casualidad, yo no conocía este poema. Se ve que hay más de un adolescente por ahí. Me siento en buena compañía. Gracias por traerlo; casi un regalo de Reyes.

Chiqui dijo...

Ah, querida prima, ahora que lo dice un poeta lo ves claro, pero si lo dice tu prima piensas que estoy un poquillo "tocada". Vaya, vaya. Nadie es profeta en su tierra y menos en la familia... Prima, te aconsejo que visites el blog de Anisia. Ahora tenemos el enlace a la derecha del mío, Te va a encantar.

Chiqui dijo...

Queridos todos.
Odio esos símbolos que implican alegría, tristeza, sorpresa...no sé si hay uno para la ironía. Me resisto a usarlos. Tampoco me gusta lo de "ja, ja, ja..." Me recuerda a los tebeos, queda uno reducido a caricatura, y el habla en el plástico de una burbuja.
Lo ideal sería que el que escribe pudiera transmitir todos esos sentimiento o emociones con la palabra; pero hay que ser muy buen escritor para conseguirlo. El lector también tendría que ser intuitivo, elástico y generoso; de esa forma se evitarían los mal entendidos.
Por lo pronto, como es algo difícil de conseguir en este lugar, nos tendremos que arreglar a base de aclaraciones, disculpas y mucha paciencia.

Yo haré de ello uno de mis propósitos para el nuevo año.

pingüino despistado dijo...

Sí, pero no fui yo quien lo mencionó, sino un "anónimo", a cuya sugerencia acudí.