miércoles, junio 13, 2012

IBERIA 6165 TO BOSTON



He vuelto a Boston una semana antes de lo previsto. El insoportable calor madrileño me empujó a tomar esta decisión que ya se estaba cuajando: al  otro lado del Atlántico me esperaba un jardín a medio crecer, un perrillo con pocas ganas de comer, y su amo se quejaba de la falta de luz fuera y dentro de la casa. Total, vista la familia y hechas las acostumbradas compras (desodorante Legrain, Almax, ñoras, Ibuprofeno 600…) y no pudiendo recorrer las calles y el Retiro sin sudar como un pollo criollo, embarqué en el vuelo 6165 de Iberia con destino a Boston.
Pero, remordimiento y duda debía llevar yo por haber dejado España y pagado extra para hacerlo! Una vez en el aeropuerto, pasados  los puntos de chequeo, me dirigí a un  puesto de comida. Fue allí donde me di cuenta de que quizás me había precipitado en mi decisión. Mi estómago reclamaba jamón serrano, un pincho de tortilla y dudé entre una botellita de Rioja o un zumo de naranja; opté por este último por pura ñoñería. Resentí que no tuvieran natillas o flan; ni siquiera crema catalana!
En las  “duty free shops”  seguía con mis “unfulfilled needs” : una blusa blanca de tira bordá. La encontré en Desigual, y un bolso, que no necesito pero que me recordó los colores de la cerámica de mi casa. Un abanico para una amiga y camisetas y bolsas conmemorativas del esperado  “triunfo” de la selección española para mis hijos. Como al mayor no le gustan los colores chillones le compré la de la Copa del Rey, aunque no me hacía gracia: no por el Rey sino por el comportamiento de los hinchas de ambos equipos en el Calderón.
Mi avión el “María de Molina” y su capitán, Ramón Luca de Tena. Una vez sentada a la ventanilla veo que el avión de al lado es el “Concepción Arenal”. Agradable, no sólo estaba entre nombres de mujeres  españolas excepcionales sino que la sensación era la de una vuelta turística  por mi abandonado Madrid.
Ya en casa mi marido me recibe con la acostumbrada pregunta “¿Qué te han hecho?” (mientras jocosamente  me tira del pelo, me pellizca las mejillas y…) como  si volviera de un SPA en el Caribe. Todo esto me recuerda que diez días en España pueden transformarme en alguien que ya no existe…y acelero la vuelta a la de ahora.


miércoles, mayo 23, 2012

Vuelta final a la casa rosada.


Con cautela plantamos la planta trepadora al otro lado de nuestra valla, en el jardín de Mimi. Aunque hacía más de tres años que había vuelto a su antigua residencia -- después del intento de vivir sola en el 2008 -- nos pareció en esos días haber visto señales de vida en la casa rosada: esta vez, la cama de hospital con la cabecera elevada, en la habitación que da a nuestro jardín. Pensé con optimismo que era un gesto amigable, quizás para subsanar la hostilidad que había mostrado a los intrusos que ocupaban ahora la casa en que los Solman habían vivido durante décadas. No que se llevara bien con ellos; las rarezas de Mimi se habían arraigado --como ahora su jardín lo hacía-- en las casas cercanas a la suya. Por eso plantamos esa hortensia trepadora, para ver si nos olvidábamos de las ruinas desoladas del jardín. La cautela era para evitar que Mimi no nos amenazara por haber pisado su propiedad.


Esperaríamos a que floreciera, quizás en junio. Mientras tanto, los rododendros de la casa de Mimi acababan de florecer. Su color fucsia resaltaba la palidez del rosa de la casa. Qué buena señal, que con sus primeras flores Mimi hubiera vuelto a casa. Pensar que cuando volvió la primera vez yo creía que lo hacía para morir… La primavera empezaba a traernos esperanzas y la casa rosada despertó en mí un nuevo interés; buscaba tras sus persianas aunque fuera la sombra de Mimi. Más de tres años vacía, la había mirado con frecuencia cuando la melancolía me acosaba; la casa me tranquilizaba-- raro ¿verdad? Quizás no; ella me superaba en historias felices y tristes, y sobre todo en añoranzas y soledades. La vuelta de Mimi me hizo sentir un futuro de buenos augurios.

La semana pasada, una llamada de la vecina de enfrente. Mimi acababa de morir. No en su casa. En la residencia. No había vuelto.

sábado, mayo 19, 2012

A Rockport Farewell


Así es como los Estados Unidos de América despide a mi tía de su breve visita a New England:


... Lo mismo queremos que nos reciban el lunes en Barajas.  Música, maestro!

lunes, mayo 14, 2012

Del barrio de Salamanca al de Chamberí.




Queridísima Estrella: Te mando este enlace y noticia por si te interesara para tu blog. Nosotros estamos ya plenamente instalados en este precioso barrio de Chamberí, lleno de tiendas pequeñas y de vida. Se ven rostros de muchos países: bellas eslavas, moras cejijuntas, moros finos y guapos (no sé de qué país), hispanas variadas, desde el Paraguay a Ecuador o Perú. Patricia dice que la raza española va a mejorar. Tal vez. Cuando hace años yo volvía de Europa, Inglaterra, Alemania o Francia, siempre me parecieron los españoles, en general, más guapos. Hablo, claro está, de la media. Ahora yo no defendería ni medias ni enteras, pero después de un mes en Alemania, por mis veinte o veintiún años, a mí me parecían bellas hasta las piedras del campo y las esquinas de las casas. Lo cierto es que Chamberí sí tiene ese aire de pueblo vital que Madrid transmite en las olvidadas páginas de Mariano de Cavia, o en las de Ramón Gómez de la Serna y en las de tantos otros. Aquí cerca aún queda una plazoleta que solo tiene árboles en el centro, como hace treinta o cuarenta años. En ellos y por los tejados se oye el modulado silbo de los mirlos (cuando las motos no los apagan), y he visto hasta una ventana que solo daba al cielo, en el borde de un edificio, toda llena de macetas con flores. Quizá tenía detrás una terraza, pero lo cierto es que era una ventana sin habitaciones o muros detrás; solo con cielo. Quedan muchas preciosas casas del XIX, que se comen con su sobria o graciosa elegancia a los monstruos de la segunda mitad del XX, cuando se apostó por los balcones de cemento o el cristal raso e inhumano cubriendo todas las caras. Luego, en otras plazas y glorietas, han llegado los artistas «internacionales», españoles o no, y han plantado sus engendros, como bajo esas miserables torres KIO, al fin de la Castellana, que enmarcan un erguido pintalabios dorado, escultura-obelisco de ese arquitecto con estudio en Zurich cuyo nombre no recuerdo ni quiero recordar. Allí había hace años unos álamos espectaculares, que un día vi marchar, con la raíces al aire, en un camión. El progreso se los había comido. No se han atrevido con el pobre monumento a Calvo Sotelo, que hace guardia, semiborrado, bajo la triste enseña del pintalabios con pujos de obelisco de oro.
Salidos de Serrano, de donde nos han echado las termitas, llegar a este barrio es como reencontrarse con lo que hemos sido. El granito y los escaparates han apagado todo en ese barrio de dinero, pero la verdad es que nuestra casa, pequeña o mínima, está en el centro de toda la ciudad. Aquí, aunque un poco lejos, estamos más a trasmano. Tú te salvaste al retreparte en lo alto del barrio de Salamanca, lejos de la sequedad máxima del granito.
Patricia está terminando de arreglarse. Hoy es fiesta de la Comunidad, con el recuerdo del levantamiento contra los franceses en 1808. Todo queda muy lejos y diluido. Mientras tanto, el país (en el que aún confiamos, porque nos va en ello la vida) se va rarificando, adelgazando, volatilizando.



sábado, mayo 05, 2012

Rocio Márquez: Juan Ramón y el flamenco

A Juan Ramón Jiménez le gustaba pensar que sus versos recogían, como los de Bécquer, la voz del pueblo. Se olvida a veces de su amor por la copla y el romance, en parte por la imagen de un Juan Ramón neurótico, 'esquisito', que quería encerrarse en una torre de marfil con las paredes cubiertas de corcho. Imagen contra la que luchaba el propio Juan Ramón:
Mi 'apartamiento', mi 'soledad sonora', mi 'silencio de oro', que tanto se me han echado siempre en cara, y tanto me han metido conmigo en una supuesta 'torre de marfil', que siempre vi en un rincón de mi casa y nunca usé, no los aprendí de ninguna falsa aristocracia, sino de la única aristocracia verdadera. / Los aprendí desde niño, en Moguer, del hombre del campo, del carpintero, del afilador, del talabartero, del albañil, del marinero...
Sin duda, el canto-- y el cante--del pueblo formaría parte de esa soledad sonora, y, paradójicamente, de su silencio de oro. Hace poco llegó en el correo un hermosísimo regalo que pone en relieve las raíces populares de la poesía de Juan Ramón. Se trata de un libro y CD, Juan Ramón y el flamenco, colaboración de la cantaora Rocío Márquez y el profesor Francisco Robles Rodríguez: deliciosa introducción cantada, y bien pensada, a un Juan Ramón que pocos conocen. Acompañada por el guitarrista Juan José Rodríguez Millán (Niño de Brenes) y la recitadora Amalia Sánchez, canta Rocío siguiriyas juanrramonianas:
Seré siempre tuya me dijo en un beso. Y entonces sonaron con tristes gemidos campanas de muerto.
y un "tango guajira":
Cuando lloraba yo tanto / cuando yo tanto sufría, / mis penas, solo mis penas / fueron constantes amigas...
El CD--dulzura, delicia--se publica con un texto ejemplar de Francisco Robles que no sólo estudia a Juan Ramón y el flamenco, sino que nos da una lúcida introducción a toda la obra del poeta, una guía excelente para el que quiera adentrarse en el laberinto de una extensísima obra. En otra ocasión, en su visita a Boston, pudimos ver con qué gracia y qué fuerza Rocío siente y transmite la poesía -- la suya propia, la de Lorca, de Miguel Hernández, la del cante en general. Juan Ramón y el flamenco lo vuelve a demostrar, de modo memorable. "Cantiñas en lo más alto del deseo", dice Robles hablando del arte de JRJ y de Rocío. Y es cierto.
¿Por qué el alma llora tanto, / muerta para sus amores,/ si sabe que hay otro llanto / temblando entre las flores?
La voz de Rocio Márquez, traspasa paredes de corcho y torres de marfil.

jueves, abril 05, 2012

DAY 3 AT THE GYM


For Ann, my patient trainer

I can’t remember how many times I have bought a membership to a gym, or people have given me one for Christmas, birthdays, anniversaries… or how often I have set foot in the gym, taken a look, and never returned, feeling very, VERY guilty about the wasted money and my lack of discipline. Worse still, the times I never showed up at all, and simply lost the money.

But hey, this time is different. Today was my third day. I started my routine (!) using the elliptical trainer… The first day I had been taught how to use it, but found it impossible to keep up my hand-and-pedal coordination. “Just grab the bars and use only the pedals,” my trainer told me. Perfect. I could do that.

So today it was back to the elliptical… After a minute, I thought my knees were about to shatter and I tried to concentrate on a girl in front of me who was on the same type of machine. To forget about my knees, I tried to follow what she was doing. She was petite, well shaped, in her twenties, keeping a speed impossible for me to follow. After a couple of seconds, she let go of the handles and started making dance-like movements in the air, and then moving like a boxer, her lower body dealing with the pedals and her upper body arching through the air like a ballerina on steroids… I couldn’t keep my own slow turtle-like rhythm, as I looked at her, my knuckles white around the idiotic handlebars. And there were NEW surprises… All of a sudden she felt too hot, and without missing a beat, stripped off her T-shirt down to a tank top. I was still getting over THAT when I realized she not only had the TV on, she was also looking at a magazine, flipping the pages every couple of seconds. My own feet were slipping from the pedals, but there was MORE! Moving wildly, she was also listening to music! “Could be worse,” I thought. “She COULD be talking on the phone”… I got my wish! Her phone rang, she answered and kept up her incredible speed, one hand on the phone, and the other flipping the magazine pages. At that point I almost fell off the machine. All this in the two minutes and 38 seconds that I lasted. All I wanted, before climbing off the machine, was to see her face… her sweaty, ugly face!

Ann Seelye Website


domingo, marzo 18, 2012

LA VIDA SIGUE...




Tras el vivir y el soñar

está lo que más importa;

despertar

***

Si vivir es bueno,

es mejor soñar,

y mejor que todo,

madre, despertar .

(A.Machado)

viernes, marzo 16, 2012

AÑOS DE MUTUO AMOR

TOBY: 1995-2012














De Fray Luis de Granada:


Y ya que en este capítulo señalamos todas las especies de canes, no puedo dejar de maravillarme de la suavidad y regalo de la providencia divina en haber criado otra especie muy diferente de canes, que son perricos de falda, los cuales nadie puede negar haber sido criados por la mano del Criador. Porque, dado caso que un individuo se engendre de otro individuo, como un can de otro can, mas tal o tal especie de canes o de otros animales sola la omnipotencia de Dios puede criar. Pues, ¿qué mayor indicio de aquella inmensa bondad y suavidad que haber querido criar esta manera de regalo, de que se sirven las reinas y princesas y todas las nobles mujeres? Porque este animalico es tan pequeño, que para ninguna otra cosa sirve de las que aquí hemos referido, sino para sola esta. De modo que, así como él crió mil diferencias de hermosísimas flores y perlas y piedras preciosas, muchas de las cuales para ninguna cosa más sirven que para recrear la vista, y darnos noticia de la hermosura del Criador, así crió esta especie de animalillos para una honesta recreación de las mujeres. Porque como ellas hayan sido formadas para regalar y halagar los hijitos que crían, cuando estos les faltan, emplean este animal afecto en halagar estos cachorrillos, los cuales tienen tanta fe con sus señoras, que no se quieren apartar de ellas, y sienten mucho cuando van fuera de casa, y alégranse y hácenles gran fiesta cuando vuelven, y búscanlas por toda la casa cuando desaparecen, y no descansan hasta las hallar. Por lo cual me dijo una muy virtuosa y noble señora que una cachorrilla que tenía la confundía, viendo que no buscaba ella con tanto cuidado a Dios como la cachorrilla a ella. Veía, pues, el Criador que el corazón humano no podía vivir sin alguna manera de recreación y deleite, y porque esta inclinación, que es muy poderosa, no lo llevase a deleites ponzoñosos, crió infinitas cosas para honesta recreación de los hombres, porque recreados y cebados con ellas, despreciasen y aborreciesen las feas y deshonestas. Y con esto daremos fin a este primero capítulo del mantenimiento de los animales.


(Gracias por la cita a mi querido amigo Mario Hernández)

sábado, marzo 10, 2012

Rosa Torres-Pardo y Rocío Márquez en Boston


"Suite Española: diálogo entre la música y la poesía”.

Disfrutamos anoche, en el Tsai Performance Center de Boston University, de un concierto único protagonizado por la pianista Rosa Torres-Pardo y la cantaora Rocío Márquez, y acompañadas ambas por un variado público: estudiantes y profesores de BU y otras universidades, aficionados, la comunidad española y un grupo de estudiantes de East Boston High School, deleitados con un espectáculo probablemente nuevo para muchos de ellos. Igual de refrescante fue ver tantas caras jóvenes compartiendo una noche de “música española para un público norteamericano” : Albéniz, Granados, García Lorca. El amor brujo, de Falla.

Con ternura, con firmeza, y prodigiosa fuerza expresiva, Rosa Torres-Pardo nos dio, entre otras cosas, una “Danza del fuego” y un “medley” de las canciones populares de Lorca y de Falla, interpretadas, con gracia y sentimiento, por la extraordinaria voz de Rocío Márquez. Pianista y cantante se seguían, se escuchaban, se comprendían en un abrazo musical.

Música y poesía. Poemas de Lorca y de José Manuel Caballero Bonald, ganador del Premio García Lorca y admirador de su obra, que fueron excelentemente leídos por Eliana Stratico. Aquí la pianista se acomodaba a la cadencia de la lectura con variaciones ingeniosas. Sus expresivos gestos y el intento de compenetrarse con lectora, cantaora, piano y una banqueta diseñada para alguien más alto, fue en si un espectáculo de espectáculos. Fueron un imán para mis ojos sus trabajadas manos recorriendo el teclado o silenciándolo en un instante, y el bello perfil de la artista. Sólo aparté la vista para disfrutar de la frescura y tino con que Rocio Márquez interpretaba esas canciones que tantos recuerdos nos trajeron a algunos, hasta el punto de cantarlas con la voz interior de la añoranza. Una de mis estudiantes se emocionó con la nana del galapaguito de Lorca…la había leído en clase y ahora Rocío le daba una dimensión desconocida para ella: la poesía hecha música. La amiga que la acompañaba dijo “me gustó el vibrato” , refiriéndose a las suaves ondulaciones de Rocío. La sala a tope, los aplausos no faltaron; es más, insistimos de tal forma que pianista y cantante nos ofrecieron un par de piezas más, no sin decirnos que estaban fuera del lo programado pero que “han sido ustedes un público muy simpático”.

Lo que no voy a contar -- se haría esto muy largo -- es la divertida cena “improvisada” que tuvimos después del concierto . Se decidió cuando llevábamos al hotel a Rosa, Rocío y Javier Rioyo, actual director del Cervantes en New York. No me deja de asombrar lo fácil que resulta, en ocasiones, conectar con alguien a quien acabas de conocer. Ahí estábamos Rosa y yo canturreando un tango de Piazzola, y Rocío contándonos su corta pero interesante vida… desde bien pequeñita dedicada al entrenamiento de su voz y su interés en la poesía. Todo esto acompañado con esa forma de hablar tan tierna que me hacía sentir cosquillas en el estómago. Se le escapaba a Rocio lo de “corazón” y hoy, en una nota dándonos las gracias (ni sé de qué) dice: “sois unos soletes”, con lo que nos ha hecho reír como no lo hacia desde hace mucho.

Pues eso: vosotras, guapas, “sois unos requete soletes”. Seguiremos vuestros éxitos en New York, Chicago, Philadelphia, Seattle …

Nota:El concierto fue organizado por el Instituto Cervantes en NY (gracias a Javier Rioyo) y su Aula Cervantes en la Universidad de Boston (gracias también a Mario Ruiz Legido), el Department of Romance Studies de BU, y su programa “Voces Hispánicas”, patrocinado por el Banco de Santander, que expone a la comunidad lo mejor de la cultura española y latinoamericana.


E N C O R E




domingo, marzo 04, 2012

ANTAGONIA de Luis Goytisolo.



Tenemos los cuatro tomos de la primera edición de esta obra, publicada por Seix Barral entre 1973 y 1981, pero este colosal libro ha sido acogido con el placer que causa un libro nuevo y bien diseñado, y con el mismo cariño de aquellos que lo han enviado. Mucho más…con el propósito de volver a recorrer -- esta vez todas juntas-- sus densas, pero ligeras páginas.

Conmemora Anagrama, con Antagonía , la publicación de los 500 títulos de la colección “Narrativas Hispánicas”. Por fin, como Luis Goytisolo la había concebido, sus cuatro vástagos reunidos en esa famosa sala de la cubierta; sala del espejo, que habrán de llenar los lectores de esta novela. En palabras de Cabrera Infante “la mejor novela escrita en España, casi iba a decir en español, en mucho tiempo”.

Y termino citando a nuestro maestro, queridísimo amigo, y autoridad en la novela del XX Gonzalo Sobejano:

“Luis Goytisolo se sitúa en el linaje de los alegóricos, desde Dante, Calderón y Gracián hasta James Joyce; pero en buena parte también converge con los rebeldes a todo diseño que no sea el musical, como Proust y Faulkner, Beckett, o Juan Benet.

…Ya leí el prologo de Ignacio Echevarría. Inteligente como todo lo que escribe. Buena compañía para Antagonía.