jueves, junio 25, 2009

SWEET JOHN BOHLINGER

Una mañana más miré por la ventana del segundo piso. Ahí estaban: como dos centinelas desnudos, cansados, mohosos; suplicando que lo hiciera de una vez. Ya el verano anterior no habían dado hojas, pero yo andaba deprimida y pensé que, con todo derecho, después de tantos años, esos hermosos árboles podían haberse declarado en huelga…Así me sentía yo. Esperaríamos hasta la próxima primavera. Pero esa mañana lo vi claro, y cuando yo veo algo claro no hay quien me detenga.

En el periódico de “Green Hills” - vivíamos en Nasville, 1991-92 (?) - se anunciaba una empresa con todo tipo de garantías y experiencia; a las ocho del día siguiente vendrían dos de sus mejores hombres a encargarse del trabajo. No dejarían ‘ni una viruta’ de lo que todavía eran dos hermosos ejemplares.
Eran las 11 de la mañana del día siguiente; yo con mis esperanzas perdidas. El ruido quejoso de una camioneta me hizo salir a la puerta. Los expertos, más parecidos a “the odd couple”, se acercaban sonrientes a saludarnos: una larga soga enroscada en el hombro del pelirrojo, y un par de serruchos, era todo lo que traían. ¡No podía ser!… La abierta sonrisa, la soltura y gracia con que se movía el más joven nos tranquilizó.
Cortaron los árboles a lo Tarzan, y entre intermedios de ‘ice te’ y agua fresca, nos enteramos que eran ‘compositores, músicos’. Esperaban, como otros muchos, su entrada a la fama del Country Music. Entre tanto se ganaban, malamente, la vida haciendo de todo lo que salía: camareros, jardineros… Para cuando se despedían, John - “sweet John” - se marchaba con un oficio más que añadir a su currículo de pluriempleo: profesor de guitarra y bajo de mis dos hijos.

Las mejores cosas llegan así, disfrazadas. Al que sabe reconocerlas lo llamamos ‘afortunado’. Pues, nuestra familia, con la llegada de John, ganó en fortuna.

Creo que fueron dos años en los que John, semanalmente, venía a casa y en el sótano se reunía con los chicos. En un principio se oía más charla y risas que notas musicales, hasta el día que, ‘they jammed’. Era una delicia oírlos. Fue entonces cuando Jonh, con su carisma, empezó a insinuar su despedida: “Mi trabajo ha acabado aquí”, “ya no tengo más que enseñarles”, “tocan mejor que yo”. Así era; así sigue siendo --me consta-- John Bohlinger.
Propuso reunirse con ellos ‘to jam’; cobrar le parecía injusto! Increíble: para entonces ya empezaba a tener fama y estaba solicitado, no necesitaba dar clases. Recuerdo que, viendo que lo perdíamos, mi hijo menor le pidió que si le podía enseñar a tocar el banjo; Jonh soltó una de sus contagiosas carcajadas; un viejo amigo suyo, Aaron Barnhart, la describe así: “It’s hoarse and rolls out like exhaust, in big plumes, an irresistible one-man track”. Lo retuvimos unas semanas más enseñándole a Pablo “lo poquito” - según él - que sabía de este instrumento.

Nos seguimos viendo, pero cada vez menos: sus viajes, ‘giras acompañando a los famosos’, eran cada vez más frecuentes. Me encontraba con su entonces mujer, Sherry, y su hijo August - un querubín de cinco años que tenía la delicada belleza de su madre y la personalidad seductora del padre. La veía triste… Como todo el que conocía a John, Sherry tenía la certeza de que se haría famoso. Con el tiempo, ella tendría una finca con caballos a las afueras de Nashville; su sueño. En los prolongados viajes de John - que lo llenaba todo- ese sueño le debió de consolar. Eran muchos los días que él pasaba “on the road” - más de la mitad del año - para que los sueños de toda la familia se realizaran. Días de trabajo y noches de soledad también para él.

Para entonces mis hijos, junto con otros amigos, habían formado un grupo. Tocaban en el colegio y restaurantes populares entre los adolescentes del área. El grupo se disolvió cuando los componentes empezaron sus estudios universitarios en distintos puntos del país. De ese grupo quedó un CD que acabo de encontrar hoy, después de casi quince años y varias mudanzas: de Nashville a Chicago y de allí a Boston..

En el pasado he buscado a Jonh en “google”. Me alegraba ver como triunfaba, sin que su humildad y bondad disminuyeran. Fue en estas visitas a Internet como me enteré - sabía que había estudiado en Coumbia University - que se había graduado con los más altos honores que se otorgan…Lo cuenta John en sus entrevistas riéndose y diciendo que, ‘como es un poco disléxico’, el complejo le hizo trabajar mucho, por eso los honores. Tampoco sabía que después de su maestría en Inglés continuara sus estudios, dejando sin acabar un doctorado en psicología; o que hubiera pasado un año en Honduras enseñando en un orfanato’ El hogar del Amor y Esperanza’; todo esto teniendo en cuenta que a los 21 se había casado con el amor de sus años colegiales ; muy pronto nacería August. Abandonarían NY City por el aislamiento y morriña que Sherry sentía y por las condiciones en que vivían – Harlem y sin dinero para acabar el mes - no era lo que querían para el pequeño August.




Casi al mismo tiempo que nosotros llegamos a Nashville, llegó la familia Bohlinger. Conducían un viejo V W, tipo furgoneta, donde - nos confesó - habían pasado noches y días cuando no podían pagar ni hoteles ni vivienda. Todavía lo veo, aparcado a la derecha de la casa; si mal no recuerdo, era color verde lima.

Hoy, buscando antiguos CDs, me encuentro con el de mis hijos. En la sección de agradecimientos: a John Bolinger, que tanto les dio. Desde que nos mudamos a Boston -- ¡cinco años ya!-- No había tenido noticias de Johnny B (como lo llaman sus amigos). Ahí estaba: un breve tecleo y la vida de John se presenta ante mi con una mezcla de esperanza y tristeza: primero la noticia del divorcio de la pareja. No me sorprendió, me desilusionó. Pero no estaba preparada para la muerte del pequeño August. Pequeño - como lo recuerdo - pero murió, de una "overdose", casi a la misma edad que su padre tenía cuando él nació (1988-2007). De su padre había heredado su sangre gitana. John solía decir que él tenía algo de ‘gipsy’ y por eso “Augui his gipsy son”.
El inconsolable padre, entre remordimiento y dolor, sonríe cuando al identificar el cadáver de su hijo ve que en los pies todavía quedan briznas de hierba. Señal de que sus últimas horas las pasó descalzo, en un parque, ‘como un gitano real’.

Mirando las fotos de estos últimos años veo al John de siempre. En algunos You Tubes - después de la muerte de Augui - la mirada ida, la sonrisa forzada. A los 43 , ha decidido que la vida sigue. Otra vida, pero seguro que la vivirá con la alegría que le pueda sacar.

Esta es la sexta temporada que actua como ‘band leader’ del programa “Nashville Star” en la cadena de NBC (un derivado de “American Idol”). Sus canciones y música se puede oír en innumerables programas de televisión y películas. Como escritor ha coeditado un libro de cuentos de famosos de la Música Country, “Guitar and Pen”, participando también como autor de algunos de ellos.
Se casó en Noviembre del 2008 con Megan Mullins, una joven ‘prodigio’ de la música Country. Qué ella lo sepa apreciar.




Sin duda, esta es la entrada del blog que más me ha costado escribir. Siento no tener la facilidad y el talento para poder recoger en estos renglones algo tan especial y único como la esencia de “our sweet John Bolinger”. Y si llega a tus manos, John, sé que nos recordarás y sonreirás como sól tú lo sabes hacer.
La canción que elegiste para despedirte de August, te la dedicamos hoy a ti.

Un abrazo, amigo.
Danny, Pablo, Christopher, Maria Estrella.



NOTA:Thanks Aaron Barnhart for posting ‘God made him a gypsy’ from winch I have learned so much.

Entrevista: http://www.youtube.com/watch?v=zowK4GCBGcc

Album:http://www.youtube.com/watch?v=LHdvmIC2-Zg&feature=related



El blog de Estrella: http://chiquitin52.blogspot.com/2008/08/mi-volvo-940-station-wagon-1995.html (About Nashville)

37 comentarios:

tu prima dijo...

Pues que vuestro cariño se vea acompañado también del nuestro. Aunque falte el conocimiento directo, se crean vínculos a través de otras personas y las emociones son a veces muy contagiosas, igual que la franca sonrisa que anima la cara de vuestro amigo en las fotos de la entrada. Siento mucho la pérdida de su pequeño, demasiado pequeño, pobre niño. Y espero que pueda aprender a vivir con ella. Debe ser terrible. Un beso muy fuerte.

Anónimo dijo...

Vidas tan cortas como la de ese pobre niño que murió sin haber pasado de los veinte años, puede que tengan la única ventaja de haber tramscurrido casi en la inconsciencia o, por lo menos, en la ignorancia del alcance de esa misma ignorancia, bendita juventud.
Pero tan trágico...

Chiqui dijo...

Hola prima. bueno, hijo único, a los 18, y más tarde aun, tus hijos siempre serán niños; sobre todo bajo estas circunstancias.
Me gustaría saber más de ellos pero todo lo he sacado de la prensa, aunque John es una persona muy franca, pero al mismo tiempo no le gusta airear su vida.

Efectivamente Anonimo. Muy bien los has dicho.

De esto hace ya tres años pero ha tenido que dejar huella. Me gustaria saber de Shery, la madre.Ya que John parece haber recobrado su brio.

formentor dijo...

La calma lo atrae. Llega envuelto en el rugido de la vieja motocicleta, que parece capaz de destrozarlo todo. Pero no es más que una ilusión. El mar sigue quieto, tan quieto. El cielo no altera su azul levemente difuminado por el filtro estático de la humedad ambiental, tan evidente y tan invisible al mismo tiempo. El calor matiza el paisaje y lo convierte en una estampa latente que se presiente viva, allá en su interior. Pero nada se mueve. Mis árboles, siempre tan callados, en esos días, además, parecen todos uno, confundidos en una enorme masa inmóvil, verde y marrón. Y él llega al mediodía, deja su vehículo y se interna en el bosque, buscando la penumbra de los troncos más ocultos.Y llora. Llora queda y amargamente, un largo rato. Nada acierta a consolarle, quizás porque no busca consuelo. De pronto, como siguiendo un rito obsesivo, inexorable, sin escapatoria, coge la guitarra que lleva a la espalda y consigue frenar su llanto con el de ella, que dibuja sus maravillosos sonidos en la gran pantalla de luz, calor y color de un día parado, detenido en un tiempo que parece haber perdido su ritmo. Pero eso también es una ilusión. La tarde cae sobre la melodía. Él recoge su guitarra y se vuelve envuelto en el ronquido del ruidoso motor. La luz de mi faro se encenderá en breve. Todo va pasando. Todo pasa, a veces imperceptiblemente, pero pasa. Llega y se va. Pero no su tristeza. Viene con él, enterrada en su piel, lo ahoga en su llanto, lo dirige en su música y aferrada a su ser, con él se marcha. Pero también se queda, enredada en las agujas de los pinos que la retienen atrapada, como una extraña bruma, fina y persistente. Luego, otra vez, mi faro se enciende.
Cabo de Formentor.

Chiqui dijo...

Michael Jackson ha muerto de un ataque cardiaco. Noticias de CNN. Tenia 50 años.

Chiqui dijo...

Cabo de Formentor. Gracias por volver; en un momento tan especial para este blog.

No será intencionado pero puedo ver a John B, en tu poema.

Adolfo dijo...

Thanks, Chiqui, for remembering those good times. I hope John comes upon your blog and sees how fondly we remember him!

Daniel dijo...

Wow, that photo of the basement brought back some memories, as did this wonderful post-- and I'm amazed to see "Mr. Bohlinger" looks younger than when he was teaching us! Congratulations on all the success, John. The pentatonic scale is one of the few things I remember from all my days of schooling, maybe because you were such a blast as a teacher. And you weren't too good to teach us about the whammy bar or Eddie Van Halen's tapping method, either! I actually bought a practice amp the other day and am looking forward to dusting off the Strat. Hopefully my chinatown neighbors have half the patience that my parents did when I was noodling around in the basement...

Elvi54 dijo...

Este relato me ha dejado sin aliento, Chiqui. Y el video de Beatles, sin voz.
God bless Johnny B and gives you news fron him!

Elvi54 dijo...

Adolfo me hizo ver lo trsite de la existencia y la muerte de un héroe trágico (Michael Jackson) cuyos crueles dioses abrigada el pobre diablo en su alma. Lestrigones despiadados lo despedazaron poco después de dejar la pubertad. El terrible cíclope lo atormentó día a día haciéndole creer que la felicidad se escondía detrás del color blanco, la suma de todos los colores. Pobre niño lindo de los Jackson Five. Requiescat in pacem!

Pablo dijo...

What a great post. I had some friends over the other day and they saw my banjo (I purchased a new one a couple of years back) and assumed it was a prop, or something i owned "ironically," or just a decoration. I picked it up and played them "foggy mountain breakdown" - I will forever cherish the look on their faces, one of complete shock that anybody our age would actually know how to operate an instrument that doesn't plug into a wall.

Often times I think of how incredibly grateful to my parents for two things in my life - being raised bilingually and also being raised in a household that took an interest in fostering creative growth in their kids. I remember flipping through their LP's when I was much younger - The Beatles, Barbara Streisand (ouch), Billy Joel... Hearing the sounds of my dad's office - which alternated between computer keyboard strokes and piano keyboard strokes (which were far more enjoyable.)

I have thought about John more than once over the years as someone who helped me rediscover my love for music after having grown really really tired of playing the piano. So tired, in fact, that my teacher told me it was time to stop playing, more or less, forever. I mean is there anything sweeter when you're 16 years old than getting to indulge your ridiculous notion of being good, for once, at a cool instrument (the bass, not the banjo..) and being in a band with your brother that would someday take over the world? I've often wondered - if I had a piano teacher as cool & easy to relate to as John, would I possibly still be playing?

Man, that picture of the basement! Look at that wood paneling!

Fiddler dijo...

Shoot! If only I would have spent my time in my Spanish class a little better, I could have understood what you said about John. But it doesn't matter; it must be good-- I've met the guy and know a lot of other people that know him, and he's awesome. Here's his latest album
https://cdbaby.com/cd/johnbohlinger If you haven't heard it, LISTEN,
and good bless.

Angela dijo...

Hola Estrella. No creas que no sigo el blog, he tenido un semestre muy duro. Veo que escribes de Nashville otra vez. Voy a hacer lo posible para ir a un concierto de estos dos músicos, que son muy famosos aquí. Ya sabes que cuando uno tiene el museo al lado siempre lo deja para visitar otro día, hasta que te mudas y te das cuenta de que nunca fuiste a ese museo. Eso me pasa a mí con el country music.
Una historia muy conmovedora la que cuentas. Danny y Pablo tuvieron mucha suerte. Si veo a John por aquí sin duda lo reconoceré (bien guapo que es). Soy capaz de pararlo y decirle que soy amiga vuestra.

Ahora que tu vuelves de vacaciones me voy yo, a pasar calor, pero menos que en Nashville.
Un abrazo. Angela.

Christopher dijo...

Chiqui, thanks for the update on John— I had no idea he was such a success on NBC, and John, if you’re reading this, hello again and THANKS! We were incredibly lucky to have you teaching our kids, and to me you always seemed the opposite of the “music teachers” who growl at their pupils... “Did you practice this?!” It’s great when a teacher can encourage and inspire confidence in his students the way you did, and turn lessons into fun. Both of ours started from scratch and ended up playing really well.
And what ever happened to that green van?!

Chiqui dijo...

Gracias Elvi, Fiddler, Ángela, Adolfo, por vuestros comentarios. Estoy segura que a Jonh le sorprenderá ver que su historia ha despertado interés entre gente tan diversa como la de este blog. Gracias también a ‘mi prima’, anónimo y Formentor.
Y, por supuesto, para todos los que nos visitan, aunque no dejen su voz, sabemos que nos acompañan.

John conservará el español que apredió en su año en Honduras. Es más, seguro que lo habrá perfeccionado!
Así que no necesitará traducción.

Chiqui dijo...

Hi, John! If you got to this point, you must have realized that Chiqui is the nickname I use in my blog. I don’t know if you got to know our three dogs—Chiqui is the youngest (now an old man!) I have to tell you that the comments of the rest of my family, Danny, Pablo, and Christopher, are unique. I think this is the second time in three years that they have commented in this blog. Not that I haven’t talked in the past about other cool people. That tells you how special you were to them. Thank you, Dan and Pabs, for mentioning your parents; no need for that. But Pablo, I can’t forgive you for laughing at that paneling (not wood) in our old basement. I will pay you a visit very soon, and take a good look at your very (I assume) sophisticated living arrangements, including the basement (furnished?) That basement on Graybar Lane has become a part of family history—one of the most memorable and happy times.
John I think you were so good at teaching because you were not a ‘teacher’ but someone sharing what he loves with others.

Chiqui dijo...

Pues si, John nos perdonará esta digresión, pero tiene que ver con Nashiville…

USA acaba de perder la Copa Confederaciones contra Brasil. No está mal para un país donde el Soccer empezó a existir – para el resto del mundo-- sólo hace unos 20 años. Recuerdo los veranos en que llevaba a mis hijos al Retiro a jugar…descubrieron que la palabra fútbol (football) significaba algo muy diferente en España. Fue allí donde, tímidamente, empezaron a hacer sus piruetas con el balón…más bien patitos, comparados con los niños españoles.

En 1995 mis dos sobrinos - Elias y Esteban - pasaron el verano en Nashville, su ‘demanda’: tenían que jugar al fútbol (soccer). No sabíamos dónde recurrir, ya que no se veía en ningún parque o escuela que los chicos practicaran soccer. Nos salvó la universidad de Vanderbilt que ofrecía un ‘summer soccer camp”. Mis sobrinos fueron las estrellas de su equipo!.

De esto hace 12 años, y este año, EE.UU. No sólo venció a España la semana pasada sino que, al menos en la primera parte, ha dominado a Brasil! How’s that for “country” music! John doesn’t like that term. OK… How’s that for “American” music!

Anónimo dijo...

John’s new wife

http://www.youtube.com/watch?v=6xfnmaGDGxM&NR=1

Anónimo dijo...

Y esto
http://www.meganmullins.com/movies/

Anónimo dijo...

Y John:
http://www.youtube.com/watch?v=rSPuiYFYfro

Chiqui dijo...

mi favorito!

http://www.youtube.com/watch?v=LHdvmIC2-Zg&feature=related

Elvi54 dijo...

Una voz estupenda, una guitarra vibrante, ¡qué bien suena todo!

tex dijo...

Hi Chiqui. Pasas de la literatura (muy bueno lo de leda) a la musica country. La musica Americana, como John la llama. Bien ,bien. Oye, esas fotos son de ahora o de cuando viviais en Nashville?. Muy joven (como dice tu hijo) parece para
tener cuarenta y tantos. Tengo que admitir que eso si me pone un poco celoso. No digamos Megan! Perdonen pero no me he recuperado todavia del partido USA-Brasil. Despues de ganarle a Espana!!

tex dijo...

El siguiente sera Jackson?

Chiqui dijo...

“Una voz estupenda, una guitarra vibrante…” De acuerdo Elvi, pero no comentas lo mas evidente ‘his looks’, no seamos tan correctas que nos pasemos. Digo esto ahora porque sé que Jonh ya leyó la entrada y no volverá a ella, y menos a los comentarios. El chico, bueno a los 43 no se si se puede decir chico pero prefiero seguir viéndolo con mirada ‘maternal’. Vamos que está muy bien…como la comida china “Sweet and hot”

Hasta tex lo reconoce!

Chiqui dijo...

Tex, ya era hora! Me acordé de ti durante el partido. Mira el lado positivo, como decía antes, hace veinte años no se sabía nada de este deporte por aquí.
Y si. Esas fotos son recientes!

En cuanto a la literatura: no te quejes que se te ve el plumero.
Qué vas a hacer para celebrar el 4 de Julio?

Maria dijo...

For John and Megan.

I know you will love this !

http://www.youtube.com/watch?v=_tMgVMxG95A

Elvi54 dijo...

¡Rayos, María! ¡Qué lindo que suena ese bandoneon! Me encanta esta sensación de no estar sola mientras acabo de freir unos rusos (a la una y media de la madrugada) para llevar a mi hija a Madrid.
Vaya entrada chula, Chiqui, que te ha quedado. Y sí, Sweet John es muy guapito de cara y de todo lo demás. Mejorando lo presente.

Chiqui dijo...

Elvi, Elvi..."mejorando lo presente"? Yo no comparaba a John con nadie.
Te creía de vacaciones. Qué haces cocinando?

La Maria de arriba soy yo!

tu prima dijo...

En fin. Veo que la disgresión ha ganado definitivamente el terreno a la nostalgia. Eso está bien. Tengo observado que es un recurso que nunca falla, aunque quizás debiera decir distracción, más que disgresión. Y el chico, que no es tan chico, está bien, desde luego, con ese aire de sano muchacho del campo. Sigo pensando que tiene una franca y bonita sonrisa. Lo que no se puede decir de Jackson, cuya sonrisa me pareció siempre inquietante y, además, evasiva, como si no pudiera quedarse mucho rato en su cara.

Chiqui dijo...

PRIMA, veo que iniciaste los comentarios y los vas a cerrar. Tex me preguntaba si la próxima entrada iba a ser Michel Jackson. No. Qué podría decir yo que no se esté diciendo ahora en este momento. Únicamente que, cuando se hace un recorrido en fotos, o - mejor - video, la trayectoria de este niño alegre y con tan extraordinario talento, el adolescente que todavía se encuentra bien en su propia piel hasta llegar a sus años de adulto, y acabar como él ha acabado, debió de ser una verdadera tragedia para él. No me extrañaría que su muerte fuera intencionadamente provocada por él mismo. Si necesitas una droga que te anestesie, para qué vivir?

Cuando veo a esos tres niños (que ahora parece que ni siquiera fue el padre biológico) me hace pensar en todo lo bueno que hubo el él. Probablemente más que en muchos de nosotros.

Anónimo dijo...

Bravo Chiqui, que buena literatura la tuya, de poco haces mucho y bien. Y qué vida tan rica, tan llena de cosas

Elvi54 dijo...

Ay, ay... ¿de modo que esto se acaba? Bien, no ha lugar a lamentaciones; ya estará Chiqui preparando otro rico brevaje que llevarse a la garganta. Con el calor (la caló. habría que decir) que está cayendo en Madrí, viene bien beber ricos licores refrescantes. Acabo de regresar de la Villa y Corte. Aquí en el campo de Tarragona, la cosa es mucho mejor. Y he comprado unos discos en una gasolinera (¡!) preciosos. Una primera grabación de The Animals... ¡Uhhhhh, qué bueno! Pero qué carroza me siento.

filadolfo dijo...

Elvicincuenticuatro, muy sesentayocho te has puesto!
Ahi va IT'S MY LIFE, de esos animales
http://www.youtube.com/watch?v=HNzmrEgz_GI

Chiqui dijo...

Gracias ‘Anónimo’: “ de poco haces mucho y bien” me suena a, “contra quién va ese elogio”?. Si te ha parecido de poca sustancia mi entrada no es porque no haya material para extenderse. La historia de Jonh daría para una fascinante biografía. No se trataba de eso Lo mío era iniciar contacto con alguien que nuestra familia nunca ha olvidado. Con lo poco que sé de Jonh intuyo que tras esa imagen limpia y fresca de “all american boy” las cosas se complican hasta un punto que sólo él conoce.

Chiqui dijo...

Elvi y Adolfo...desde luego sois unos ‘carrozas’. Quién demonios eran los...qué?

me dijo...

http://tinyurl.com/n35dz3


So, I got my “JohnGosolo” album. Not disappointed at all, but
I wish the lyrics were included since he is such a good writer .
Sometimes the music overpowers his voice.