miércoles, abril 06, 2011

¡Qué la ilusión no muera!

Otra vez la acostumbrada tarea de vestir los armarios con la ropa de la estación, unque todavía nos acompaña el invierno. Lo estoy haciendo porque voy a viajar y para cuando vuelva será verano. No, no voy a dar la vuelta al mundo, es que en este lugar donde vivo sólo tenemos un par de semanas primaverales.


Otra tarea sería la de dejar el terreno limpio y dispuesto para los primeros brotes verdes en el jardín... Dios, qué cansancio viajar en esta época. ¡Estar segura que todo va a sobrevivir un par de semanas sin mí! Ilusa, ¿verdad? Pero son muchos años de vivir de ilusión, ¿quién no? Lo extraño es que yo me considero bien realista.

Ya he lavado no sé cuántos sweaters y llevado a la tintorería chaquetas, pantalones y abrigos; soleado (¡un decir!) mantas y edredones... y por fin hacer el cambio de armarios.

Desde hace más de veinte años me encuentro con un vestido que nunca me ha dejado deshacerme de él. No soy sentimental: hace tiempo que tiré mi traje de boda y el de mi marido--cosa que nunca me perdonará él--simplemente porque no era nada que volveríamos a utilizar. Pero este vestido tiene la inconfundible señal de ser eterno.

Vivíamos en Nashville. Teníamos que asistir a la fiesta de inicio de curso en casa del director del colegio donde yo enseñaba. No tenía nada apropiado para la ocasión. Me di una vuelta por las tiendas de ropa del lugar sin encontrar nada que me convenciera. Bendita sea la moda de los hombres, ¡tan fácil de seguir! Acabé en una tienda de telas, de la cual acabaría siendo cliente asidua. Allí encontré una semiseda de fondo negro estampada con amapolas, lilas y otras flores, creo que eran adelfas. Compré un patrón de lo más simple: corté el material al bies; un desmangado de escote redondo... Se me pegaba al cuerpo como un guante. Aquella noche me sentí "overdressed" con algo que sólo me había costado unos dólares pero que me hacía sentir "like a million bucks". Al final de la fiesta se acercó quien sería el médico de familia durante años--marido de una compañera de trabajo--y me saludó con cierto aire de reproche. Lo había evitado durante la velada. Como algunas veces me salen las cosas, sin pensar, le dije que me perdonara, que me sentía deprimida y no quería borrar esa imagen que él tenía de mi: "bubbly, energetic, free-spirited..." Sus transparentes ojos azules me miraron y me dijo: "Estrella, everybody is depressed. I'm depressed. How could you disappoint me?"


Después de perdonarle la vida al dichoso vestido durante tantos años, me he atrevido a probármelo por primera vez desde aquella noche. ¡ Mi desconocido cuerpo cabe en él! Lo he pasado al armario de la ropa de verano... ¡Qué la ilusión no muera!

7 comentarios:

tex dijo...

Eso Chiqui, que no muera la ilusion. Que me dices de los Red Sox?.Mucha ilusion les vamos a tener que poner esta temporada.

Estas mu maja con ese vestido

Chiqui dijo...

Tex, yo sigo a los Sox a finales de verano, y sólo si van ganando! La de la foto no soy yo, es tu mami! Salúdamela.

Elvi dijo...

Vestido tan veraniego y alegre... Y eterno, sin duda, Chiqui. Pero, ¡qué arte! Eres un saco de sorpresas. Y qué me dices de que entres en ese vestidito: eso se llama estar en la horma de los 20 años. Ole mi niña, así se hace. Tráete ese vestido que aquí cae en vertical el sol.

Chiqui dijo...

Ojala estuviera en la horma de los 20 años. El vestido tiene 20 años!
No me puedo creer que el sol caiga en vertical ( que bonito te ha salido!) en ese caso me tendré que llevar un sombrero para que no se me frían los pocos sesos que me quedan.
Nada, por aquí sale y para cuando me he puesto los zapatos y salgo a disfrutarlo ya se ha escondido...

Chiqui dijo...

Ya sabrán que - finalmente - los demócratas le han dado a los republicanos todo lo que querían y una buena propina, por ser persistentes. Ahora queda por ver qué programas van a cancelar para ahorrar (!) 39 billones.
Muy empeñados están, los cavernícolas, en cerrar los centros de planificación familiar! Precisamente los que evitan los embarazos no queridos y por lo tanto los abortos.
Yo esperaba que cerraran el Gobierno...

Elvi dijo...

Ya no caben disimulos, Chiqui. Tendremos que desperezarnos y salir a la calle a meter bulla, como los islandeses. La casta política está a su bola y la Res Publica les importa un comino.

Lola dijo...

Enhorabuena, poder volver a tener el mismo cuerpo que hace veinte años, maravilloso, eso es un privilegio. Lo del traje no me sorprende, sé que el arte del diseño y confeccionar se te dá muy bién.Besos lola.