viernes, junio 27, 2008
LA EUROCOPA: ESPAÑA Y ALEMANIA
“Mom, papa… Not sure if this interests you but Spain beat Russia yesterday to advance to the final game of the Euro soccer tournament - the biggest deal in soccer, basically, aside from the World Cup. Played once every four years. You should watch the final, Spain v Germany.... Sunday @ 2:30PM on ABC. I will be at a local Spanish bar here in DC supporting our team.
Un comentario de Amalia:
amalia dijo...
Les mando un gol, EL gol, que me emociona todavía:
http://www.youtube.com/watch?v=pQ1hlFlag68
27-jun-2008 2:35:00
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sábado, junio 21, 2008
Borges, LA CASA DE ASTERION

Amalia nos manda este cuento de Borges, con enlaces interesantes.
LA CASA DE ASTERION
Sé que me acusan de soberbia y tal vez de misantropía y tal vez de locura. Tales acusaciones (que yo castigaré a su debido tiempo) son irrisorias. Es verdad que no salgo de mi casa, pero también es verdad que sus puertas (cuyo número es infinito) están abiertas día y noche a los hombres y también a los animales. Que entre el que quiera. No hallará pompas mujeriles aquí ni el bizarro aparato de los palacios pero sí la quietud y la soledad. Asimismo hallará una casa como no hay otra en la faz de la tierra. (Mienten los que declaran que en Egipto hay una parecida.) Hasta mis detractores admiten que no hay un solo mueble en la casa. Otra especie ridícula es que yo Asterión, soy un prisionero. ¿Repetiré que no hay una puerta cerrada, añadiré que no hay una cerradura? Por lo demás, algún atardecer he pisado la calle; si antes de la noche volví lo hice por el temor que me infundieron las caras de la plebe, caras descoloridas y aplanadas, como la mano abierta. Ya se había puesto el sol, pero el desvalido llanto de un niño y las toscas plegarias de la grey dijeron que me habían reconocido. La gente oraba, huía, se prosternaba; unos se encaramaban al estilóbato del templo de las Hachas, otros juntaban piedras. Alguno, creo, se ocultó bajo el mar. No en vano fue una reina mi madre; no puedo confundirme con el vulgo, aunque mi modestia lo quiera.
El hecho es que soy único. No me interesa lo que un hombre pueda trasmitir a otros hombres; como el filósofo pienso que nada es comunicable por el arte de la escritura. Las enojosas y triviales minucias no tienen cabida en mi espíritu, que está capacitado para lo grande; jamás he retenido la diferencia entre una letra y otra. Cierta impaciencia generosa no ha consentido que yo aprendiera a leer. A veces lo deploro, porque las noches y los días son largos.
Claro que no me faltan distracciones. Semejante al carnero que va a embestir, corro por las galerías de piedra hasta rodar al suelo, mareado. Me agazapo a la sombra de un aljibe, o a la vuelta de un corredor y juego a que me buscan. Hay azoteas desde las que me dejo caer, hasta ensangrentarme. A cualquier hora puedo jugar a estar dormido, con los ojos cerrados y la respiración poderosa. (A veces me duermo realmente, a veces ha cambiado el color del día cuando he abierto los ojos.) Pero de tantos juegos el que prefiero es el de otro Asterión. Finjo que viene a visitarme y que yo le muestro la casa. Con grandes reverencias le digo: Ahora volvemos a la encrucijada anterior o Ahora desembocamos en otro patio o Bien decía yo que te gustaría la canaleta o Ahora verás una cisterna que se llenó de arena o Ya verás cómo el sótano se bifurca. A veces me equivoco y nos reímos buenamente los dos.
No sólo he imaginado eso juegos; también he meditado sobre la casa. Todas las partes de la casa están muchas veces, cualquier lugar es otro lugar.
No hay un aljibe, un patio, un abrevadero, un pesebre; son catorce [son infinitos] los pesebres, abrevaderos, patios, aljibes, la casa es del tamaño del mundo; mejor dicho, es el mundo. Sin embargo, a fuerza de fatigar patios con un aljibe y polvorientas galerías de piedra gris, he alcanzado la calle y he visto el templo de las Hachas y el mar. Eso no lo entendí hasta que una visión de la noche me reveló que también son catorce [son infinitos] los mares y los templos. Todo está muchas veces, catorce veces, pero dos cosas hay en el mundo que parecen estar una sola vez: arriba, el intrincado sol; abajo, Asterión. Quizá yo he creado las estrellas y el sol y la enorme casa, pero ya no me acuerdo.
Cada nueve años entran en la casa nueve hombres para que yo los libere de todo mal. Oigo sus pasos o su voz en el fondo de las galerías de piedra y corro alegremente a buscarlos. La ceremonia dura pocos minutos. Uno tras otro caen sin que yo me ensangriente las manos. Donde cayeron quedan, y los cadáveres ayudan a distinguir una galería de las otras. Ignoro quiénes son, pero sé que uno de ellos profetizó, en la hora de su muerte, que alguna vez llegaría mi redentor. Desde entonces no me duele la soledad, porque sé que vive mi redentor y al fin se levantará sobre el polvo. Si mi oído alcanzara los rumores del mundo, yo percibiría sus pasos. Ojalá me lleve a un lugar con menos galerías y menos puertas. ¿Cómo será mi redentor?, me pregunto. ¿Será un toro o un hombre?
¿Será tal vez un toro con cara de hombre? ¿O será como yo?
El sol de la mañana reverberó en la espada de bronce. Ya no quedaba ni un vestigio de sangre.
-¿Lo creerás, Ariadna? -dijo Teseo-. El minotauro apenas se defendió.
NOTA de Amalia:
En el epílogo de "El aleph", Borges dice:
"A una tela de Watts, pintada en 1896, debo La casa de Asterión y el carácter del pobre protagonista."
Borges vio esa ilustración en un libro de Chesterton, uno de sus autores favoritos.
Alastair Reid: There is one quotation which Borges loved—I think it was his favorite quotation in English literature. It was from an essay of G. K. Chesterton’s on a fairly unknown painter called G.F. Watts. Chesterton said the following: “Man knows that there are in the soul tints more bewildering, more numberless, and more nameless than the colors of an autumn forest. . . . Yet he seriously believes that these things can every one of them, in all their tones and semitones, in all their blends and unions, be accurately represented by an arbitrary system of grunts and squeals. He believes that an ordinary civilized stockbroker can really produce out of his own inside noises which denote all the mysteries of memory and all the agonies of desire.” In other words, language could never accommodate the enormous reality beyond it.
Otros enlaces:
http://www.ucm.es/info/especulo/numero19/asterion.html
http://www.mundolatino.org/cultura/borges/borges_7.htm
Apolodoro
G. F. WattsEnsayo de Ana Maria Barrenechea sobre el cuento
http://es.wikipedia.org/wiki/La_casa_de_Asteri%C3%B3n
domingo, junio 15, 2008
LA OTRA FAROLA
“Cría Cuervos” llevaba al lado del televisor un par de semanas. Varias veces él había sugerido que la vieran: “es muy buena”, le dijo la noche que por fin ella se animó a verla de nuevo
Sabía que era buena, cómo no, la vio en su momento, aunque sólo recordaba la escena donde la niña oye al padre hacer el amor; ni siquiera le sonaba la escena siguiente, cuando la amante sale corriendo de la casa dejando al padre muerto. Era como si no hubiera visto la película. Hacía tantos años…pero, con toda seguridad que la había visto.
Una sensación familiar le invadía, la mirada de Ana, esos ojos los había visto desde dentro. La película transcurría sin que ella pudiera recordar nada, quizás –muy vagamente- el uniforme militar…
La madre en el lecho contraída por el dolor, la llamada al médico, la hora de la morfina varias veces al día, el miedo a la muerte. Ahora comprendía por qué se había resistido a ver una película que, al fin y al cabo, ni siquiera recordaba. Fue después de esa escena cuando le comento a él: “ahora sé por qué no quería ver esta película”. No hubo respuesta, se había quedado dormido. Ella siguió viéndola. No era tan terrible, casi tenía un final feliz: Ana se da cuenta de que no fue la ejecutora de la muerte de sus padres.
Ya mujer, la protagonista, recuerda su niñez como el tiempo más triste y estancado de su vida. Tampoco record
aba ella esa parte, donde Ana mujer aparece como narradora dando testimonio de haber sobrevivido un periodo tan oscuro y solitario en su vida.Se levantó del sofá; sin apagar el televisor se fue a la cama. La noche estaba cargada de esa humedad pegajosa tan propia de agosto, pero sólo era mayo. Se quedó inmóvil mirando fijamente la luz de la farola de la calle que entraba por la ventana; Claro, era otra farola. Ni un soplo de aire, ni un respiro…Cerro los ojos y pensó en lo feliz que había sido su infancia, a pesar de la morfina, los secretos familiares, la soledad…Qué feliz había sido.
lunes, junio 09, 2008
Leda Schiavo: REENCUENTROS A ALTAS HORAS DE LA NOCHE


Volviendo a mi felicidad de anoche quiero decir que fue por pura casualidad que me puse a leer Los demonios de Dostoievski (que ha sido traducido también como Los endemoniados), en la edición que regala Página 12 con el diario de los domingos. Me encontré, para mi sorpresa, con un viejo conocido del que yo sabía poco cuando escribí un libro sobre Valle-Inclán hace más de veinte años, y que ahora, gracias a la casualidad, termino de conocer. Anoche me estaba esperando Sergei Nechaev, quien llegó otra vez a mis manos al abrir el libro y completé así su triste historia de fanático endemoniado, que es lo que era para Dostoievski cuando aparece como protagonista de su novela bajo el nombre de Piotr Verhovenski. Nechaev fue dirigente de una célula de nihilistas que asesinó a uno de sus miembros, un joven estudiante de agronomía en Moscú, asesinato gratuito para fortalecer al grupo. Este asesinato y sus motivaciones es lo que dispara el libro de Dostoievski, escrito contra todos los fanatismos que deshumanizan al hombre.
Nechaev redactó con Bakunin El catecismo del revolucionario aunque luego el líder anarquista se distanció de él, por su apología del terrorismo puro y duro. Cuando llegué a esta noticia de la relación de Nechaev con Bakunin tuve la certeza de que era un viejo conocido y me fui rápidamente a mi libro Historia y novela en Valle-Inclán para corroborarlo. Bueno, no estaba en mi lista de personajes históricos, lo cual ya demuestra que había resbalado un poco sobre él, pero por suerte estaba en el interior de un capítulo y felizmente identificado. Resulta que Valle-Inclán lo pone junto a Bakunin en un barco imaginario, con otros revolucionarios españoles que conspiran contra Isabel II en Baza de espadas y le da el nombre ficticio de Boy. La parte titulada “En alta mar” del libro citado, que es el tercero de la serie de El ruedo ibérico, es una joya de la escritura y de la imaginación basada en hechos y personajes reales. Volver a encontrar a Boy y saber más cosas de su vida, como si fuera un viejo pariente, y saber que ya había sido elegido por Dostoievski como personaje literario, me produjo una exultación que estoy tratando, quizás vanamente, de explicar.
Eso es la vida, encuentros y desencuentros a deshora.
Daniel Maurer, James Beard Award
jueves, junio 05, 2008
Leda Schiavo: LOS DEMONIOS
La cité en un restaurante de Recoleta, de esos que tienen menú fijo al mediodía, pero un restaurante comme il faut, dentro de una casa vieja reciclada con el buen gusto que suelen tener los gays, con mesas separadas suficientemente, velitas, florcitas, manteles y servilletas de buena tela. Tenía que hacerle una entrevista, porque escribo para una revistita de barrio que, aunque no me da mucho dinero, me da acceso a un carnet de periodista y algunas satisfacciones. Entre otras cosas, acceso a esta mina que iba a modificar mi vida. Voy a decir la verdad. Aunque a mí me gusta bastante la joda, en esta ocasión estaba muy preocupado por el trabajo y disminuido, porque la mina era colosal en muchos sentidos y además, con lo que me habían contado de ella, de sus libros, de su dedicación al estudio, ni se me ocurrió que las cosas iban a tener el desarrollo que tuvieron. Fue ella la que empezó a perturbarme con sus miradas equívocas, sus sonrisas, sus frases. Al principio de una conversación convencional, llena de lugares comunes, de repente me espetó qué color de calzoncillos usás y yo me atraganté con el pedaz
o de pan que tenía en la boca. Después la conversación siguió normalmente y pude completar el cuestionario que tenía preparado para la entrevista.
tra exaltación. Ella insistió en que nuestra relación sólo podía ser espiritual, y yo tuve la absoluta certeza de ser espíritu puro. De repente dijo que tenía que volver a casa y que no tenía cambio para el taxi. Me sentí feliz de que me dejara acompañarla aunque no quiso que fuéramos hasta su puerta y se bajó en alguna parte. Al llegar a casa me caí del cielo a la tierra. Me sentí terriblemente defraudado y solo, la vida sin ella no tenía sentido, la volví a llamar. Nos encontramos al día siguiente en Las Violetas. Ella no parecía la misma del día anterior. Tuve la sensación de que un cristal nos separaba y decidí jugarme el todo por el todo. Empecé a beber. Le dije que no podía tener una relación espiritual con ella después de la maravillosa experiencia que habíamos tenido, que quería todo o nada. No sé qué más le dije, creo que bebí demasiado y no recuerdo los detalles, pero sé que en un momento se levantó y dijo que la había ofendido y que se iba. Superé la parálisis del asombro, pagué, y salí a buscarla como loco por Rivadavia. Pero no la encontré. Esa noche lloré como nunca había llorado. La llamé varias veces pero colgaba o no atendía. Después de unos días pude hablar con ella y aceptó una cita en una confitería cerca de su casa. Me dijo que la había ofendido como nunca la habían ofendido, que la había echado de Las Violetas, que había tenido que irse a su casa caminando para poder salir de la ofuscación, que lo mío era imperdonable. Le juré que no recordaba lo que había dicho o hecho. Le regalé un broche de oro que había sido de mi madre. Me dijo luego, así como desde lejos, que iba a estar muy ocupada durante algunos días pero que por favor la llamara.Al poco rato me sentí otra vez estafado, un verdadero gil. Eso es lo que sos, un gil, pibe, me decía a mí mismo. Y menos mal que no le regalaste un tapado de armiño, todo forrado en lamé.
A ella le gustaba desconcertar a la gilada con frases del tipo te gusta dormir desnudo? Y la gente se descolocaba hasta que una sonrisa, otra frase más normal la devolvía a lo cotidiano. Creo que eso me fascinaba, ella era la suspensión de lo cotidiano, con ella todo tenía otra dimensión, un reborde luminoso, qué se yo, todo parecía vibrar, moverse, flotar como flotan los astronautas en sus cápsulas.

(Al llegar a este punto el narrador se dio cuenta, ya que tenía algunas letras, de que parecía un personaje de Dostoievski. Recordó el texto de Los demonios, cuando dice: “A veces existen unas amistades muy particulares en las que da la impresión de que un amigo quiere devorar al otro y viceversa, pasan así casi toda la vida y, sin embargo, nunca se separan. Peor, la separación resulta inconcebible: el primero de los amigos que se enfada y rompe el vínculo cae enfermo y acaso muere cuando ello ocurre. Sé muy bien que algunas veces, después de las más íntimas confidencias con Varvara Petrovna, cuando esta se retiraba, Stepan Trofimovich se levantaba de un salto del diván y empezaba a dar puñetazos en la pared”.
Exactamente, me dije yo, después de que el pobre gil me contó su historia, que por supuesto no acabó donde yo la termino, la cosa siguió y siguió por los mismos carriles, y mi amigo perduraba feliz en su infelicidad, porque quién puede quitarle la ilusión al que quiere ilusionarse, y para qué, es mejor eso que la vida en la planicie, la vida siempre igual al lado de la patrona de la que uno acaba aburrido y satisfecho, comiendo ravioles los domingos y después ver el partido de fútbol y gritarles a los chicos que no jodan y odiar a la suegra y los cuñados y a la noche meterse en la cama matrimonial después de cerrar con doble llave la puerta de calle.)
lunes, junio 02, 2008
ENTRADAS RECUPERADAS : ENERO-FEBRERO 2007
Albert Pla
Alex
Anónimo (varios)
Asier
Breeders
Cancer
Coco
Criatura Perdida allá en el tiempo
El Padre Brownie
Espejismo
Francesa
Francis Black
Gianduiotto (Otto)
Jacaranda
Joaquinita
Maleas
Maniki-Neko
Matemático demente
Miguel
Nickname
Ortega
Ossa
Pozo y el Numa
Provoquen
Prozac
Rita’s Friends
Zombie
ZenobiaY otros que entraron brevemente con otros seudonimos.
Y bueno, estas son las entradas de dos meses locos. Gracias y felicidades a todos los que derrocharon su imaginacion y generosidad.
FEBRERO, 2007
§ NOS MUDAMOS. Marzo 4, 2007
§ JUDITH Y JOY (III) Febrero 28, 2007
§ JUAN RAMON JIMENEZ: CONSEJOS Y AFORISMOS.
§ JUDITH Y JOY (2) Febrero 24, 2007
§ LUIS CERNUDA. Febrero 22,2007
§ JUDITH Y JOY. Febrero 21, 2007
§ QUIEN TIENE EL CONTROL? Febrero 20, 2007
§ FORTUNE COOKIES. Febrero 18, 2007
§ SEGUIR SOMBRAS, ABRAZAR ENGANOS (II) Febrero 16
§ SEGUIR SOMBRAS Y ABRAZAR ENGANOS. Febrero14,2007
§ POEMA ENCONTRADO, POETA PERDIDO (II) Febrero 13
§ HISTORIA (ANONIMO) Febrero 12, 2007
§ NOTA. Febrero, 2007
§ ANNA NICOLE, POR QUE NOS ATRAIA. Febrero 9, 2007
§ TRIANGULO AMOROSO. Febrero 7, 2007
§ LAS MUJERES DE LA VIDA. Febrero 5, 2007
§ DOS PAVAS Y UN PALOMO. Febrero 4, 2007
§ POEMA ENCONTRADO, POETA PERDIDO. Febrero 1, 2007
ENERO, 2007
§ LAS TALLAS Y EL AMOR A ESPANA. Enero, 2007
§ MENOPAUSIA PRECOZ. Enero 24, 2007
§ EL CAJON DE LOS HUERFANOS. Enero 22, 2007
§ BLOGGING YOU. Enero 2007
§ DE MADRID A NUEVA YORK. Enero, 2007
§ TIEMPO Y AMISTAD. Enero 16, 2007
§ DALI ESCRITOR. Enero 14, 2007
§ NO TAN FELICES SUENOS. Enero, 10, 2007
§ SE BUSCAN VOLUNTARIOS. Enero, 9, 2007
§ HOY NO VAMOS AL PSIQUIATRA. Enero 8,2007
§ HOY VAMOS DE PSIQUIATRAS (enero 07, 2007)
§ LA LITERATURA: LUJO O INSTRUMENTO DE PAZ?
§ Propósitos para el 2007
§ ¡Feliz año nuevo! Poema de Leda Schiavo. Enero 2007
jueves, mayo 29, 2008
EUROVISIÓN, 30 AÑOS DESPUÉS

Personalmente, me encontraba bien fastidiada. ¿Cómo se le había ocurrido a este tío llamar a su canción-baile “el ChikiChiki”? Aunque usara la ‘k’ no dejaba de molestarme ver representado mi ‘nickname’ (= alias, seudónimo, ¡vamos, que no hay que recurrir al inglés, que los préstamos se pagan caros!) ¿Qué iba a hacer yo si ganaba? Me tendría que deshacer de mi tan querido apodo, siempre usado por mi querida tía, para llamar (he descubierto ahora) a cualquiera a quien le tenga cariño. ¿Y mi perro? A estas alturas de su larga y mimada vida…! ¡Qué faena! Pero la sangre no llegó al río.
Llegué a casa cuando el festival ya había empezado, iban por la canción doce y decidí seguirlo ya que quedarían sólo unos cuantos participantes. No, resulta que el número de países pasaba este año de cuarenta; sería una veintena cuando salí de España a finales de los setenta. No sólo el número de participantes me sorprendió sino el cambio radical de las presentaciones. Por momentos no sabía uno si estaba viendo una presentación tipo cabaret, o se trataba de un espectáculo circense o, lo más frecuente, un video con todos los efectos especiales que les acompañan. Un exceso de todo: ruido, vestimenta, luces, flashes, movimiento (de pies, caderas, cabezas…) Vamos, que acabé peor que si hubiera cruzado la travesía Italia – Grecia. ¡Qué malita me puse en aquella ‘dichosa’ ocasión!
Cuando apareció el trío de Rusia, en unos segundos predije que sería el
ganador. Luego me enteré que eran los favoritos. Insuperables: tres hombres en blanco y negro: la voz y sex appeal, para todos los gustos, edades y tendencias, de Dima Bilan (hasta se desabrochó la camisa al final…no hombre, hay que ser más sutil); el campeón olímpico de patinaje sobre hielo Evgeny Pluschenko, a quien he visto crecer en las pistas de EE.UU. ; y el violinista húngaro Edwin Marton tocando un Stradivarius. Una combinación explosiva. La canción en inglés; la melodía me es tan familiar que no pararé de tararearla hasta acordarme qué otra canción me recuerda. COCO me podría ayudar en esto.Lo cierto es que los que más votos se llevaron se acercaban más al modelo tradicional de la época que yo conocía…la del “La, la, la... ” (Se rumorea ahora que Massiel ganó porque Franco compró los votos). Si más sobria la presentación (dentro de lo que se podría llamar sobriedad entre tanto derroche de mal gusto), mayor número de votos se llevó. La chica de Grecia – nacida en NY – también me gustó por su natural gracia y buena voz. La canción recuerda el estilo de los hermanos Jackson.
La distribución d
e los votos fue lo más ridículo de toda la presentación: señal de que ya no se toma este festival de una forma competitiva, aunque los países del Este fueron los que más esfuerzo artístico habían puesto en ella. Los ejemplos más lamentables fueron Andorra y Portugal dando a España el número más alto de votos posibles. España los correspondió en la misma medida, siguiendo así el catecismo cristiano «Amarás a tu prójimo como a ti mismo» La prensa comentaba que los países del Este se ayudaban entre sí; ¿por qué no? Al menos, en general, la calidad de sus presentaciones fue superior a la de países de larga tradición en el festival: Francia, Inglaterra, Alemania, Italia y España etc.Una noche inesperada. Una vez más, ‘como muestra un botón’: el tiempo pasa sin que uno se de cuenta que hasta las cosas mas olvidadas y superficiales se transforman y adaptan a las nuevas circunstancias. Me fui a dormir pensando los muchos años que me he perdido el Festival de Eurovisión. Qué barbaridad, la única que no ha evolucionado soy yo!
lunes, mayo 26, 2008
EL RETIRO, DESDE EL BALCON...
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http://bighugelabs.com/flickr/slideshow.php?id=49575
domingo, mayo 11, 2008
EL CARTERO SIEMPRE VUELVE: JOSEPH SOLMAN

La verdad sea dicha, me recreo en esto ahora con mucha más exactitud de lo que percibí en el primer instante; en el instante que dije “yo podría vivir en esta casa”. Al entrar, lo que captó mi retina fueron los colores de los cuadros en las paredes, las alfombras de distintos tama
ños dejaban ver el robusto suelo y las ventanas;esas ventanas tan características de las casas al estilo victoriano, haciendo trío en una graciosa curva. Según subíamos al segundo y tercer piso la misma escena se iba repitiendo. En los pisos de arriba se unia a todo esto otro elemento: las estanterías blancas llenas de coloridos lomos de libros. Seguían los cuadros tan sugerentes y magnéticos. Muchos eran espacios, donde - como en un cuento de Cortázar- uno se querría meter y pasar unas horas, otros eran retratos de gente viva, aunque quizás algunos ya hubieran muerto.Varias veces en el recorrido de la casa me tuve que recordar ‘no mirar’ lo que colgaba de la pared y buscar esas inevitables grietas que dan tanta personalidad a las casas antiguas pero que te volverán loca más tarde: los cuartos de baño, cocina… el sótano y el sistema de calefacción...
Cuando acabamos el recorrido de esta, ahora nuestra casa, le preguntamos a la agente que quiénes eran los dueños. Yo esperaba una respuesta que me explicara esa colección tan increíble de arte. Ella dijo, como si lo tuviéramos que saber: “Es el hijo de Joseph Solman, Paul Solman y su mujer Janet Freeman”. Sinceramente, no me sonaba el nombre del pintor pero en cuanto volviéramos a Chicago, con la casa ya comprada, me iba a enterar. Fue por entonces cuando me aficioné a Google.
Después de todo este tiempo viviendo aquí, rodeada casi de los mismos colores que sus antiguos dueños dejaron y de objetos parecidos, la casa me sigue gustando. A veces me pregunto cómo será la nueva casa de los Solman. En una ocasión tuve la oportunidad de mirar por la rendija del televisor y ver –en una entrevista que hacían a Paul- que en el fondo se veían los mismos cuadros que un día descubrí. Los mismos colores de trasfondo en la pared. Seguíamos conectados.

Hace unas semanas empezaron a llegar cartas dirigidas a Paul Solman. Después de más de cuatro años esto era un poco desconcertante. Las cartas llegaban diariamente, dos o tres al mismo tiempo. Mi marido observó que, siendo los antiguos dueños escritores, habrían publicado un nuevo libro…etc. Más cartas llegaban; yo recogía el correo, y todavía lo hago, con la ilusión de que hubiera cartas para Paul. Las estábamos reuniendo para mandarlas todas juntas; algún día tendrían que dejar de llegar.

Después de un par de semanas de correo, y cuando recogía del suelo varios sobres para los Solman, tuve una corazonada: quizá Joseph Solman había muerto, ya debía de tener cerca de los cien. Una vez más me metí en Google y, efectivamente, el pintor había muerto…tan dulcemente como había vivido. Por la tarde había ido con unos amigos a una exposición; a la vuelta a casa se tomó su acostumbrado Scotch y... nos dejó con su obra.
Nunca pudimos comprar uno de sus cuadros, se cotizan alto, pero –mientras vivamos aquí- tenemos en el sótano la paleta del pintor. En sus frecuentes y largas visitas a su hijo y nietos – durante más de treinta años- solía pintar en el lavadero y dejó sus colores en la pileta donde limpiaba sus brochas. Eso nos dijeron.
viernes, mayo 02, 2008
Pedro Salinas en Wellesley

En Wellesley enseñaron Salinas y su intimo amigo Jorge Guillén. En este tranquilo y señorial pueblo
vivieron con sus familias y del College se graduaron sus hijas: Solita Salinas y Teresa Guillén. De hecho, al acto fuimos en coche con Teresa guiando (como ella dice) y nos perdimos, con la conversación, un par de veces. Con destreza -–y saltándose un par de semáforos-- Teresa nos sacó de un laberinto bien conocido por ella mientras nos indicaba el recorrido que su padre hacía de la casa al College, donde lo dejaba el autobús cuando iba a la orquesta en Boston, y hasta nos indicó el lugar donde ella se casaría con el hispanista Stephen Gilman (1917-1986), ¡cómo no!, enfrente del lago que teníamos a la vista durante la presentación.
El recinto del Colegio es estupendo: praderas, colinas, un lago, todo muy espacioso, y diseminados los edificios, de todas clases, muy de tipo inglés: la biblioteca, la capilla, los laboratorios, las salas de clases, las residencias para las chicas, y otras casitas que son de clubs y sociedades, de arte, de música, de deportes, etc. Por todas partes perspectivas de arbolado y pradera, suaves y tranquilas, y todo de una limpieza natural exquisita. Ya te iré mandando fotos de todo. Y en medio de ese paisaje chicas que van y vienen, en autos, en biclicletas, con los trajes más absurdos. El hombre aquí es una excepción rarísima, como el vestigio de una especie
medio desaparecida. [...] Es a lo inglés, pero más rústico y amplio quizás, menos noble y viejo. Cada vez me da la vida americana más y más la sensación de ser abundante y rica y cómoda en unas cosas y en otras más pobre que la nuestra, con grandes desigualdades. (Carta a Margarita Bonmatí, 23 de setiembre de 1936)
Esta noche en el cielo
veo una estrella nueva,
que es tan roja y que tan
vivamente palpita,
que se diría un corazón celeste,
un corazón de cielo que fue antes
corazón de la tierra;
un corazón que ahora
en esta noche,
con un latido isócrono,
en luminosas sístoles y diástoles,
está mandando viva sangre a otros
corazones terrenos.
Así yo siento en mí como una vena
de dulcedumbre... viene de esa estrella...
sangre me da de ensueno
viva y cálida.
Contra mi pecho apoyo las dos manos
y siento que está adentro
mi corazón terreno palpitando
en esta corazón de la alta noche...
Corazón, corazón, di, de quién eres?
Corazón, ¿eres tú la estrella aquella
que se salió del pecho?
Y tú, latido que mi mano siente,
¿has bajado del cielo?
(Madrid, primavera de 1914)
*
La voz es la verdad.
Se vive en el oír:
por él nos llega el sol,
la luz, la carne, el aire.
Los sonidos erigen
torres esbeltas, techos,
vertiginosamete,
que son ya nuestro mundo
inventado en el viento,
sólo para nosotros.
No, los ojos se engañan:
ven, aunque nada vean.
Estas manos no están
(lo parecen) vacías:
alcanzan, tocan; ya
estrechan lo que oyen,
lo aprietan contra el cuerpo.
Y los labios preparan
su júbilo inminente.
Acarician los ojos
las formas deseadas
que en el vacío trazan
las eses, tan delgadas,
tan sólidas las pes,
las bes,
fabricando tu cuerpo.
Y el alma, el alma, el alma,
estrecha, besa, mira,
posee, con los brazos
sin carne que le nacen,
el alma que le habla.
Y una larga paciencia
la invade lentamente,
y la enseña a esperar,
con esta criatura
del amor y el sonido,
a que tú, que eres ella,
llegues por fin, total.
Un poema que estuvo aquí.
Llegó cuando yo dormía.
Me llamó, no llegué a oírle
más que los pasos, el paso.
Era quedo, como un ruido
hecho de las tentaciones
de silencio.
No supe lo que quería,
lo que venía a pedirme,
las palabras que aguardaba
como un amor, de mi boca.
Si hubiese estado despierto,
yo le habría obedecido
como las hojas al aire,
dándole son un momento.
Ahora ya no queda nada
más que una sombra de amor
al que no supe querer
como él me quería a mí.
http://encuentrosconlasletras.blogspot.com/search?q=Obras+completas+salinas
Poemas amorosos: http://amediavoz.com/salinas.htm
jueves, abril 24, 2008
ANTONIO LOPEZ EN BOSTON (2): EL ARTISTA

Antonio López, en el Museum of Fine Arts de Boston, con más de 55 piezas, el artista forma parte de dos exposiciones que presentan a la pintura española contemporánea y al glorioso periodo de “El Greco a Velázquez (1598-1621)". Las dos exposiciones fueron inauguradas por la infanta Cristina de Borbón y el Duque de Palma, su marido, Iñaki Urdangarín y permanecerán en el MFA hasta el 27 de julio.
La exposición retrospectiva de Antonio López es la segunda realizada en su trayectoria artística; la primera ocurrió en 1993 en el museo Reina Sofía de Madrid. De hecho la colección permanente del MFA de Boston, de este pintor, es la segunda - en núme
ro de obras- después del Reina Sofía.La semana del 13 al 20 de Abril ha sido intensa en actos culturales tanto para la Infanta como para el pintor y otras autoridades del estado de Massachussets y españolas. Incluidos en estas actividades estaban también un gran número de españoles residentes en la zona – los que se dedican a la investigación médica y científica en Harvard y MIT; ingenieros; historiadores y profesores de ciencias políticas, e hispanistas norteamericanos.
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Antonio López: Conversación con el público.
Cuando ya lo daba por perdido conseguí una entrada para ir a la presentación de Antonio López en el Museum of Fine Arts. Las entradas estaban vendidas semanas antes de este acontecimiento. El acto se inició con los primeros diez minutos de “El sol del membrillo” de Víctor Erice: película que sigue la realización del cuadro de A.L. “Membrillero” (1961). El segmento se recibió en silencio absoluto; el pintor todavía no estaba presente, aunque una luz ambiental iluminaba una mesa con tres sillas situada en el rincón izquierdo del escenario; si se miraba hacia allí, ya se sentía su presencia.
Para mí, el momento más sobrecogedor de los diez minutos de video ocurre cuando Antonio López abre su estuche y aparece la paleta del pintor. Los colores…su obra. En esos colores se recogían sus vistas madrileñas, los retratos, la naturaleza.
En el momento en que acaba el video, todavía en la penumbra, sale por la derecha del escenario el pintor acompañado de la curadora de la exposición y la interprete. El publico rompe en un gran aplauso… se prolonga. Antonio López se acerca a la mesa y bajo la tenue luz se puede observar que se ha puesto color carmín. Este gran artista parece no entender el porqué de este estrepitoso aplauso. Se sienta y empiezan las preguntas…él se interrumpe asimismo para saludar con la mano. “Buenas tardes” dice, y esto ocasiona otra oleada de aplausos y murmullos.
El formato era: preguntas de la curadora de la exposición en inglés y respuestas del pintor en español. Al final
el público tuvo su oportunidad. La traductora no siempre supo captar los claros y simples conceptos que el pintor repetía -de diferentes maneras- en un intento de facilitarle la interpretación. Don Antonio nos comunicó que le habían dicho que fuera ‘a pedacitos’; esto hizo mucha gracia - sobre todo si se piensa en su modo de pintar- para que lo pudieran traducir con exactitud.Transcribo aquí algunas de mis notas, con la aclaración de que no son citas exactas y que no llevan un orden en particular. Tampoco me refiero, en concreto, a las preguntas…
Empezó hablando de su tierra y del cuadro “La parra” (1955): “Al cabo de tantos años hay temas que permanecen desde siempre”. En el 55, el pintor acababa de llegar a la Academia de Bellas Artes de San Fernando…No sabía que ‘La parra’ iba a ser el primero de una serie; uno de los temas que iba a continuar a lo largo de su vida: el mundo vegetal…”Tuve muchos problemas para captar la luz”. Habla del desafío de lograr lo
esplendoroso de estas formas debido a las variaciones de la luz sobre esas formas que son extraordinariamente ricas…La ciudad: El pintor se siente más seguro en la ciudad… las formas permanecen indefinidamente… pueden cambiar más o menos, tomar nuevos colores…. pero la estructura básica permanece. En una época, junto con otros compañeros y con su mujer, Mari, se sintió atraído por la zona al suroeste de Madrid (1965-85). Le parecía sumamente interesante…. Se identificaba con el paisaje, un poco anárquico….
Contó como, para acabar el cuadro de “Vallecas” (1977-80), después de varios intentos, y ver a lo lejos que edificaban una torre alta, acabó el cuadro en esa torre – la torre del parque de bomberos – después de que le quitaran unos cables que le impedían la vista. Este detalle gustó al público.

Cuando pinta el paisaje urbano-rural, siente la necesidad de “conseguir un dramatismo e intensidad de enigma… Dejar ese acervo de casas que cubren kilómetros de paisaje.” Un mar de casas que, cuando lo miraba (“Vallecas”) le parecía maravilloso. Le parecía que merecía la pena intentarlo… por tercera vez. Las dos primeras veces las maderas donde pintaba se habían estropeado por la humedad.
¿Por qué Madrid? Madrid es una ciudad que le interesa, pero no necesariamente le gusta. No tiene tiempo para viajar. Pinta Madrid porque vive en Madrid; si viviera en Boston, pintaría Boston (risas y aplausos). Conocer a una ciudad profundamente es conocer a todas las ciudades. Hace una analogía con las mujeres (¡!) si se conoce a una muy bien, pues…
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Se refiere a “De El Greco a Velázquez”: se entusiasma, en particular con Velázquez: “Estamos hablando de lo más alto de la pintura… por un milagro se asientan los fundamentos de lo que va a ser la pintura del futuro….” Su gran aportación al arte europeo” consiste en, “a partir de la materia de las cosas, darles un aliento espiritual….” “Es de una profundidad absolutamente inigualable; es algo único, pienso yo, dentro de lo que es el arte europeo… Es algo muy modesto de apariencia…. Y esa modestia, a partir de apariencias, ha creado mucha dificultad de comprensión… Ha hecho que esa forma de mirar las cosas no se asiente como estilo; ha sido siempre catalizador”
“Velázquez, como Sánchez Cotan, tiene un poderío que se ha dado muy pocas veces. Pienso que a Velázquez, en ese momento de la pintura, le ocurre algo que parece maravilloso… Rescata la vida de las cosas: les da una altura, una dignidad, una belleza que no había ocurrido anteriormente”
“Yo pienso que Velazquez alcanza, mucho más que nadie, el lenguaje de lo que nosotros entendemos que es la pintura”
El arte: es algo interior, algo con que se nace, que se necesita para comunicar lo que sientes…el misterio del mundo. “Todo el trabajo que tomamos en representar de manera objetiva el mundo que nos rodea, en el fondo es con la esperanza de transmitir algo, un poco, del enigma que sentimos que es la creación. Naturalmente, si no alcanzas ese enigma, y no sabes muy bien en qué reside, todo este trabajo es inútil…”
Se refirió a otros pintores como Caravaggio, Zurbarán, Michelangelo….claro no faltaron los americanos Hopper, Sargent, y Andrew Wyeth, que el publico acogió con emoción. La salida de escena de Antonio López fue triunfal. No sé si compararla con la de un torero. El mismo pintor dijo que hoy no pintaría su obra “Conejo desollado” (1972)…pero, figurativamente, se llevó las orejas y el rabo y a punto estuvo de salir en hombros, si se descuida.
Cuando se entra a la exposición del maestro eres recibido por ‘La terraza de Lucio’
¿Por qué no? La obra favorita de muchos de nosotros.

Antonio Lopez comenta su obra en el Museum of Fine Arts de Boston.
http://www.youtube.com/watch?v=QMl1jNXogXI&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=bOruEjuIAPo&feature=related
GALERIA Antonio Lopez
113 obras encontradas http://pintura.aut.org/BU04?Autnum=5787&Empnum=0&Inicio=106
Macanadas: http://www.conexioncubana.net/blogs/macanadas/?p=258
Foroxerbar: http://www.foroxerbar.com/viewtopic.php?t=4601
http://www.jano.es/jano/ctl_servlet?_f=303&iditem=518&idtabla=4
Entrevistas en El Pais:http://www.elpais.com/todo-sobre/persona/Antonio/Lopez/Garcia/Lopez/Antonio/3665/
Antonio Lopez: http://www.timlowly.com/a/lopezgarcia.html
viernes, abril 18, 2008
ANTONIO LOPEZ EN BOSTON (I): El HOMBRE

Las dos semanas previas a la invitación, con un cosquilleo en el estómago, me imagino que será una cena tumultuosa, que no tendré oportunidad de hablar con el pintor, quizás ni acercarme a él. Voy pensando en preguntas atrevidas, personales. No entiendo de pintura; sólo sé que o me adentro en el cuadro o me quedo fuera, indiferente a él. Con Antonio López siempre estoy ahí, dentro. El póster de su cuadro “Gran Vía” (1974-81) de la exposición en el Museo Reina Sofía en 1993, colgó durante nueve años en la pared del aula donde enseñaba. Allí, con frecuencia, me perdía durante minutos.
La invitación a esta esperada cena venía de nuestro cónsul en Boston Carlos Robles Fraga y su mujer Begoña Bilbao: martes 15 de abril. Llegamos a las siete y otra pareja, queridos amigos nuestros, ya estaban allí. Begoña y Carlos relajados, las hijas ayudando a su madre en la cocina con los últimos detalles. Unos minutos después llegaba don Antonio acompañado de su hija Maria y de Cheryl Brutvan, la encargada de su exhibición en el Museum of Fine Arts de Boston.
Lo primero que me llamó la atención fue su tamaño. Claro que había visto fotos suyas, pero la grandiosidad de su obra tiende a hacer que uno lo olvide y piense en él como un hombre grandote, fornido y, a los 72 años, con barriga. Veo venir a un hombre menudo, ágil, de firme musculatura que se acerca a paso ligero. Con una abierta sonrisa nos saluda… un fuerte apretón de manos; manos que yo no quería soltar. Sentados en el salón me doy cuenta que sólo somos siete invitados, los anfitriones y el maestro y su hija. No había pensado en esta posibilidad. Mi timidez, que la supero en ocasiones extraordinarias me apabulla esta noche…demasiado fácil acercarse al pintor. Me siento al lado de Maria, hija y representante de la obra de su padre. Una pregunta y me cuenta la energía y entusiasmo de su padre, los próximos proyectos: seguir pintando desde la Gran Vía hasta la Plaza de España desde las terrazas de cinco edificios diferentes, una vista aérea.
Hablamos de los cuadros que se quedan en la familia, muy pocos, algunos no acabados (“¿Qué es eso de acabar? ¿Cuándo se acaba?” dice el pintor), otros estropeados. Su padre sigue vendiendo su obra, es lo que quiere, que se extienda y reparta. Yo me imaginaba que llegada a una edad el pintor se quedaría con sus cuadros favoritos. Maria se ríe; dice que en una ocasión que había dedicado un cuadro - una flor- a su madre y alguien se empeñó e insistió tanto que Don Antonio acabó borrando la dedicatoria y vendiéndoselo. Creo recordar que Lope de Vega – otro grande – hizo algo parecido con algunos sonetos, por motivos distintos.

Maria Pilar Moreno, su mujer, también pintora, no la llegamos a conocer; se había quedado en el hotel cuidando de las nietas a quienes han traído para esta ocasión especial para toda la familia: Es la primera exposición retrospectiva de Antonio López en un museo de EE.UU. Las esculturas –cabezas y cuerpo entero- los dibujos, oleos, una vez y otra modelados por los miembros de la familia y conocidos. El retrato de Maria, a lápiz, quedó en la familia porque se manchó y no se pudo vender. Dos de las cabezas gigantes de sus nietos, con destino a Atocha, pueden ser vistas –por primera vez- delante de la entrada principal del Museo. (video de gran interés pero tarda en cargarse)
Y ahí sigo sentada a cuatro pasos del pintor y lo miro como a uno de sus cuadros, queriendo entrar en sus ojos y mirar a través de ellos. ¿Cómo observará su entorno? Comentó de una de las invitadas ‘su pelo gris y ojos negros’; esto después de que ella le preguntara ‘por qué su obra carecía de la espiritualidad de la de Zurbaran’. Una sonrisa benévola en el maestro, nos miramos y le digo divertidamente “defiéndase”. Con la misma sonrisa le contesta tranquilamente: “han pasado 300 años”. Desde luego, no hay que pintar objetos religiosos para trasmitir espiritualidad, le intentaba aclarar el maestro.
Observo su cara hermosamente envejecida. Rasgos fuertes, piel tersa de color caramelo, no bronceado de playa sino de la caricia del cálido sol de invierno; del hombre que trabaja al aire libre. Hay algo de hidalgo campesino en él. Sonríe, se mueve con gracia juvenil, de vez en cuando una mirada divertida - hasta de pillo. Habla de poesía, de otros pintores, de Madrid… de la veloz marcha de la vida; de la falta de aprecio a los objetos cotidianos que tan únicamente glorificó Velázquez. Uno de los invitados le recuerda la
frase de Borges sobre “la tierra de España, en la que hay pocas cosas, pero donde cada una parece estar de un modo sustantivo y eterno”. De ese amor a la materia, al objeto, está hecho Antonio López.
Mira alrededor y sabe que no me voy a acercar, como lo han hecho otros. Hay un pequeño juego de cambio de asiento para que tengamos ocasión de conocerlo, pero yo ya lo conozco. Al final de la velada casi me obligan a hacerlo, a su izquierda…para la tradicional foto; lo hago. En esa foto de arriba me está sonriendo. ¿Qué le había dicho? “¡Don Antonio, sonría, nos están haciendo una foto!”
Al despedirme me atrevo a enseñarle mi collar; son unos zafiros de la misma gama de colores con que él iba vestido: los verdes azulados y grisáceos, el oro amostazado y algún rosado.Admira la calidad de las piedras en su estado casi orgánico y denso como su ropa de pana. Con frecuencia, cuando acabo un collar me doy cuenta de que he estado jugando con la paleta de alguno de mis pintores favoritos. Este que llevaba era, definitivamente, un Antonio López.
miércoles, abril 09, 2008
"NO FICCION' : VICENTE VERDU

El Vicente de “No Ficción” me recuerda mucho al que conocí en Cambridge en 1985, año que el escritor pasó en Harvard con una ilustre beca que se concede a ilustres periodistas “the Nieman Fellowship”.
Verdú nos fue entregado por nuestros queridos amigos Solita Salinas y Juan Marichal. Solita ya le había dado el recorrido por los supermercados del barrio, instruyéndolo en lo que era comestible y los productos de limpieza. Me imagino que Juan lo introdujo al sistema de bibliotecas de la zona. Esto se sigue haciendo en Boston: la comunidad hispana siempre ha acogido a los visitantes, haciéndoles mas llevadera la corta estancia – normalmente un semestre - que pasan aquí sin familia.
A mí me tocaba familiarizar al invitado con los pocos objetos de lujo de su apartamento: microondas, televisión con mando a distancia, aspiradora, funcionamiento de la ducha y como limpiar, las criadas escaseaban – y escasean - en este país. Pasamos una tarde interesante. Compramos dos cenas que sólo requerían ponerlas en el micro durante cinco minutos; me pareció el mejor y más rápido método de enseñarle a alimentarse. Sabía que no cocinaría lentejas, cocido o paella. Menos mal, yo tampoco sabía como hacerlo. Nos comimos la bandejita del micro sentados en el sofá mientras descifrábamos el control de la tele. Intentábamos localizar canales en español; recuerdo su aturdimiento ante la cantidad de canales a elegir, su frustración cuando no podía
entender el inglés, que ya creía saber. Acabamos la velada con mi marido, viendo una película que ponían en Harvard y que nunca olvidaré, por lo duro del tema y la crudeza de las escenas, “Mater Amantísima” con Victoria Abril.Nunca hablamos de: ausencias, cosmética, salud, deportes, consumismo, la moda…por supuesto los objetos electrónicos no existían para Verdú en esa época. Aprendió aquí a usar el microondas y el control a distancia. La aspiradora también, ya que dudo que en casa tuviera ocasión de usarla. Era un periodo para el escritor de descubrimiento y conciencia de una cultura ajena a la suya, con sus ventajas y defectos, muchos defectos. De ese año nace “El Planeta Americano” donde observa situaciones y comportamientos humanos que años más tarde nosotros llegaríamos a criticar, pero con lo que no estábamos de acuerdo cuando lo publicó. Visión de futuro en ese libro, visión de futuro en otros posteriores. Una vuelta al pasado en “No Ficción”, una vuelta al Vicente despreocupado y juguetón… descontento, inquieto… que yo conocí hace casi un cuarto de siglo. Una narración donde el ‘Yo’ se expone semidesnudo.
martes, abril 01, 2008
MARIA VICTORIA ATENCIA (II)

[...] Creo que el mayor atentado a un poema es limitarlo en una sola dirección: la que busca su apoyoi e nla intimidad biográfica del poeta o la que reduce el poema a la ocasional anécdota que lo suscitó.
Porque estos son apoyos de los que el poema carece: el poema es, por definición, una intimidad confesada. Pero una intimidad suya –del propio poema—y que excluye e incluso suplanta a la de quien lo ha escrito.
Mi poesía (y quiero decir con ella su cerco a mi campamento y mi asedio al suyo) parte siempre de un hecho biográfico, por leve que sea, o de un hecho cultural, pero acogido éste como vida propia y del que no sea precisa otra referencia, o lo quisiera así.
Es decir, que mi poesía parte siempre de una vivencia propia o asumida, elegida o impuesta, y con la que el poema se identifica sin que importen mi aceptación o mi rechazo.
Lo que cuenta es su manifestación, no la medida de mi aceptación, de mi negación o de mi perplejidad ante el hecho vivido o asumido. Lo que importa es su plantaeamiento y –desde luego—e ningún caso su solución.
He creído siempre que esa solución, a la que en narrativa llamamos “desenlace”, sólo es una mutilación (circunstancial, ocasional, coyuntural) de las infinitas posibilidades que el poema ofrece.
Para hablar válidamente de “mi” poesia tendría que empezar por hablar de mi creencia en ella como un añadido gratuito a mi crencia en ”la” poesia.
Picasso afirmaba: “Yo no busco, encuentro”. Pero lo que Picasso hallaba lo descubría después de una búsqueda incesante, y lo que realmente hubiera podido decir es: “Yo encuentro sin saber lo que buscaba; pero, cuando lo encuentro, sé que era eso lo que adnaba buscando”.
El poeta (y yo misma, si lo soy) podría igualmente decir si supiese lo que busco, si conociese su bulto o su color, no tendría que echarme a buscar: me bastaría con alargar la mano y tomarlo y mostrarlo. O decir, con toda sencillez: “No lo tengo”.
Y eso me lleva a pensar que hablamos como si busásemenos algo que está o no está ahí, o que nos tiene a quí o o nos tiene, cuando en realidad tendríamos que hablar de si nuestra construcción, nuestra invención pone o no pone eso ahí.
La “inspiración” (término que por pudor omitimos) es una salida de la poesía en nuestra busca y consiste en un apredisposición especial ajena al acto voluntario. La “creación” es esa consciente salida nuestra para ir a su encuentro; no a su hallazgo sino a su invención.
Aunque muchas veces, como en el cuento de “El pequeño príncipe,” de Saint-Exupéry, sólo hayamos sabido (pero con cuánta ilusión, perseverancia y exactitud) trazar la caja que la contiene. La caja y, con el pequeño príncipe, la certeza de su influencia.



