lunes, agosto 20, 2007

Recuerdos de un pueblo andaluz


Montejicar se encuentra en la sierra de Granada casi lindando con la frontera de la provincia de Jaén. Allí pasé algunos de los mejores veranos de mi niñez después de la muerte de mi madre. Tenía la impresión por entonces que la mitad del pueblo se componía de familiares míos, tantos eran. Mucho han cambiado las cosas.

Salía de Jaén, donde nos habíamos mudado unos años antes, y mi abuela materna (no conocí a mis abuelos paternos) me daban toda clase de consejos, en forma de regañina: Niña, come. No vuelvas seca como un palo… como el año pasado. Ponte el sombrero y mangas largas cuando vayas al campo…que si no parecerás una gitana…”Sí abuela, no te preocupes”.

La primera mañana de mi llegada me la pasaba recorriendo las calles y entrando en casa de cada tío y primos en el pueblo. Tanta algarabía…que si había crecido, que si el pelo, los ojos…que si me parecía a mi madre (lo que más me gustaba oír) De cada casa salía con algo. Una vez hecho el recorrido me quedaba en casa de mi tía Maria: grande, hermosa y alegre. Estaba casada con un hermano de mi padre. Me apretujaba hasta dejarme sin respiración. Me decía unas cosas tan cariñosas y con tanta gracia que me hacia reír. Tenía cuatro hijas y un hijo, sólo el hijo y la menor estaban solteros; yo venía a ser como la nieta para ella.

Las casas eran humildes pero elegantes en su sencillez. Pintadas con cal. Con frecuencia se le ponían unos zócalos de azulete. El suelo era de ladrillo rojo y algunas alfombras de esparto. Una mesa camilla con unas sillas de enea y un sofá alargado sin mas adorno que una manta de colores discretos de la alpujarra componían la sala de estar/comedor. La chimenea era el foco de la sala. Pocos cuadros, en los dormitorios una cruz o el sagrado corazón de Jesús, una cama o dos de hierro con acabados de latón y un rincón donde estaba la palangana con su jarra y un espejo. A veces armarios, y otras cortinas cubriendo un hueco donde se improvisaba el armario. En la alacena la cantarera con sus cantaros y una orza de barro profunda donde se guardaba el pan. Sacos con lentejas, garbanzos, almendras… y si tenían suerte un par de jamones, chorizo y morcilla colgados del techo.

Recuerdo haber ido con mis primas al lavadero del pueblo… las mujeres se gritaba unas a otras las noticias más recientes. A mi no me dejaban lavar, la mayoría de las veces me quitaba el vestido y me quedaba en enaguas. Llegaba a casa con mi vestido para colgarlo en la terraza.

Las chicas solteras pasaban el verano bordando y preparándose el ajuar. Una vez al mes venía el de la camioneta que traía todo tipo de maravillas. Encajes, telas blancas de distintas texturas, hilos de colores. Las mozas con sus madres se gastaban considerables cantidades en estas cosas. De ahí saldrían las sábanas, manteles, servilletas, camisones…para cuando se casaran. Una vez fui a ver una casa de una de ellas que estaba a punto de casarse: ponían la casa a disposición de los conocidos para que la visitaran. Todo tan limpio, olía a heno de pravia y hierbas. Las sabanas se extendían por la cama, las sillas…debía de haber por lo menos 12 juegos de cama. Igual con los manteles. Recuerdo que me pareció una exageración. La vida me parecía bien corta en esos años; mi madre y abuelo (su padre) acababan de morir. Quien viviría tanto para usar todas esas sabanas?

En esos veranos aprendí muchas cosas. Aprendí a hacer bolillos. Me gustaba la concentración que requería la tarea. También las muchachas se sentaban al frescor de la tarde –después de haber regado la acera y parte de la calle - a bordar mantillas de encaje. Ganaban dinero así. Un verano decidieron que yo bordara un pequeño velo, una gran responsabilidad. Así lo hice…mientras oía a las chicas hablar de éste y aquél, dejando claro quien les gustaba.

Los domingos me iba al paseo con ellas: éste y aquél se les acercaban, mi prima siempre me ponía a mi de por medio. El era muy alto y daba igual, yo quedaba apretadilla entre los dos. Lo curioso era que estas chicas que habían hablado con tanto entusiasmo de los mozos, ahora los despreciaban y los trataban como si fueran idiotas. Ellos no se iban…insistían más. Estos ‘pretendientes’ eran generosos conmigo…me compraban algodón azucarado, chufas, turrón…hasta un Yoyo. Me sacaban información. Ellos creían que por las chuchearías que me compraban, pero la verdadera razón era que me daba pena de que estas chicas los engañaran de tan mala manera…tarde varios años en entender el juego.

Conocí una niña de unos pocos años mayor que yo, que vivía en la misma calle de mi tía María. Su madre acababa de morir. Un día me dejó entrar en su casa y ahí estaba ella: el fogón encendido y con varios cubos estaba tintando de negro la ropa de sus hermanos y padre. Ella ya iba toda de negro. Me quedó un mal sabor de boca. Pensé: su padre no se volverá a casar, en cambio el mío…yo era una verdadera inútil, por más que lo intentaba; acabaría teniendo madrastra. Recuerdo un día que queriendo demostrarle que podía lavar decidí lavar unos calcetines suyos…era imposible, tanto jabón les había puesto que el color negro no había quien se lo sacara. Después de un buen rato decidí sacarlos de casa y cuando llegué a los olivares… lo tire en un descampado. Durante días, cuando mi padre volvía a casa, siempre temía que hubiera encontrado los calcetines. De ahí nació mi inseguridad. ¡Seguro!










75 comentarios:

hanako dijo...

qué bueno chiqui!! lo leeré después con más calma. yo nunca tuve pueblo, alguna vez de prestado un par de días, pero me falta campo... sdos

garmir dijo...

Que texto tan bonito, has abierto tu corazón a los demás, con tus recuerdos tan intimos.
Muy bonito.

Ex gato dijo...

Muy bueno el texto, Chiqui. Muy buena la descripción del pueblo, de la vida de las mujeres, de las casas. Debió continuar por varias páginas más. No ha nombrado a los gatos ni a los perros, por ejemplo: un gato en la ventana...
El final es un poco difícil de entender, y en todo caso se me hace difícil imaginarla insegura, de niña o de mayor.

francesca dijo...

Cuantos recuerdos... Gracias por compartirlos con nosotros, chiqui; aunque imagino que has cambiado los nombres, se nota que cuentas vivencias personales, con mucho detalle, sin darles ningún tipo de barniz y sin hacer valoraciones.

Describes algunas situaciones que me recuerdan un poco a lo que viví en mi infancia, también en un pueblo, de ocho mil habitantes entonces, ahora tiene más. A las niñas españolas, de familia conservadora, con estilo de pensar tradicional, sobre todo en los pueblos, nos educaban para casarnos, para ser 'ama de casa', un programa que nunca he despreciado, pero al que no pude acomodarme, y en cuanto fuí mayor de edad me independicé. En fin... como decíais hace poco, el destino lo vamos haciendo nosotros -en gran parte-, aunque, por suerte al menos para mí, las circunstancias me lo permitieron. Mujeres de generaciones anteriores, no pudieron optar por vivir con independencia, frustrando a las que tenían otras expectativas, lamentablemente, claro. Ahora es fácil.

Hasta luego. Besos

hanako dijo...

asi que te sacaban información? no me lo puedo creer, jajajaja

Lo de los ajuares es increíble, es una costumbre que se va perdiendo pero que las madres todavía hacen. cuando me fuí de casa mi madre me sacó no sé de dónde porque nunca los había visto antes unos manteles y juegos de sábanas de estos bordados que sí muy bonitos pero que no... le miré con cara de incredulidad (no me lo podía creer). "Mira te lo llevas a tu casa y lo guardas, que te los ha hecho tu tía y aquí me ocupan sitio"... "Bueno, vale" (por no discutir)... ahí están, alguien los quiere?? artesanía pura. sdos

Coco Becerra dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Coco Becerra dijo...

Dar consejos es mala política hasta cuando te los piden, pero...Aunque parezca el abuelo que seguramente nunca seré, Hanako, creo que deberías conservar esas piezas. Son historia escrita con hilo, la historia de quien pudiste ser.

Coco Becerra dijo...

Esta me ha gustado mucho, Chiqui.

hanako dijo...

no, si las conservaré... pero es una pena que no las valore como debiera. en fin, supongo que es otra época y como dices estaban destinadas a una persona que no soy (y que nunca seré). pero sí, las aprecio (por quien las hizo pensando en mí). gracias!! buenas noches

Chiqui dijo...

Vuelvo a casa después de todo un día fuera y me encuentro con vuestros comentarios. Qué regalo. No sabía si colgarlo o no porque para haberlo hecho bien tendría que haber seguido un par de páginas más. Lo he dejado en los huesos y la carne cotillera es de lo más sabroso.
Algunas cosas demasiado intimas otras curiosidades y hasta tonterías pero bastante únicas. Sois muy generosos y poco exigentes.

NS dijo...

Dormí bien pero....
aún agradecido estas cosas no son de mi "taste"

Chiqui dijo...

HANAKO, guarda esas cosas. Si no las usas, ya encontrarás en el futuro a alguien especial que las merezca!

Lleva razón Coco, hazle caso.

Detecté un poco de ironía en lo de que me tenían que sacar información de mi, eh?. También soy capaz de guardar secretos, no míos, pero en cuanto a otros se refiere.
Todavía no he descubierto el secreto que me contaste en Barcelona!!!

Chiqui dijo...

Gamir, cuéntanos algo de ti? Yo abro mi corazón muy fácilmente pero también meto la pata con la misma facilidad.

Creo que alguien me riñe hoy por ahí...pero no sé que he hecho...

hanako dijo...

Era una broma chiqui, para pincharte un poco y veo que ha dado resultado. No recuerdo haber contado ningún secreto, pero el hecho de que lo menciones me hace pensar que supongo sí, pero vamos que conociéndome cualquier tontería. Da igual, mujer era una broma. No regaño, ni juzgo, ni opino, ni aconsejo, y ni pienso, si puedo evitarlo. me voy a dormir. que el texto me ha gustado mucho!! buenas noches

Chiqui dijo...

EX GATO, tuve que cortar por lo sano, veía que era demasiado largo para el blog. Un poco frustrante.

No tengo recuerdos de gatos ni perros en mi infancia. Los animales llegaron a mí cuando me falto gente con la que comunicarme directamente; más o menos cuando mis hijos se hicieron adolescentes y posteriormente cuando se fueron de casa. Ahora que trabajo en casa me son imprescindibles...son como sustitutos de las personas que tendría a mi alrededor. No una o dos...muchas personas. Gracias por tus observaciones; yo misma fui una niña muy observadora, probablemente como tú.

Chiqui dijo...

Ya estás con las disculpas, Hanako? No caigas en eso. Si tú no te acuerdas del secreto está bien porque yo también lo he olvidado.

Era una Broma!!!

Chiqui dijo...

Francesca, que razón llevas. Mi caso es parecido al tuyo...luchando contra la corriente para que me mandaran al cole. A los 14 años alguien se dio cuenta que de verdad eso era lo que quería.

francis black dijo...

Yo guardo las cosas las cosas luego te sirven para viajar en el tiempo .

Recuerdo pocas cosas , pero si veo algo de hace años tengo un flash . Bueno pues nada , a mi tambien me ha gustado el Post .

Chiqui dijo...

NS. Me alegro que durmiera bien. Se que esto no le importa.
No tendrá miedo a asomarse a la vida real e íntima de otros. En mi caso es lo opuesto. Encuentro la vida de quien sea fascinante...cuántas cosas se pueden aprender sólo observando desde una ventana, no hay que hablar, o leer.
Sé que algo he hecho que no le ha gustado.
Too bad! It was not my intention!

Chiqui dijo...

Gracias Francis...tienes pinta de coleccionista. Recuerdo la primera vez que fui a tu blog, hace más de un año, tenías una colección de fotos de fútbol. Creía que eras futbolista!

francis black dijo...

Si eran un blog de fotos , fotos & filias , el futbol me encanta . Por cierto hou hay un cuento de Kafka

NS dijo...

Ya te dije en anteriores ocasiones que me gusta cuando describes la reparacion de cortinas , quitas la nieve de la entrada y por supuesto esta nueva vivencia en un pueblo andalud.
Lo que he dicho ahora es. Los encajes de la cama en donde dormi no son de mi gusto.
Seguro que las morcillas colgadas al fresco me apetecen mucho mas.

Chiqui dijo...

NS. pues no pille la broma, que tiene su gracia. Hombre quién pudiera comerse ahora unas morcillas con cebolla. Te confundí con otra persona...ahora estaré dándole vueltas pensando en quien eres. Llevas tiempo aquí si te acuerdas de las cortinas y la nieve. Tengo una idea....Funciono!!
Pinché en el NS y ahí estas todavía...sentadito en tu pupitre. Te hemos echado de menos, al menos yo. Me decía: éste se dio por vencido. Por dónde andas ahora?. He visitado el blog de tu mujer… o hija? Muy buena, Laura Vivanco.

Chiqui dijo...

NS, acabo de pinchar en el primero. Muy bonito, propio de ajuar pero a mí también me gustan las cosas más simples! Qué es NS?

matemático demente dijo...

no es "la cera", doña chiqui, sino "la acera", a pesar de lo cual casi todo el mundo dice, efectivamente, "la cera", salvo que le aqueje el impulso o picazón de hablar bien- en cuyo caso acabará inevitablemente hablando mal-, o sea, como mandan los académicos. ¿por qué sera que, diciendo la mayoría de la gente, "la cera", en el diccionario pone "la acera"? ¿quién fija de tal modo las palabras? ¿la costumbre de escribirlas y de verlas escritas de tal o de cual manera, aunque de hecho nadie las diga así? en mi pueblo, las gentes decían y muchos lo siguen diciendo- a pesar de la televisión- el arradio (por la radio) y el amoto (por la moto, evidentemente)... cuando era niño pensaba que eran unos paletos y me compadecía de ellos, pero ahora siento vergüenza de mí mismo... ¿por qué está mal dicho el arradio o el amoto? ¿por qué está mal escrito "la cera"? ¿por qué lo dice el diccionario? ¿por qué lo dice la academia? a la mierda...

matemático demente dijo...

no me consta que nadie diga "el acera", del mismo modo que sí dicen "el arma" o "el agua". dicen, los que quieren decirlo como dios manda, algo tan artificioso como "la acera". el resto de los mortales decimos "la cera"... lo decimos pero no lo escribimos- lo suyo seguro que ha sido un descuido-. ¿por qué nos rebajamos de tal modo? hay que declararle la guerra al diccionario y a la academia. no es "la acera", so mangantes. nunca ha sido "la acera", chiquilicuatres ignorantes, sino "la cera", como bien escribe doña chiqui..., aunque sea sin querer...

Chiqui dijo...

MATEMATICO:
Pues vaya hombre, de todo el rollo que le he metido de mi pueblo usted no ha salido de la acera? La verdad es que ha sido un descuido fonológico. Yo digo y escribo "la acera", lo que pasa es que al juntarse las dos as: artículo-nombre, el sonido se queda en una a larga, y si uno piensa en alto! es fácil escribir una y quedarse corto.
No se meta con los académicos...mire que si algún día le hacen el honor de nombrarlo a usted?
Sí que se tiene que meter con los maestros de primera enseñanza...y los de segunda. No quería llamar la atención a esto – por vergüenza - pero si va a la página Web del ayuntamiento ahí si que hay que preocuparse. Yo que no he sido ejemplo de ortografía en mi vida (soy un poco disléxica y la v/b, j/g siempre me dieron problemas) me horrorizo de las faltas tan originales que se cometen allí...parece que uno está leyendo otro idioma. No me lo explico! Y la mitad de mis primos son maestros! Aquí la tiene: ría o llore.

http://www.pueblos-espana.org/andalucia/granada/montejicar/panor%E1mica+por+I.+Garz%F3n

garmir dijo...

Hola Chiqui:
Tengo poco que contar de mi, soy un chico normal de Barcelona, que como todos trata de salir adelante en la vida con dias de gloria y dias de pena.

Je, je, no se hacer post tan literarios como el tuyo.
Es muy binito, pues transmite a palabra la emotividad y eso no es fácil.

Cristóbal dijo...

Pasé la infancia en el campo en una casa llena de gente antes de que emigrasen todos a pueblos y ciudades al poco de morir mi abuelo.
Al ver la foto del lavadero me he acordado de la Casa de los Jornaleros. Una habitación rectangular en cuyo fondo estaba la lumbre encima de una plancha de hierro y una campana de obra hacía de encimera y comienzo de la chimenea. Dos sillas y varios taburetes hechos con tocones era todo el mobiliario. A lo largo de las otras paredes un banco de obra de unos ochenta centímetros de anchura y a medio metro del suelo servía como asiento, tumbona, mesa, cama (con sus jergones de paja o borra), solución habitacional, … y a cada metro y pico lo sostenía unas paredes hasta el suelo que daban forma, debajo, al armario sin puertas y marcaban los límites de la propiedad individual. En la parte superior había una leja corrida apoyada en medios arcos alineados con los armarios. Unos trozos de astil clavados en la pared formando ángulo recto y pulidos por el uso hacían de perchas. Simetría. El suelo de cemento estaba marcado con figuras geométricas muy simples.
Cuando tenga una casa de campo la reproduciré. Será todo un hito minimalista.

Chiqui dijo...

Cristóbal, según leía tu descripción estaba pensando en la bella simpleza de esa larga habitación. Sería estupendo reproducirla, ya que te acuerdas tan bien. Yo tengo recuerdos de el cortijo “Las Encebras”, cerca de Granada donde pasaba, al menos, un mes de esos veranos. Pero eso es otro cantar, y los jornaleros no vivían tan bien como en lo que tu describes. ¿Por qué sentirá uno nostalgia por esos tiempos que, al fin y al cabo, no eran fáciles de vivir? Las personas?... quizá.

Chiqui dijo...

Garmir, que modesto eres. Me pasé por tu blog y he visto que escribes estupendamente el español. Buena movida para un político como tú! Suerte en tu nuevo trabajo!

Cristóbal dijo...

Era un niño feliz y libre. Me educaron como uno más. Ni mejor ni peor que cualquier otro. No se hacían distingos y eso, querida, es el lujo de aquella tierra pobre y alegre que murió... y sus gentes.

Grammatico, tendría que haber escrito astiles ¿no?

Francesc Cayetano dijo...

Mis padres son de un pueblo de Granada, muy cerca de la capital "Los Ogijares". Mis primeros recuerdos de los veranos son también de allí. Después vino la torre en Blanes (Costa Brava) y allí formé mi primer grupo de amigos y viví mi adolescencia. Afortunadamente aun conservo bastantes de esos amigos... y ya han pasado algunos años

Anónimo dijo...

En cada casa había muchos niños, Cristóbal, que éramos tratados como niños, no como susceptibles de adquirir traumas...
Íbamos en pantalón corto genérico durante todo el año, y nos dejaban trotar con los riegos que eso comporta. Algo queda. Hoy en día es más difícil. En las casas raramente pelean con las almohadas cuatro o cinco niños, pero es que en las casas raramente pelean dos personas. No hay abuelos en las casas, si hay padres están trabajando hasta tarde a no ser que elijan ser padres, no hay vecinos a la fresca en la calle, de hecho no hay vecinos: hay turistas (en la ciudad) o segundas residencias fantasmagóricas (en los pueblos). La primera persona de edad que encuentras con la silla en la calle te cuenta su vida con ganas, pues no lo puede hacer a menudo al tener vecinos estirados preocupados por el cargador del móvil que les permitirá estar "conectados". Algunos hay que hasta estan en el bar con un ordenador portátil. Para esos, las moscas son inexistentes. Las moscas y el devenir histórico, que para el caso es lo mismo.
Rodillas siempre llenas de sangre seca que no tenía tiempo de cicatrizar, tiritas inexistentes, subidos a un árbol. Comiendo tierra, piedras o hierba según la caída. Aprendiendo sin tutores. Con naturaleza y coches esporádicos fácilmente distinguibles. Una suerte.
Sólo sé que hoy es diferente. Tal vez un día alguien sienta nostalgia de su niñez actual y lo recuerde. Seguro. Un poco menos secos sí que somos ahora. Las épocas de escasez tenían un componente austero hasta en besos y abrazos. Hablo de gentes con ojos que tuvieron que registrar atrocidades de una guerra salvaje. Ahora los niños saben de besos y sobretodo de abrazos, saben lo que es poder darlos sin ser rechazados. Eso es mucho. Y el planeta es tan grande...

Chiqui dijo...

Cristóbal, creo que matemático nos deja pasar muchas cosas que el debe considerar errores tipográficos, no crees? Me pregunto si matemático vivió en un pueblo?

Chiqui dijo...

Curioso, Francesc, “Cayetano” era el nombre de mi abuelo materno, Cayetano Tortosa...me pregunto si tenemos alguna relación familiar. Pregunta a tus padres. Mi abuelo tenía una linea de autobuses que iba de los pueblos de la provincia de Granada hasta Granada Capital y Jaen.En el 36 fue encarcelado en Santiago de Compostela, acusado de haber facilitado la escapada a muchos izquierdistas. Después de 14 años de carcel se salvó...mis tíos dicen que porque hizo tanto bien a los de izquierdas como a los de derechas y en el puedo lo querían, La cierto es que el era el jefe de los republicanos. Una historia bien triste. Te reconozco del blog de Garrir!

Chiqui dijo...

Me gusta tu relato, anónimo. Ojala te identificaras de alguna manera, pero da igual. Sí, crecimos menos mimados y con menos preocupación de nuestra estima personal. Pronto aprendías que lo que tú no hicieras no lo iban a hacer por ti! Lo que tú hacías era lo que hacía crecer esa estima personal.

Anónimo dijo...

Hacías lo que hacían los más mayores y aprendías pronto. Pero ya eras tú. No por ser mejor o peor, simplemente por ser tú, ese mocoso apestoso como todos al que los otros conocían y por tanto distinguían. Conocer gente es importante, hace sentirse como los demás (no excesivamente diferente de ellos). Luego está la lentitud inherente al conocimiento. Quien no es capaz de pasar suficiente tiempo con los demás nunca llega a conocer su esencia tras su apariencia. Quien no hace un pacto de sangre al romperse la crisma junto a alguien no sabe que la sangre del otro es idéntica a la suya. Quien no se mezcla con los otros por miedo a la diferencia acaba por ser diferente y hacerse el indiferente. Pero a la hora de la verdad, del árbol se caían los listos y los tontos, los lavados y los sucios, los vecinos hijos de papá y los hijos del papá vecino, todos.
Tumbados en el prado, frente a frente: los ojos cerrados y a la de un, dos y tres: abrir un ojo al mismo tiempo que el hijo de papá (entonces no se les llamaba "pijos") y ver la misma hormiga que en medio de nuestras caras inocentes o maliciosas llegaba a lo alto de la brizna de hierba fresca y olorosa para tener que dar la vuelta y descender... eso une e instruye. Algo queda. Y cuando hay sustrato siempre viene más sustrato. Abono al fin y al cabo en macetas caídas con tierra barrida y desperdigada en más de una vez. Si lo piensas, barrer los pedazos o pegar los trozos de la maceta rota es un hecho común, habitual y digno (sin más) y, en un alocado pronto que me da ahora, me atrevo a decir que insondable pues no hay sonda atmosférica o no que pueda petarse sin ser al mismo tiempo estrella fugaz para alguien.

Chiqui dijo...

ANONIMO. Hay cierta triste cadencia en tu relato. Relato casi fotográfico: las rodillas sin cicatrizar, las macetas rotas, los niños de papa o no (curioso....era verdad) ese árbol de la ciencia de donde caían todos, tontos y listos. Para mi era la higuera, por la mañana temprano donde desayunaba sus brevas frescas...y volver al anochecer por más.

Luego viene ese final suyo: “y, en un alocado pronto que me da ahora, me atrevo a decir que insondable pues no hay sonda atmosférica o no que pueda petarse sin ser al mismo tiempo estrella fugaz para alguien.

"alocado pronto...estrella fugaz” Lo quiera o no poeta es usted.

Lucía Solís dijo...

Hola Chiqui,
Me ha gustado mucho tu entrada sobre el pueblo andaluz. Curiosamente, la única entrada personal que he hecho en mi blog ha sido sobre mis vacaciones en un pueblo andaluz, el de mis padres.
Me ha hecho gracia ver que tu tambien has sentido el impulso de los recuerdos.
Encantada de haberte encontrado a través de Garmir, te seguiré.

hanako dijo...

Muy buenos los comentarios de anónimo, me han gustado mucho. Antes los críos vivíamos en la calle, nos tenían que llamar por la terraza para que subiéramos a cenar. Jugábamos a todo: rescate, burro, chapas, tabas, fútbol... hasta el béisbol (sólo conseguí darle una vez a la pelota y cayó detrás de mí). Es una de las cosas que más me sorprenden ahora: no hay niños jugando por la calle, solo en los parques a determinadas horas y con sus padres. Mis padres pasaban horas sin verme el pelo y no pasaba nada. Sí, ha cambiado la infancia y en algunas cosas se echan de menos otros tiempos. sdos

hanako dijo...

la cuerda, la goma, la rayuela... (es que si no va a parecer que solo jugaba con los chicos). sdos

Chiqui dijo...

Sí HANAKO, yo creo que te gustaba jugar con los chicos más que con las niñas. A mi también, parecía que sus juegos eran más atrevidos e intensos. Luego a los 13 empecé a jugar a las casitas, teatro, cuentos, con mis primas menores que yo (hasta los 15!)

Me alegro que te guste lo de anónimo. Hay algo en ese texto familiar, muy familiar. Espero que lo lean los demás.
Yo creo que la tecnología ha influido mucho en la forma en que los críos pasan su tiempo, sin lugar a duda. No necesitan de otros; con lo cual pierden mucho contacto humano con los de su edad y los mayores.

Chiqui dijo...

Lucia, gracias por acercarte por aquí. Pasé por tu blog para leer ese verano en tu pueblo. Lo tienes súper organizado, tengo que volver con más tiempo...no supe como dejarte un mensaje...que torpe soy, no?

Me gustó el poema de walt whitman . Lo conocía en Inglés. Creo que te gustaría más en el original, pero… así es la poesía. Volveré con más tiempo a intentar buscar el otro texto!

Chiqui dijo...

SI TENEIS TIEMPO LEED A ANONIMO. COMPLEMENTA MI NARRACION DESDE EL PUNTO DE VISTA DE UN CHICO.

Grammaticus dijo...

He echado un vistazo a lo que se ha escrito hasta ahora sobre el texto de Chiqui, que a todos nos hace pensar en nuestra infancia, y encuentro algunos temas gramaticales por ahí.

"Acera" es una palabra usada por millones de personas, con su -a inicial. Si un grupito quiere decir, en cambio, "cera", no hay ley que lo prohíba. Mientras se entienda, vale. Los hablantes de una lengua son los que deciden la forma, la pronunciación y el significado de las palabras. Unos pocos, por ejemplo, ponen la lengua entre los dientes para decir "zeta" y la gran mayoría de los hablantes, que no saca la lengua de detrás de los dientes nunca, al menos nunca para hablar, lo acepta tranquilamente, porque se entiende de todos modos. La escuela tiende a mantener unas normas, pero esas normas van cambiando. Mis colegas de las Academias de la Lengua registran, opinan cuando les preguntan, y hacen gramáticas y diccionarios. Últimamente lo que más hacen es incluir palabras inglesas en el diccionario, porque todo el mundo las usa, no porque a ellos les gusten (no les gustan nada). No siendo de índole imaginativa, los académicos se contentan con analizar cómo habla el pueblo y tratan de mantener cierta homogeneidad entre los veinte países que usamos el castellano. Una modesta y útil homogeneidad, ya que nadie puede ni quiere uniformarnos.

Cristóbal, "astiles" habría estado muy bien, pero si eran trozos de astiles (como supongo), entonces no hay nada que corregir.

Los que no saben gramática no se dan cuenta de que la gramática puede imponer, sí, algunas cosas raras (como que el pasado de caber es cupe y no cabí), pero que, en general, simplemente registra y es capaz de explicar lo que los hablantes saben inconscientemente, aunque sean analfabetos.

Chiqui dijo...

GRAMMATICUS, que benevolente está con nosotros. Prácticamente dice lo mismo que Matemático, con la excepción del lenguaje pintoresco (que tanto me gusta) de éste último.

Gracias por tomarse el tiempo.
Una pregunta: anónimo usa la palabra "petarse" y la encuentro con varios significados. Usada más en catalán que en español. Parece una palabra de origen guerrero. Me podría decir el significado en su contexto. Quizá anónimo nos la puede aclarar?, si no es mucha molestia, creo entenderla!

cristóbal dijo...

Siempre que me pongo a pensar cómo se anda me caigo al suelo.
Sí, este anónimo es estupendo; a mí también me resulta familiar pero no sé la manera de conseguir que se tire al teclado.
En mi caso: un almendro.

Chiqui dijo...

Cristóbal...lo conoces? Ha escrito antes aquí? Venga dame una pista.
No serás tú?

Grammaticus dijo...

Señora Chiqui, no sé qué quiere decir la palabra petar, pero supongo, por la raíz, que significa apetecer o algo por el estilo. El texto de Anónimo es algo confuso.

Si quiere usted que sea más florido, o quizá más insano, cuando hablo de gramática, no tiene más que decírmelo y lo intentaré. Las mujeres son insaciables. Les da uno la ciencia, tratando de hacerla clara y legible, y ellas se quejan de que le falta gracia y prefieren a cualquier charlatán que no sabe de qué habla. Así ha sido desde el principio de los tiempos. Es una triste comprobación, no misoginia, como se apresurarán a decir las feministas del blog, pues yo admiro a las mujeres más que a los hombres, en general.

Chiqui dijo...

Señor Grammaticus, en ningún momento he querido implicar que su prosa me desagradara, todo lo contrario, da usted un aire de seriedad y profesionalismo al blog.
Claro, tampoco hay que insultar a otros ni esto se trata de un concurso a ver quien me place más. Usted mantenga su estilo que bastante suerte tenemos con tenerlo por aquí.
Yo no encontré dificultad con el texto de anónimo, mire que tiene dos parrafadas que se siguen.

Yo encontré "petarse" como sinónimo de: ruido, estruendo, crujido, ocultar, proteger...uno de los ejemplos era "petarse de risa". Pero en fin, no tiene importancia...quizás es parte del habla popular actual. Seguro que anónimo lo puede aclarar.
Muchísimas gracias y no se me altere.

cristóbal dijo...

Yo entiendo por petarse algo así como romperse estallando con ruido.

Cristóbal dijo...

Catalán
petar
conjugació



[1696; de pet]


v 1 intr 1 Fer soroll sec una cosa que es trenca, que es bada, que s'aclivella, que esclata, que bat violentament. Sento petar les finestres. Com petaven, les castanyes, al foc! Fer petar les xurriaques. Petar de dents.


2 col·loq Morir.


3 Xocar violentament. Va petar contra la paret.


4 anar a petar col·loq Anar a parar. Finalment, ha anat a petar en aquell racó de mala mort.


5 fer petar la claca (o simplement fer-la petar) Conversar de coses intranscendents.


6 peti qui peti Caigui qui caigui, passi el que passi.


2 1 tr Trencar. D'una garrotada li va petar un braç.


2 pron Petar-se una corda d'un violí.


3 pron hiperb Petar-se de riure.


4 pron PAT Fracturar-se.


3 pron FISIOL ANIM Fer pets.

Valenciano
petar



1. a. v. intr. Fer un soroll sec, una cosa que es trenca, que es bada, que es clavilla, que esclata, que bat violentament. Sent petar les finestres. Com petaven, les castanyes al foc! Fer petar les xurriaques. Petar de dents.
b. v. intr. [ pop. ] Morir.
c. v. intr. Xocar violentament. Va anar a petar contra una paret.
d. anar a petar [ pop. ] Anar a parar. Finalment, ha anat a petar en aquell racó de mala mort.
e. estar que peta Estar molt gros.
f. fer petar (la xarrada, la claca, etc.) (o simplement fer-la petar ) Conversar de coses intranscendents.
g. pete qui pete Caiga qui caiga, passe el que passe.
2. a. v. tr. Trencar. D'una garrotada li va petar un braç.
b. v. pron. Petar-se una corda d'un violí.
c. v. pron. Petar-se de riure.
d. v. pron. Fracturar-se.
3. v. intr. FISIOL. Fer pets, una persona o animal.

Anónimo dijo...

Me gusta particularmente la expresión: "Va anar a petar allà on el Crist va perdre l'espardenya"
(1. Fue a parar allí donde Cristo perdió la zapatilla. O bien 2. Fue a morir allí donde...)

"petar-se" sería tirarse pedos perceptiblemente ruidosos, mientras que "llufar-se" sería tirarse "llufes", silenciosas, no recuerdo como es en castellano. En italiano "llufa" es "slofa", que aún suena mejor.

Saludos y feliz digestión.

Anónimo dijo...

En italiano un pedo es "una scorregia", y así es como nuestro simpático ex-tenista Alex Corretja en Italia cae también simpático.
Cierta abuela fenomenal siempre decía estas palabras (tras un pedo propio o ajeno): "Hay más espacio fuera que dentro"

Chiqui dijo...

Madre mía! que complicado...yo me quedo con la frase de anónimo:
"Va anar a petar allà on el Crist va perdre l'espardenya"
¡Porque siempre me gusto en español!

Anónimo, si eres el mismo que escribió sobre los chicos, dinos que quiere decir en tú historia?

Anónimo dijo...

Lo que cada cual quiera ¿no?
En principio lo que Cristóbal dice es lo que pensé al escribirlo: un globo sonda rebentando (o un globo que al desincharse viaja por la habitación). Pero ahora estoy pensando sobretodo en pedos.
Claro que Francis Black podría 'petar' un porrito y aprovecho para saludarlo.
Muy buena entrada, Chiqui.
Veo que cada vez hay más gente interconectada. Me parece muy bien.
Salud

Anónimo dijo...

Si alguien sabe la palabreja técnica para un pedo de esos que hace ppppffffffff (más o menos) le estaría agradecido si la soltara.

Abril dijo...

El tecnicismo es ppppffffedo

¿? dijo...

Cuesco

¿¿?? dijo...

Pedo in diminuendo

Anónimo dijo...

Mucho se ha escrito sobre el tema pedos. Los filósofos han seguido filosofando como si nada tras una ventosidad, o incluso la han aprovechado para demostrar sus teorías. Los pesimistas nos soltaron aquello de: "Cuando en una relación se empiezan a soltar pedos en la cama empieza el declive". Tonterías. A mí lo único que se me ocurre decir es lo siguiente: la gente que es simpática lo es también cuando se tira pedos.
Es un tema del que quería dejar constancia. Eso sí: es importante ventilar con regularidad. (La calidad del aire interior es algo a tener en cuenta)

Anónimo dijo...

"Ventilación: proceso de renovación del aire de los locales para limitar el deterioro de su calidad, desde el punto de vista de su composición, que se realiza mediante entrada de aire exterior y evacuación de aire viciado.
Ventilación natural: ventilación en la que la renovación del aire se produce exclusivamente por la acción del viento o por la existencia de un gradiente de temperaturas entre el punto de entrada y el de salida."

Fuente: Código Técnico de la Edificación, Documento Básico HS: Salubridad; sección "HS 3. Calidad del aire interior. Apéndice A. Terminología.
Publicado en el B.O.E.

(Es muy interesante leerse el B.O.E. Se lo recomiendo a todo el mundo, se leen cosas redactadas con alegría)

cristóbal dijo...

Señor Anónimo, copio aunque creo que no lo necesita.

ventosidad / bufa / cuesco / flato / pedo.
La ventosidad son los gases intestinales; el pedo, su expulsión por el ano; el flato es la habitualidad molesta de esos gases; la bufa es un pedo silencioso, y el cuesco, el ruidoso.
Diccionario de palabras afines con explicación de su significado preciso de Josep M. Albaigès
Espasa
............
pedo
cuesco
traque
pedorrera
pluma
follón
zullón
pedorreta
Diccionario ideológico de la lengua española de Julio Casares.
..........
Pedi grí. Parte conocida de la línea del arbol genealógico que lleva de un antepasado arbóreo con vejiga natatoria hasta su descenciente urbano con cigarrillo en la boca.
Diccionario del diablo de A. Bierce.

Chiqui dijo...

Anónimo, no sigas...te reconocí. Ya me di cuenta que dejaste una figura expresiva después de un comentario mío, que borré, por haberlo escrito bajo la influencia de un martini y medio. De ahí tu interés por el ppppffffedo.

La verdad es que prefiero quedarme con la interpretación de Cristóbal. El globo pinchado dando vueltas en una habitación. También le habría gustado a Y.

Cómo ha sido que hemos ido de Mi encantador pueblo a los peos (así se dice allí) Por favor...podría alguien acabar esto con un comentario más digno.

Chiqui dijo...

CRISTOBAL, LO ACABAS DE ESTROPEAR. AHORA TENEMOS ...TIENES...QUE TERMINAR DE UNA FORMA UN POCO MAS POETICA. VENGA.

Anónimo dijo...

Así me gusta, Chiqui, cada uno a su bola y a relacionar peces con bicicletas. Me parece muy bien. Del martini no se nada pero seguramente lo entendería. Yo ayer llevaba encima una botella de vino.
Hasta la próxima.

Anónimo dijo...

Amigo Cristóbal, me quedo con pedi grí (la evolución es un tema siempre apasionante) y sepas que ya estoy pensando en pedi cura, pedi à tría, im pedi menta, orto pedia, etc. bajo este nuevo punto de pppfffista.

Un placer. Bona nit.

Cristóbal dijo...

Mañana, Chiqui, que ahora me pillas camino de la cama.

Fantasma dijo...

Chiqui, se te ha llenado el blog de niños que hablan de pedos. ¿Por qué les fascinan tanto los pedos a los críos? Recuerdo los juegos de los diez años, con otros listos como yo: "Comió harina y se tiró..." Respuesta correcta: un pedo fantasma. Comió col y se tiró...

matemático demente dijo...

me salté lo de los pedos- me quedé en la fase oral, así que todo lo relativo a la mierda me pilla un poco a trasmano- y también el comentario de anónimo, de modo que no sé en qué contexto usaba el verbo "petar". "petar", que se usa, mayormente, en reflexivo, significa algo así como romperse o joderse algo. ej.: "se me ha petado el ordenador". o sea, que se ha jodido, que ya no funciona... cuando menos, aquí en madrid (otra palabra que nadie dice como se escribe: la gente dice "madrí", "setiembre", "reló", "esistencia", etc), el verbo se usa con ese significado.

por lo demás, dudo muchísimo que millones de personas usen la palabra "acera" con a su a inicial. para decir "la acera" o "una acera" hace falta proponérselo, hace falta convertirlo en algo de la voluntad... de entrada, a uno lo que le sale es decir- no escribir, hablo de la lengua hablada- "la cera" o "una cera", por una evidente razón de economía. no puedo creer que millones de personas se tomen semejante nimiedad tan a pecho como para imponerse firmemente el propósito de decir "la acera" o "una acera", si bien es cierto que sólo conozco bien la forma de hablar de los de aquí, quiero decir, de los madrileños. con todo, estoy dispuesto a admitir que muchas personas sean vagamente conscientes- por haber leído la palabra y tal, que no por haberla escuchado- de que es, en efecto, "la acera" y que, por lo tanto, procuren alagar la a del artículo, como si lo dijesen, efectivamente, "la acera". no lo dicen bien, sin embargo, sino que dicen- en el mejor de los casos-, "laa cera" o cosa parecida. huelga añadir que no sé de lo que hablo- es decir, que no dispongo de ninguna mugrosa teoría al respecto- sino que, simplemente, escucho y me fijo en las cosas.

salud.

Chiqui dijo...

Bueno, matemático, pasemos a otra cosa. Empezamos bien pero la cosa degenero un poquito. Cuídese y manténgame al tanto de la familia gatuna. Un abrazo

Cristóbal dijo...

El Alcaraván

Todos los atardeceres pasaba cuando casi no había luz, solo un
punto ya, en el horizonte. Por tanto era un pájaro negro que guardaba
la noche de los sembrados. Pasaba despidiéndose, sobre el
tejado era su voz un saludo alegre, un llamar por nuestros nombres
a todos los de la casa. Ya perdiéndose era un grito de melancolía,
iba bajando los tonos para decimos que se marchaba lejos,
que se marchaba solo, como cada noche, a pasarla perdido,
echándole carreras a la Luna sobre una tierra polvorienta. Y al
final parecía llorar dejando caer desde su altura la flecha de cristal
de su triste canto. Todos los atardeceres pasaba y yo le contestaba
con el pensamiento: ¿Dónde irás? ¿Dónde irás? ¿Dónde irás?
Nunca lo había visto cerca. Nunca sabía dónde estaba. Era el
pájaro misterioso. Era eso que no se conoce. Era un secreto con
alas. Tras de su silueta pequeña seguía la estela de su vuelo el
otro pájaro, el gran pájaro de la noche, cuyas alas alcanzan de
horizonte a horizonte. Y el cielo se cerraba. Y el mundo quedaba
en silencio. Había pasado el alcaraván.
Aquella tarde el lubricán hizo del camino una cinta de oro,
cuando lo cruzó delante de mi un ave corredora y empecé tras
ella una loca persecución, borrando con los míos el álgebra
febril de sus rapidísimos pies. Corría mirándole intrigado, preguntándome
qué pájaro sería y porque no levantaba el vuelo, lo
que parecía a punto de hacer cuando yo me aproximaba demasiado,
abriendo sus alas, pero sin tomar el camino del aire.
Entonces lanzó su grito de socorro y en nuestra vertical, a unos
veinte metros, le contestó el adulto a su cría, o a su pareja herida.
Reconocí el canto y me paré de golpe mirando al del cielo.
Fue el momento mágico de mi infancia. Todo quedó
Extrañamente inmóvil, atado al sol caído por un hilo invisible
y diamantino.
Volví a correr, prolongando el juego que ellos creerían mortal
pero que yo, alegre, sabía que no lo sería. Era, entre risas,
un convidado de los reyes de la gándara.
Por fin cogí al terrestre y vi alejarse en silencio al volador.
El mío era muy grande y no parecía herido. Parda la pluma de
tanta tierra. Amarillos los ojos de tanto crepúsculo.
Pero entonces, lentamente, como un lirio sediento, fue
dejando caer el cuello hasta tocar mi mano y una nube pequeña
le fue velando el topacio de los ojos. Mis dedos notaban su
corazón latiendo.
Lo dejé en el suelo. Me retiré un paso, luego otro, y otro.
Se incorporó y volvió a correr.
Le estuve mirando hasta que a sus gritos apareció de nuevo
su compañero, que bajó al suelo con él, ya muy lejos.
Yo tuve un alcaraván en las manos.
Un alcaraván que fingió su propia muerte, para que yo le
devolviera hacia la otra noche, hacia la suya.

Premio consuelo para Lucía Folino dijo...

muy bueno chiqui.

Que sos capaz de guardar secretos de Jaén, ya lo sabíamos.

Un abrazo. Cuídese de las manías.

Premio consuelo para Lucía Folino dijo...

Circuló la idea del diccionario.

Sigo siendo la chief commander.