martes, enero 24, 2012

Blanco muro de España, negro toro de pena.





¿En qué colina está el toro?

La foto es de mi querido amigo Luis Fernández Cifuentes,

consumado viajero y excelente fotógrafo.







Descubierto el truco de la primera foto en los comentarios, pongo tres más. Gracias, Luis, por hacernos pasar un buen rato; nada comparado con el que tu debiste pasar creando estos paisajes.

jueves, enero 19, 2012

REPUBLICANOS: Política de necios para idiotas

Llevo días pensando que tendría que poner algo en el blog sobre el bicho malo de Mitt Romney, perdonen mi lenguaje pero lo conveniente de tener un blog propio es que no hay que ser politicamente correcta.

Este hombre está acabando con mi infinita paciencia. Con su bagaje de Misionero Mormón va por ahí-- haciendo méritos para ocupar La Casa Blanca-- predicando mentiras sobre Obama. Su descaro es incredible; lo oigo y me pregunto si hemos estado viviendo en el mismo país los últimos cuatro años. Total, que me es imposible decir nada sobre él sin condenarme a mi misma a los infiernos .

El millonario ( un capital de 250 millones de dólares) se perfila como el candidato preferido de los republicanos, aunque en estos momentos y despues de declarar que sólo paga un 15% de impuestos sobre las ganancias de sus inversiones, todo se le ha puesto más dificil. Sus seguidores se lo están pensando mejor: los soldados que vuelven de Irak pagan casi el doble que el candidato republicano.

Habrá que esperar, como lo hace Obama, hasta que el grupo de candidatos se eliminen entre ellos y que quede el que tenga más resistencia. Visto lo que hay (quedan cuatro) ninguno de ellos le llega a Obama al hombro… es un tío bastante alto.

Ya ven la poca gana que tengo de hablar de política, pero no me voy a perder el debate de los republicanos esta noche…Puro masoquismo.

Esta tarde he vuelto a mis collares y he estado escuchando a Leonard Cohen. Les dejo una cación bastante apropiada para los tiempos que corren.


"Forget your perfect offering
There is a crack in everything
That's how the light gets in."


The birds they sang
at the break of day
Start again
I heard them say
Don't dwell on what
has passed away
or what is yet to be.
Ah the wars they will
be fought again
The holy dove
She will be caught again
bought and sold
and bought again
the dove is never free.

Ring the bells that still can ring
Forget your perfect offering
There is a crack in everything
That's how the light gets in.

We asked for signs
the signs were sent:
the birth betrayed
the marriage spent
Yeah the widowhood
of every government --
signs for all to see.

I can't run no more
with that lawless crowd
while the killers in high places
say their prayers out loud.
But they've summoned, they've summoned up
a thundercloud
and they're going to hear from me.

Ring the bells that still can ring ...

You can add up the parts
but you won't have the sum
You can strike up the march,
there is no drum
Every heart, every heart
to love will come
but like a refugee.

Ring the bells that still can ring
Forget your perfect offering
There is a crack, a crack in everything
That's how the light gets in.

Ring the bells that still can ring
Forget your perfect offering
There is a crack, a crack in everything
That's how the light gets in.
That's how the light gets in.
That's how the light gets in



miércoles, enero 11, 2012

La dulce aura del Olivino



El Olivino o Peridoto, con su dulce aura, es una de mis piedras favoritas en el diseño de joyería. Sin llegar a la seriedad de la Esmeralda-- pensada para las soberbias matronas-- ni codearse con la Crisoprasa, que en su mayor pureza podría sustituir a esta última, el Peridoto nos ofrece un color y brillo más fresco más joven y juguetón, y por lo tanto lo hace más interesante para muchos de nosotros.

No sé si Miguel sabía de mi preferencia por esta piedra cuando la recogió del suelo de la Isla de Lanzarote y decidió mandarla a este blog… De las miles de piedras que Miguel Vivanco ha recogido en su vida iba yo a recibir este precioso escarabajo volcánico que vendría cargado de buenos deseos y fortuna.

Más de un año ha pasado este Olvino--¿o será Olivina?-- acomodado en su precioso estuche; nunca haría el viaje por correo desde Edimburgo a Boston. A veces las confusiones creadas por los humanos no son otra cosa que lo que sólo las piedras saben y pueden ver en el futuro. Así ha sido cómo gracias al Olivino nos hemos conocido Miguel y yo este otoño en Madrid. Tantos comentarios cruzados entre los dos en este sitio, hasta una entrada sobre su arte, para finalmente disfrutar de un café y una amena charla; ahora, cuando nos leamos, tendremos una cara a la que remitirnos y así, en lo posible y con la ayuda de esta piedra mágica, evitar confusiones y malentendidos.

Gracias, Miguel, por tu generosidad y buen humor, pero más que nada por la constancia y apoyo en mantener este unassuming sitio de la Red que tú mejoras con tus aportaciones.



Piedra protectora del aura.

Disuelve las cargas, la culpabilidad y las obsesiones.

Enseña a desapegarse de influencias externas.

Libera los patrones negativos, las viejas vibraciones.

Ayuda a entender el propio destino, a conocer el propio propósito spiritual.

Alivia los celos, el resentimiento, el despecho y la cólera.

Reduce el estrés.

Enseña a perdonarse.

Afila la mente.

Disipa el letargo.

Ayuda a admitir los propios errores y a seguir adelante.

Mejora enormemente las relaciones.

Tiene un efecto tónico.

Cura y regenera los tejidos.

Fortalece el metabolismo y beneficia la piel.

Sobre el abdomen, ayuda en el parto.

Equilibra los desórdenes bipolares.

Facilita el funcionamiento del corazón, los pulmones, la vesícula biliar, el bazo y las úlceras.

Permite superar la hipocondría.

Facilita el funcionamiento del tracto intestinal y fortalece los ojos.

Especialmente indicado para los dolores de espalda, ya sean lumbares, dorsales o cervicales.


jueves, enero 05, 2012

A LA ESPERA DE LOS "THREE WISE MEN"



Chiqui sueña con Melchor, o acaso con Baltasar... Gaspar pasa la noche en
las perreras del cielo, buscándole una perrita a la tía que más quiero.
A Chiqui, lo que quiera le traerán, ha sido un perro ejemplar.

Toby espera con un ojo abierto, el vigía de la familia, siempre atento.

Conoce hasta nuestro más mínimo movimiento, ciento diecisiete años ¡no es para menos!

Y Chata, la gata, no está durmiendo : al acecho de sonidos, olores y al vuelo de la pelusa que tras ella deja.

Afortunada me siento, rodeada de animales soñolientos.

De ellos sigo aprendiendo y de los Reyes no espero más de lo que ellos me dan: Paz, amor y silencio.

Para ustedes, lo mismo quiero.

jueves, diciembre 22, 2011

Cecilia Kam Shan Ho: “Canción del Jinete”



Algo especial para estas fiestas.

Sé que “Canción del Jinete” de Federico García Lorca no es lo más apropiado -- fechas de esperanza-- de hecho su desesperanza nos llega a la médula de los huesos, pero lo especial de esta versión es que en este video se juntan esperanzas lejanas para crear algo que merece la pena.

Cecilia Kam Shan Ho, una de mis estudiantes del pasado semestre en Madrid, no se conformó con recitar el poema sino que volvió dos días después para ofrecer a la clase una versión cantada con su bella voz y dramática interpretación. Cecilia vive en Hong-Kong y estudia en EE.UU. Era, en el momento de la grabación, estudiante de lengua española de segundo año.
El realizador del video es Elías López-Trabada Ataz, un alma generosa que dedicó el poquísimo tiempo libre del que dispone para la realización de este proyecto. Agradezco al Instituto Internacional y a su directora Pilar Piñón por facilitarnos el acceso al edificio en horas en que no nos pudieran interrumpir. Y, como se dice en inglés “last but not less” a mi apreciado Andrés Hernández de Usa que cada mañana me ha recibido con una sonrisa y sus buenas vibraciones para que empezara el día con el pie derecho, aunque me hubiera despertado con el izquierdo, y que se quedó velando el edificio hasta que terminamos.
Lo mejor del 2012 para todos.




Andrés se despide con su zapateado.

martes, diciembre 06, 2011

El Corte Inglés: arroz con leche y "gracia"




Si viviera en Madrid me haría adicta a El Corte Inglés y a Sálvame Deluxe, por este orden. Sálvame empezó horrorizándome y esta semana ha acabado fascinándome. Menos mal que me quedan pocos días de televisión española; cada día mi capacidad crítica disminuye y se acortan mis paseos nocturnos...
En mi larga estancia, y como he pasado todos los días por sus puertas a la vuelta del trabajo, he frecuentado El Corte Inglés de Serrano. Fue un domingo en que me recuperaba de una terrible gastroenteritis que, sin nada que pudiera comer en casa, me acerqué a la cafetería. Después de mirar el menú me di cuenta que no había nada que mi delicado sistema digestivo pudiera digerir; buscaba yo una sopita. Me levanté y antes de salir le pregunté al camarero si tenían restaurante. Me enseñó un largo y estrecho pasillo desde el que se divisaba, a través de lo que parecía una puerta de cristales cerrada, una sala de mesas cubiertas de lino blanco. Entré, me intimidó un poco ver que era la primera…¿o sería la única? Con paso firme me dirigí al fondo, al lado de los ventanales que quedan casi a ras del cielo.
El maître me había dicho graciosamente que eligiera la mesa. No podía arruinarme una sopita de pescado, pensé mientras me sentaba. Y no me arruinó, es más, me atreví a pedir un arroz con leche de postre. El arroz me sentaría bien, con la leche pondría mi estomago a prueba. Vi al camarero, un joven ágil y atento que sonreía pícaramente, con una COPA de arroz con leche—como si de un helado se tratara. Gran desilusión… Me acordé de los grandes tazones de mi abuela. ¿A quién se le ocurre poner el arroz con leche en copa? Empecé a dudar, aunque la sopa había estado sabrosa. Pecado mortal! El arroz con leche estaba divino. Habría que volver.




Una semana después, acompañada de una amiga, pedía yo por segunda vez el arroz con leche. Le pregunté al mismo sonriente camarero si lo podían poner en un tazón. Sin dejar de sonreír asintió con la cabeza. Como era de esperar, en el tazón cabía el doble que en la copa… ¡Menudo festín!





Hoy volví por mi tercer arroz con leche. Esta vez con mi tía, experta en arroces y más golosa que yo. Con la conversación se me olvidó pedir los tazones… Quizás podría hacerlo, pensé cuando vi que el camarero salía de la cocina con dos platos de sopa para los comensales de al lado. Pero no, el mismo sonriente joven se acercó a nuestra mesa y nos dejó delante dos platos soperos llenos de arroz con leche. Mi tía exclamó “madre de Dios”, yo me quedé muda. En un principio pensé que se habría quejado más gente de que el arroz con leche se sirviera en copas… Le conté a mi tía lo de la copa y el tazón, añadiendo--medio en broma y considerándolo un disparate – que a lo mejor el camarero se acordaba de que le había pedido un tazón la segunda vez.


Sin ningún reparo acabamos las dos --pronto y al mismo tiempo-- el monumental plato del celestial arroz…El camarero se acercó y preguntó a mi tía: "¿Todo bien?" Ella se relamía todavía bajo la servilleta… Sin mirarme pero apuntando hacia mí con la cabeza, añadió: "Sabemos que a la señora no le gusta el arroz con leche en copa". Acabada la frase me sonrió con complicidad. No me lo podía creer, mi tía tampoco.
Sorprendente encontrar hoy día personas como este excelente profesional: buen fisonomista, memoria para el detalle y sentido del humor y el juego. Hacer que el cliente se sienta persona y que vuelva no sólo por el arroz con leche sino para disfrutar de tan amable y singular trato.
"Chapeau!" le dijo mi tía al salir. Yo le dejé una buena propina.



PD En los restaurantes de El Corte Inglés siempre me han tratado con bandeja de plata. No sé si recuerdan la ocasión en que no me cobraron: “lo paga la casa” me dijeron en el de Callao hace un par de años.

sábado, noviembre 26, 2011

A MEDIA LUZ


De jóvenes, y no tan jóvenes, la llamábamos soñadora, idealista, romántica, contestataria… Le incomodaban los adjetivos, no se identificaba con ellos. Ahora me doy cuenta de cómo la simplificábamos. Con el tiempo aprendí que se le podía alabar si uno lo hacía con cierta ironía que ella recogía para montar un juego de disparates. Era ingeniosa, nos hacia reír, pero sabía cuando pasar el protagonismo a otro. Podía acaparar la atención del grupo y con la misma facilidad te hacía sentir que eras el centro de atención de todos. Te presentaba a otros con justas y comedidas palabras para acabar diciéndoles lo imprescindible que eras en la vida…

Las fiestas y cenas en su casa empezaron a ser menos frecuentes. A mí, en particular, no me extrañaba; estamos tan ocupados…Además, desde que se jubiló su marido pasaban la mitad del año fuera. Fue a la vuelta de uno de estos viajes que me encontré con ella a la salida de una conferencia. Llevaba prisa y prometió llamarme para ponernos al día. Nunca lo hicimos.

Un año después ahí estábamos, en el salón de otros íntimos amigos que celebraban su cincuenta aniversario. Una extensa familia, amigos y colegas llenaban el amplio y abierto espacio. Los brindis, la música y el ruido de los críos en la sala contigua era más de lo que yo podía soportar. Cogí la cámara y me aparté a una de las esquinas del salón. Subida en una banqueta empecé a sacar fotos, buscaba caras conocidas. Las fotos pasarían a mi colección personal; otro fotógrafo mejor equipado que yo se movía entre el gentío haciendo a los invitados posar en pareja o grupo. Qué bien salvarme del objetivo de su cámara, pensaba yo en el momento que la divisé en el centro del salón. Era ella, brillaban sus hermosos ojos negros, casi febriles. Parecía que la emoción la traicionaría y rompería a llorar de un momento a otro. Estaba colgada del brazo de su marido que al mismo tiempo apoyaba su mano derecha en las manos prietamente entrelazadas de ella. Capturé la hermosa escena.

El anfitrión daba las gracias a los presentes por acompañarlos en ocasión tan única. Acabó con un brindis para “ellos” --situados en el centro del salón-- los próximos en celebrar su cincuentenario. Sin soltar la mano de ella agradeció él con un sobrio movimiento de cabeza los aplausos del grupo. Ella se sonrojó y sin dejar de sonreír miraba con inquietud a un lado y otro. Apretó con más fuerza el brazo del marido. Creí ver unas lágrimas.

Han pasado casi dos años y nunca celebramos aquel aniversario anunciado. Después de un tiempo de preocupantes silencios, nos acabamos de enterar que no reconoce a nadie, ni siquiera a él. Está ingresada en una residencia para enfermos de Alzheimers.

Ahora, mirando la foto, me asombra lo torpe que fui al confundir lo que sus ojos revelan claramente: no, no era emoción lo que desprendían, era miedo.
¿A cuántos nos reconocería aquel día? Si es que reconoció a alguien.

martes, noviembre 15, 2011

MADRID ILUMINADO



De la noche a la mañana, y como por arte de magia, observo que más y más calles del barrio de Salamanca aparecen cada día engalanadas con luces navideñas. De momento están apagadas pero me aseguran que antes del 15, fecha en que me voy, las veré lucir. Ojala así sea.

En la puerta de Alcalá están montando algo especial. La rodean enormes focos. El joven taxista que me tocó anoche me dijo que las había visto encendidas por unos momentos cuando bajaba La Gran Vía y que era un espectáculo impresionante; se sentía orgulloso de vivir en Madrid. Me aseguraba que había visto otras capitales europeas y ninguna la igualaba…Se atrevió a decir que “hasta los catalanes lo dicen”; se refería a los catalanes que el lleva en su taxi por Madrid. Yo me entusiasmé con la conversación y cuando me di cuenta se había pasado Mariano de Cavia y tuvo que dar la vuelta para volver a Menéndez Pelayo, mi punto de destino. No es secreto que soy la entusiasta número uno de esta ciudad.

Subiendo el ascensor a donde estaba invitada a cenar pasteles de carne murcianos con un excelente vino, seguía pensando si disfrutaré o no de las miles de luces que veo en mí recorrido por el centro de Madrid. También me pregunto cómo pagará el Ayuntamiento este derroche de energía eléctrica…Cómo pagarán los excesos de esta festividad los ciudadanos que cargados de bolsas se apiñan en masas en las aceras de La Gran Vía y otros centros comerciales. No lo sé.

Durante años, cuando vengo a España, vuelvo convencida -- y no soy la única-- de que la calidad de vida en este país es increíblemente superior a la de EE.UU. aunque NADIE aquí me cree. El desastre económico acucia a los dos países y no hay quién sepa o pueda salvarnos de él, pero el espíritu con que lo afrenta el público no puede ser más opuesto: allí lo lloramos y con austeridad nos vestimos de luto sin saber si podremos pagarnos el entierro. En España se vive al día y se buscan soluciones en los cafés y los bares en compañía de amigos y familia…o se pasea por el hermoso Retiro madrileño.

Sé que estoy simplificando y hasta estereotipando la situación. Les recuerdo que he tenido la suerte de vivir en el barrio de Salamanca, pero tengo la suficiente imaginación para hacerme una idea de cómo se vive en los barrios pobres; me crié en uno de ellos.

Qué disfruten del alumbrado y recuerden a aquellos que no tienen luz!

viernes, noviembre 11, 2011

MADRID, 11-11-11




Don Libra me dijo el día de mi cumpleaños algo así: ¿qué se trae usted con el uno?

Me auguraba un buen año.


Hoy 11-11-11, desde Madrid, soy feliz. Hace 35 años que por estas fechas me enamoré en Madrid y en estos días me he vuelto a enamorar. Hace años me enamoré ciegamente y ahora con los ojos abiertos. Me quedan unas semanas de clases antes de volver al blanco y frió Boston, pero espero el regreso con ilusión, no con la incertidumbre de mi primer viaje sino con la seguridad de encontrar allí a los míos…los perros los primeros, cómo no.

Madrid me ha revitalizado: las caminatas diarias a Miguel Ángel 8. El saludo mañanero de Andrés a la entrada de tan hermoso edificio, mis estudiantes, casi hijos para mí. El ambiente amistoso y relajado con los compañeros. Un privilegio que se me ofreció en Julio, cuando menos lo esperaba. Ojala pueda volver en el futuro.

Los madrileños me han rejuvenecido. Siempre ocurre cuando vuelvo, pero esta vez ha dejado huella en mí. Empezó el segundo día que llegué. Entre en una farmacia para comprar gotas de ojos y vi un grupo de cajitas en la que sobresalía una que decía DeMEMORY 50 le pregunté a la farmacéutica que si realmente se notaba alguna diferencia si las tomaba, “Sí, por supuesto”, me contestó. Le pedí una caja; vi que no me daba la de 50 sino otra más pequeña. Le indiqué que quería la otra. Ante mi sorpresa ella me contestó con énfasis que esa era para personas de cincuenta para arriba. Encantada y divertida le dije que iba a cumplir 60…En fin, vanidad. Me vuelvo a los Estados con una gran dosis de vanidad, y no me importa porque en poco se borrará: seré un número más en las calles de Boston, donde nadie te mira o te habla, donde hasta los vecinos evitan el saludo. Pero vuelvo más joven de lo que llegué, convencida de que empiezo a vivir, sin dejar de olvidarme que morimos cada instante y por eso hay que atraparlo mientras lo vivimos. Espero no olvidarlo.

Esta energía positiva con la que me voy se la debo en gran parte a mis más queridos amigos y familia que me han mimado y ayudado como sólo los que te quieren pueden hacerlo. Me siento afortunada. Va a ser difícil dejarlos después de tan estrecho contacto.

Sí, Don Libra, hoy 11-11-11 puedo decir que, hasta ahora, ha sido un buen año. Un año que me ha quitado años de encima, de los que me he quedado sólo con lo mejor.
Según Sila hoy es el día del ángel solar.