viernes, marzo 14, 2014

Vicente Verdú en la íntimidad de su pintura




Traigo un chorro de luz y color al blog , regalo de mi querido amigo Vicente Verdú.  Sí, el Verdú de tantos escritos cargados de sentimiento ha encontrado  otra forma de expresión. No que la pintura sea algo nuevo en su vida. En los ochenta, en otra visita a su casa, admiré un dibujo a tinta que me fascinó por su sencillez y buen pulso. Lo descolgó y me lo regaló. Así de generoso ... Eran aquellos tiempos más amables para todos: Alejandra estaba con nosotros y entraban y salían del apartamento niños de varias edades...hoy todos hombres. Apenas habíamos empezado a vivir, creía yo.
En su casa, la de siempre, encontré a Vicente, que me recibió con un  “¡pero era ayer!”  Quitándome el abrigo insistí “¡que no, quedamos para hoy!”

El espacio me pareció  más grande de lo que recordaba: la blancura de las paredes, la elegante sencillez de los muebles, la luz... los cuadros brindaban el color de desconocidas afueras. Saqué estas fotos con una cámara de turista...frustrante experiencia. Al atardecer, fuimos al estudio, a unos pasos de su casa. Entonces es cuando uno se pregunta de dónde saca este hombre tiempo, energía y valor para transformar el blanco absoluto en estas revueltas mareas, borrascas , materia orgánica de vivos colores... muchos de ellos marcando un estilo  propio, aunque él no lo quiera admitir.


Como hace años volví a Boston con un recuerdo, de nuevo – generosamente- me dejó elegir de un cuaderno el dibujo que quisiera... éste.
















Este cuadro tiene historia: salía del estudio de V.V. un asesor de arte cuando se paro frente a este cuadro,“esta línea es la que debe seguir usted” dijo apuntando al dibujo que su nieto había pintado a los veinte meses...Vicente lo cuenta con orgullo y riéndose como solo un abuelo puede hacer...


Como la conversación no se prestaba  a la típica entrevista, pedí a Vicente que me respondiera a unas preguntas por  correo. Muy  buenas respuestas.


  ¿Cómo has llegado de la simple línea de los ochenta a la pintura de ahora?

-Yo creo que esto de las evoluciones no lo sabe con precisión nadie. Deben de intervenir factores de  conocimiento y de desconocimiento, de ideales y de frustraciones, de afirmaciones y decepciones. Lo mejor de pintar es no ser un profesional, como acaso en todos los demás oficios. El amateur es un tipo libre pero el profesional artista recibe muy pronto una etiqueta tipológica que es su identidad adquirida y no tanto por él a solas y en libertad sino por el juicio de la  crítica y el mercado. Y, con ello, la identidad repetida es la cárcel de la creación. El alegre gozo de pintar se convierte en la severa responsabilidad de hacerlo de una u otra manera. Exponer es exponerse y esto condiciona mucho la asunción de riesgos. El profesional rehuye a menudo el riesgo porque no sabe si el cambio lo descalificará y lo desmedrará. En cambio el amateur que yo he sido hasta ahora , y deseo seguir siéndolo, juega con la pintura sin dar cuentas a nadie, empezando por uno mismo y su libérrima conciencia.

  ¿Te dejas guiar por el azar  cuando pintas?
-El azar es una de las principales fuentes de la creación, tan poderosa como la mítica inspiración de los dioses. Pero acaso se trate de lo mismo, el azar es el habla del más allá. El punto de unión es la poesía. Yo trato de escribir con voluntad de estilo y a través de palabras que crean sensaciones más que conceptos. En la pintura esto se presenta por completo , las formas y el color no responden a ningún  diccionario que no sea el gusto.

¿Cómo es el Verdú que escribe y el Verdú que pinta?
-Digamos que obviamente somos el mismo pero en la escritura hay que servir a una reglas más duras. La pintura es el recreo del colegio  un recreo sin vigilantes.

 Vicente, ¿puedes  hacerte una pregunta que nunca te hayan hecho pero que te gustaría contestar?
 - Me gustaría saber qué pasa por la cabeza de quienes miran mis cuadros pero ya he comprobado que ni el elogio o la crítica son la respuesta. Necesitaría un Roland Barthes para sentirme bien atendido.






http://www.vicenteverdu.net/

Les recomiendo este ensayo de Vicente Verdú en  El Boomerang. Excelente complemento a estas respuestas. 




miércoles, marzo 12, 2014

BACK IN THE US of A




Me he quedado con buenos recuerdos de este viaje a España, y he dejado el principio de lo que parece una primavera gloriosa en Madrid. Hace dos días que llegué a Boston y anuncian nieve para mañana.
Un viaje donde todo estaba previsto pero, como bien dicen, dios propone y el hombre dispone. Cuando el hombre dispone, nunca se sabe lo que ocurrirá. De un viaje estrictamente de trabajo fui a parar a unas sorprendentes “vacaciones” en las que he disfrutado de queridos amigos y familia—esta última me ha mimado hasta el derroche.
La nieve no es nada nuevo en marzo. Si nieva mañana sufriré por mis hortensias; será un verano escaso de flores. Mientras tanto, hoy he recogido la única flor que había en el jardín, diminuta, perfecta, de dulce olor. Con nieve o sin ella brotarán por todas partes crocus y jacintos...como siempre.
Chiqui estaba esperando mi vuelta para ir al dentista. Hemos esperado más de la cuenta debido a su edad; no sabíamos si resistiría la anestesia. Por fin, con un poco de aprensión, nos decidimos: ayer lo dejamos en buenas manos. Después de 4 horas de quirófano y diez muelas/dientes menos, lo trajimos anoche a casa.
Se dirigió a su agua como una fiera sedienta y seguidamente me hacia señales con la mirada hacia el cajón donde está su comida. Gran alegría y sorpresa verlo como si nada le faltara o le doliera. Hoy sigue tan mimoso y tragón como siempre... camino de sus 17 años: desdentado, medio sordo y casi ciego, mi fiel compañero.
Y una vez deshecha la maleta y viendo que no faltaba nada—me la abrieron en aduanas en NY—he desenvuelto el barco de Amalia, que ya me esperaba en Madrid cuando llegué. Amalia, ya sabes cómo quería este barco. Gracias por tu generosidad y tu delicadeza con los objetos que creas. Kalliste está ahora junto a tu flota: Stella Maris, Zéfiro, Starfisher y Bradamante.








lunes, febrero 24, 2014

El Retiro: puesta de sol

 Una puesta de sol en El Retiro, desde Menéndez Pelayo (febrero 2014)
Disfrútenla, aunque está un poco movida…