El
pasado viernes , de la mano de Pedro Tabernero y Christopher Maurer volvió a Cambridge Pedro Salinas con El contemplado.
En
el Real Colegio Complutense, de Harvard, entre un selecto y nutrido publico el
editor sevillano presentó su edición de El contemplado, con ilustraciones del conocido diseñador neoyorquino Ivan Chermayeff.
Palabrasde Tabernero sobre su edición, que forma parte de la serie “Poetas y Ciudades”, y de Maurer, que enlazó el libro de Salinas con la mística
española del siglo XVI.
El contemplado es un conjunto de 15
poemas --tema y 14 variaciones—sobre el mar de Puerto Rico, que dan lugar a
reflexiones sobre el tiempo y sobre la creación poética. Libro compuesto lenta
y amorosamente durante la estancia de Salinas como Profesor Visitante en el
campus de Río Piedras (1943-1946).
Hacía
seis años que Salinas había salido de España con rumbo a Estados Unidos, y en este país no habia publicado casi nada. De repente, en la Isla—que le parecía “una
continua primavera”—fue, en palabras suyas, “cargado de dones de la musa”. “Vivo ojeando”, escribe a Américo Castro. “No
he visto un paisaje marino más hermoso.” Y ese paisaje será el tema de El contemplado. A
Jorge Guillén describe su “miradero” peculiar, la terraza del Club AFDA, en la
calle Cervantes, a pocos metros de la pensión donde vivía. Desde esa terraza
(acabó llamándola “mi oficina”) contemplaba el Atlántico . . .
No se ve el mar desde nuestra casa; se oye por
las noches porque está cerca, a unos doscientos metros. Así que yo voy como el
borracho a la taberna de la esquina, dos o tres veces al día, a echarme mi
vista al mar, o mi trago de ojos.
En al acto se proyectaron algunas escenas del documental “Pedro Salinas, 1891-1951”, rodado hace años en España y Estados Unidos por Oscar Berdugo y Luis Revenga. Sabrosos comentarios de Claudio Guillén sobre Salinas y la amistad, y una animadísima conversación entre Teresa Guillén y Jaime Salinas en que recuerdan cómo Salinas aprovechó el aprendizaje del inglés como pretexto para saborear la ‘cultura popular’ -- el cine, por ejemplo-- de su país adoptivo.
11 comentarios:
Si pinchan en las ilustraciones a los poemas los podrán leer! El enlace de la primera mención de “El Contemplado” los llevará a las ilustraciones en alta resolución; magníficas. En el segundo “El contemplado” podrán oír a Salinas leyéndolo. Qué disfruten!
Nice. I don’t quite understand how Tabernero managed to get Chermayev, an iconic artist to whom MoMA devotes an entire webpage (he designed the logos of MoMA, Armani, Mobil, the NBC peacock, etc.) to do the illustrations. I don’t know anything about Salinas’s poetry, but I’m sure even he would have been impressed and amused.
Gerard, es una pregunta que me quedó por hacerle a Tabernero. Si ve estos comentarios quizas no la conteste. Me imagino que le saldría caro pero el libro es una joya.
Qué lujo de actividades en Cambridge, Estrella. Me ha gustado todo mucho, en especial, esos videos de Teresa y Claudio Guillén. Por casualidad, vi en la TV un documental sobre Jesé Luis Sert, en el que Teresa opinaba sobre el que fue amigo suyo. ¡Cuánta coincidencia! Y cuánta calidad de blog, amiga.
Elvira. El de Claudio fue duro verlo, tanto para Teresa como para algunos de los que estábamos en el público. Estaba tan joven...Voy a intentar localizar ese documental de Sert, para enseñárselo a ella. Lo de "calidad" se da solo de vez en cuando: Cada vez más me resisto a ir a este tipo de cosas, mi curiosidad anda por otros derroteros. Gracias!
A algunos les gusta la poesía
A algunos,
es decir, no a todos.
Ni siquiera a los más, sino a los menos...
serán dos de cada mil personas
W Szymborska
y yo no me lo explico
Yo me asomo a este blog muchas veces, aunque no comente, casi siempre para disfrutar con un modo de silencio que es asentimiento. Y sí, muy joven Claudio y mu hermoso ha de ser ese libro. La sensación es la de que hay todavía gentes, lugares rincones, etc. en donde se vive "en cultura", dicho sea coloquialmente, es decir se saborea la dignidad de ser y de elevarse por las posibilidades de la condición humana. En esos rincones sí que se quiere a la poesía y se disfruta con ella, aunque vuelva a ser minoritaria. Es un índice de la deriva equivocada de la mayoría, normalmente proyectada hacia otras bagatelas.
La generación del 27 siempre resulta interesante, siempre gusta leer sobre ella. Un acto muy apetecible, Estrella, qué suerte. Aunque también entiendo que los dosifiques.
Así que en Harvard hay un Real Colegio Complutense..., qué madrileño suena eso, no deja de sorprender.
Bueno, Szymborska, sin son dos de mil personas es porque la mitad del mundo no sabe leer! No crees, Anisia?
Pingüino, así que pasa por aquí y no dice nada? Recuerdo que en un principio nos contaba alguna que otra aventura . Y cuando se pone serio y medita – como ahora – da gusto leerlo también. Va usted a ir a la feria del libro? Cuidadito con que no le pisen sus piececitos.
Ada
Suena muy madrileño, es verdad. Esta en una hermosa casona al estilo de New England en un buen barrio de Cambridge. Dirigido por un joven con mucho tino y energía, José Manuel Martínez Sierra.
http://rcc.harvard.edu/wp/?page_id=133
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